27 septiembre 2011

El furbo y yo semos asín.

Un telediario eppañó.
Los 35 minutos dedicados a los deportes empiezan con el notición de que Ronaldo dice que si se fuera a otro equipo casi seguro que no sería el Barcelona.
Luego un baile de Neimar en el vestuario, las jugosas declaraciones de Pep Guardiola sobre el partido ante el Osasuna, la opinión de un aficionado del Levante convencido de que van a ganar al Madrid,...etc, etc.
Y tras 10 ó 12 idioteces por el estilo, al final nos cuentan en medio minuto que España va a jugar la final europea de baloncesto y la de la Copa Davis de tenis.

Tienen un problemilla los periodistas sobre el nivel de importancia de las noticias.
O igual es que el director de RTVE es socio del Madrí.

26 septiembre 2011

El fracaso de los prejuicios.

En el metro de Madrid 2 personas se ponen a hablar: un jubilado con clásico bigotillo de la época de Franco, y un joven sin camiseta y con cresta verde. Debaten en voz alta sobre lo bonito que es hablar y conocer gente, sobre que todos somos personas. El viejo dice: "Mientras no me demuestres lo contrario, para mí eres una buena persona". El joven: "Me ha gustado mucho conocerle. Me cae usted bien. Me voy a bajar en Sol, si quiere le acompaño un rato".

Los veo andar y hablar por la estación, uno con su camisa blanca y su bigotillo, otro sin camisa y con su cresta verde.

No se trata de serlo sino de parecerlo.

Aeropuerto de Estambul.
Por todas partes las papeleras son triples, para reciclar: una, papel y cartón; otra para plástico, cristal y metal; y la tercera para "otros materiales".
Aparece una chica de la limpieza con un carro, vacía las 3 papeleras en la misma bolsa de basura y se va.

La manipulación de la información.

Dentro de la serie intitulada "Los medios de comunicación al servicio de los intereses de Israel", traemos hoy un titular de portada en el antiguamente prestigioso periódico español "El País".
El ejemplo es explosivo y no se puede tergiversar más la realidad con menos palabras.
La realidad es que la ONU, el derecho internacional, la ética y la gran mayoría de los países del mundo aceptaron ya hace décadas el derecho de Palestina a ser reconocido como un país soberano de pleno derecho de la ONU.
La realidad también es que EEUU veta ese derecho impunemente (a causa de su turbia amistad con Israel) convirtiendo al opresor en oprimido y, a la vez, negando cualquier carácter democrático a la ONU.
Y la realidad, por último, es que Palestina está colonizada, invadida y aplastada por Israel, de manera inmoral, ilegal y haciendo caso omiso de las resoluciones de la propia ONU.

El venenoso titular reza así: "EEUU intenta desactivar el desafío de un Estado palestino".
Patético "El País".
-Porque Estados Unidos no "intenta", impone, obliga y decide por todos.
-Porque se desactivan los explosivos y no los reconocimientos de países.
-Y porque la existencia de Palestina como Estado reconocido no es un "desafío" sino un derecho justo.

01 septiembre 2011

Otra peli de vaqueros.

La política de propaganda israelí consiste, resumiendo, en contarle al mundo que los palestinos son terroristas y que ellos, los israelíes, son buena gente que, al verse atacada, se defiende, y que todo lo que hacen es legítimo puesto que se están defendiendo del ataque de los terroristas.
En Hollywood pasa lo mismo: el malo siempre dispara primero (y falla) y el policía bueno se defiende matando al malo.

Para "legalizar" toda esta bazofia, Israel cuenta con el total e inmoral apoyo de Estados Unidos de América, con la hipócrita complicidad de Europa y con el trabajo diario de los medios de comunicación, incluidos los supuestamente objetivos o independientes.
Esta "labor" de los periódicos y televisiones a veces es descarada y sin pudor; otras consiste simplemente en la elección del vocabulario o en la manera de presentar los hechos.
Si esta manipulación se hace por ignorancia, por orden de los patronos o por directrices políticas -en países supuestamente democráticos donde esas directrices no deberían existir puesto que la prensa, también supuestamente, es libre- que cada uno piense lo que quiera.
Pero sea cual sea el motivo, o sean todos ellos a la vez, lo que es indudable es que el lector o espectador medio, la mayoría de los españoles, se hace una opinión del eufemísticamente llamado "conflicto" a través de esas noticias y del modo de presentarlas.
No olvidemos además que es la potencia dominante, Israel, la que normalmente da a la prensa mundial su versión de los hechos.

Vamos a ver un pequeño ejemplo (pero si alguien quiere más le puedo dar 10 diarios): 20 de agosto de 2011. Un pequeño artículo editorial en "El Correo", el periódico de mayor tirada en el País Vasco. "El Correo" es el periódico menos marcado políticamente aquí; de hecho sospecho que mucha gente lo compra precisamente por eso, para pasar desapercibido políticamente en esta enferma sociedad vasca.

Dice así: "Venganza consumada. Barak [ministro de defensa de Israel] anunció ayer que su departamento está evaluando la situación en la frontera con Egipto, por donde se supone que se filtran los terroristas como los que el miércoles atacaron un autobús y causaron la muerte de varios civiles israelíes. La respuesta ya ha sido expeditiva: las fuerzas israelíes abatieron a siete supuestos terroristas, mientras otras seis personas perdieron la vida a causa de un intenso bombardeo sobre la Franja de Gaza. La paz sigue muy lejos en aquella tierra".

Este pequeño y aparentemente inocente artículo cumple a la perfección su labor manipuladora:

1) En primer lugar porque desvía el foco de atención a lo que Israel -y no la lógica informativa- considera básico. Y así la importancia central del artículo va a que Israel está muy enfadado porque Egipto no hace bien "su trabajo" de cerrar la frontera de Gaza.

2) En segundo lugar porque elimina hechos tan significativos como que la aviación israelí mató a 5 militares egipcios, "por error", en Egipto. Lógico, porque lo importante del artículo es el punto de vista de Israel y no el de Egipto o Palestina.

3) Y sobre todo porque utiliza un lenguaje capcioso, tendencioso y con la lógica de inculcar en el lector la idea de quién es el bueno y quién el malo.
Así "los terroristas" palestinos "causaron la muerte de varios civiles israelíes", mientras que lo que hizo Israel fue una "respuesta", "abatieron a los terroristas" y "seis personas perdieron la vida a causa de un intenso bombardeo".
En la gramática el sujeto es el que hace la acción; y aquí es muy claro:
a) "Los terroristas (palestinos) causaron la muerte de los israelíes".
b) "Seis personas (palestinas) perdieron la vida a causa del bombardeo", es decir, el sujeto son las 6 personas, en la frase nadie los mató, ellos perdieron la vida. Tampoco hay culpable, sólo una causa: "un intenso bombardeo".

Otro efecto manipulador del lenguaje se consigue adjetivando o no: no es lo mismo que una persona sea "terrorista" o "insurgente" que "civil". No es lo mismo "un terrible ataque indiscriminado" que "una respuesta expeditiva".
En el texto los israelíes eran civiles (aunque el día anterior el mismo periódico insistía en que en el autobús viajaban "decenas de soldados"), mientras que los palestinos eran "6 personas" (se olvida aquí la palabra "civil", y también que uno de ellos era un niño de 9 años).

Por último, es muy importante el verbo que se utiliza, porque no es lo mismo "causar la muerte" que "perder la vida".
Por eso, y sólo por eso, el texto dice que "las fuerzas israelíes abatieron a 7 supuestos terroristas". Según la RAE el verbo abatir no es, en ninguna de sus 10 acepciones, sinónimo de matar, ni se aplica a personas sino a cosas; significa derribar, echar por tierra, hacer que una cosa caiga, tumbar... Por tanto está mal utilizado aquí.

¿O no?
No. Está perfectamente utilizado para los fines manipuladores, puesto que -aunque tampoco sea correcto- tenemos en la cabeza la idea de "abatir" con el sentido de matar a tiros a un animal peligroso, dañino, que provoca el pánico; a una alimaña. Abatir tras una persecución a un toro escapado, a un oso, a un tigre, a un jabalí...
Por eso a un palestino se le "abate".

Pero, como decía antes, podemos pensar que el artículo es inocente e informativo; los periodistas, objetivos; y la prensa, libre.