Las gaviotas revoloteaban nerviosas, como enfadadas, con esa energía del que ama y del que odia, entre las olas bruscas que el cielo aumentaba.
Pasaron unas aves en formación, no sé cuáles, no soy un experto en aves, pero no eran gaviotas.
Volaban bajo, muy cerca del mar, para evitar el viento.
Pero aún así la formación se había roto: un grupo seguía todavía al guía pero algunas se habían retrasado e intentaban, solas o de dos en dos, llegar hasta la cabeza. Siempre me han fascinado las aves que vuelan así, orientándose, con guías, en línea recta, turnándose delante, recorriendo continentes, mares, hasta llegar al destino que marcaron sus antepasados.
Desaparecieron las aves de mi vista.
Les deseé buena suerte en su viaje sin pausa, con viento, con lluvia, con noche, con calor.
Y volví a mirar mi café turco, lo que quedaba de él: los posos recubiertos de una fina capa líquida, las manchas en la taza, esos posos y esas manchas donde está escrito nuestro destino y que algunos pueden leer porque conocen esa escritura.
Vi mi vaso de agua al lado de otros 3, inútiles porque estaban boca abajo, más inútiles porque yo estaba solo en aquella mesa. Había a su lado un cenicero vacío y otro no: éste último tenía diez o doce huesos de aceituna, diez o doce güitos (es bonito, "güito"); y 3 colillas de cigarro, dos de ellas apoyadas sobre güitos. Y ceniza. Y un garbanzo huérfano. ¿Qué hacía allí el garbanzo? Extraño destino el de un garbanzo en un cenicero, acompañado no de otros garbanzos sino de güitos.
En las mesas de alrededor la gente hablaba: el sonido era familiar, como una música de fondo que has escuchado muchas veces sin saber qué historia cuenta.
Me sentí como un garbanzo entre güitos pero comprendí, porque así lo sentí y sentir es comprender, que no hay nada de malo en ser un garbanzo mientras tengas patas para moverte de los güitos a los garbanzos pasando por los altramuces (no las lentejas cocidas, aquello es el infierno), y de los ceniceros al suelo, del paquete de garbanzos a una boca.
Y me dio pena aquel garbanzo sin patas obligado ya para siempre a vivir entre güitos y colillas, sin entender nada, sin poder contarle a nadie que no entendía nada.
04 julio 2007
02 julio 2007
El regreso del chupapollas.
El título original de este artículo era el de "Oración Póstuma a Tony Blair" pero resulta que el ex-presidente del gobierno británico acaba de ser nombrado (¿por quién?) enviado del "Cuarteto" para Oriente Medio, sin apenas darnos tiempo a descansar un poco de él.
Como decía mi padre, "esta gentuza nunca se queda en el paro".
Será por méritos.
No seamos injustos con Tony, meritos le sobran:
-por ejemplo ha demostrado, aunque no ha sido el único, que en las "democracias occidentales" se puede mentir, invadir países, dar un escándalo tras otro, justificar asesinatos "legales", espiar a los ciudadanos, recortar drásticamente las libertades...y no pasa nada.
Mientras no te pillen follando con tu secretaria...
-ha demostrado, pero tampoco es el único, que la diferencia entre derecha e izquierda ha desaparecido, incluso que se puede pertenecer a un partido supuestamente de izquierdas y hacer una política de ultraderecha.
-también ha demostrado que entre Inglaterra y Estados Unidos hay una mentalidad en gran parte común, y que están más cerca entre ellos que de Europa en el pensamiento y la visión del mundo.
-porque Tony, oh Tony, también es uno de los principales responsables, junto con algunos países "nuevos ricos" del Este y algunos pequeños fachas como Aznar y Berlusconi, de que Europa no se haya convertido en un bloque unido, independiente y democrático, defensor de los derechos humanos en el mundo y freno a los abusos imperialistas del tío Sam.
-porque Tony, y esto sí que es mérito impresionante por caso único en el mundo y en la historia, ha convertido a su país en colonia de su antigua colonia... bueno, la economía va bien a cambio, que algo hay que salir ganando.
-Tony nunca ha tenido las ideas muy claras: ha cambiado de ideología, parece que quiere cambiar de religión, -¿será que no tiene la conciencia muy tranquila o habrá visto la luz simplemente?
Pero en algo siempre ha sido fiel y coherente: nunca, nunca, nunca ha tenido el más mínimo desacuerdo con su jefe Bush. Durante años y años ha seguido al pie de la letra, cien por cien y sin la más mínima duda las instrucciones del patrón.
No me digan que no es un caso impresionante de fidelidad. O de subordinación con beneficios.
El mimetismo ha llegado a tal extremo que a Tony incluso se le ha quedado, como diría Bryce Echenique, "andadura y andadera de vaquero nato en Texas".
¿Pero es que no se han dado cuenta de que imita al presidente del eje del bien cuando aparece en los discursos de golpe, el mentón alto, la mirada fija y segura, las piernas arqueadas y balanceando los brazos?
Pues vean a Tony en algún vídeo antiguo, aprecien la diferencia y díganme si se trata de admiración por el maestro o es que han tenido el mismo profesor de imagen pública.
Sí, Tony es un tío importante.
Es uno de los símbolos de la degeneración de la democracia y de la impunidad del poderoso.
Por eso lo han nombrado enviado del "Cuarteto".
No se trata de un cuarteto de viento.
Es más bien un cuarteto formado por un percusionista (por el ruido de sus bombas) y otros 3 que le dan cuerda. Y tienen cuerda para rato.
Se trata del grupete que corta el bacalao.
Lo forman Estados Unidos, la Union Europea, Rusia y la Onu.
Sí, sí, yo también pensaba que Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia estaban incluidos en la Onu y que por lo tanto sólo la Onu tenía el derecho de intervenir en las crisis para tratar de arreglarlas.
Pero desde que Estados Unidos acabó por deslegitimizar a la Onu al invadir ilegalmente Irak, y convirtió a esta institución en una Ong de lujo, parece que ya no es suficiente un solista y se necesita un cuarteto.
Así que Tony ha cambiado de trabajo.
Ahora se va a dedicar a arreglar los problemas de Oriente Medio.
Él, que es un tipo objetivo:
uno de los principales defensores de los abusos israelíes
uno de los principales responsables de la invasión y del desastre en Irak
uno de los principales continuadores del neocolonialismo.
Pues nada, si es por méritos, me callo.
Suerte.
No para él sino para Oriente Medio.
Y que alguno de los dioses de Tony nos coja confesados.
Como decía mi padre, "esta gentuza nunca se queda en el paro".
Será por méritos.
No seamos injustos con Tony, meritos le sobran:
-por ejemplo ha demostrado, aunque no ha sido el único, que en las "democracias occidentales" se puede mentir, invadir países, dar un escándalo tras otro, justificar asesinatos "legales", espiar a los ciudadanos, recortar drásticamente las libertades...y no pasa nada.
Mientras no te pillen follando con tu secretaria...
-ha demostrado, pero tampoco es el único, que la diferencia entre derecha e izquierda ha desaparecido, incluso que se puede pertenecer a un partido supuestamente de izquierdas y hacer una política de ultraderecha.
-también ha demostrado que entre Inglaterra y Estados Unidos hay una mentalidad en gran parte común, y que están más cerca entre ellos que de Europa en el pensamiento y la visión del mundo.
-porque Tony, oh Tony, también es uno de los principales responsables, junto con algunos países "nuevos ricos" del Este y algunos pequeños fachas como Aznar y Berlusconi, de que Europa no se haya convertido en un bloque unido, independiente y democrático, defensor de los derechos humanos en el mundo y freno a los abusos imperialistas del tío Sam.
-porque Tony, y esto sí que es mérito impresionante por caso único en el mundo y en la historia, ha convertido a su país en colonia de su antigua colonia... bueno, la economía va bien a cambio, que algo hay que salir ganando.
-Tony nunca ha tenido las ideas muy claras: ha cambiado de ideología, parece que quiere cambiar de religión, -¿será que no tiene la conciencia muy tranquila o habrá visto la luz simplemente?
Pero en algo siempre ha sido fiel y coherente: nunca, nunca, nunca ha tenido el más mínimo desacuerdo con su jefe Bush. Durante años y años ha seguido al pie de la letra, cien por cien y sin la más mínima duda las instrucciones del patrón.
No me digan que no es un caso impresionante de fidelidad. O de subordinación con beneficios.
El mimetismo ha llegado a tal extremo que a Tony incluso se le ha quedado, como diría Bryce Echenique, "andadura y andadera de vaquero nato en Texas".
¿Pero es que no se han dado cuenta de que imita al presidente del eje del bien cuando aparece en los discursos de golpe, el mentón alto, la mirada fija y segura, las piernas arqueadas y balanceando los brazos?
Pues vean a Tony en algún vídeo antiguo, aprecien la diferencia y díganme si se trata de admiración por el maestro o es que han tenido el mismo profesor de imagen pública.
Sí, Tony es un tío importante.
Es uno de los símbolos de la degeneración de la democracia y de la impunidad del poderoso.
Por eso lo han nombrado enviado del "Cuarteto".
No se trata de un cuarteto de viento.
Es más bien un cuarteto formado por un percusionista (por el ruido de sus bombas) y otros 3 que le dan cuerda. Y tienen cuerda para rato.
Se trata del grupete que corta el bacalao.
Lo forman Estados Unidos, la Union Europea, Rusia y la Onu.
Sí, sí, yo también pensaba que Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia estaban incluidos en la Onu y que por lo tanto sólo la Onu tenía el derecho de intervenir en las crisis para tratar de arreglarlas.
Pero desde que Estados Unidos acabó por deslegitimizar a la Onu al invadir ilegalmente Irak, y convirtió a esta institución en una Ong de lujo, parece que ya no es suficiente un solista y se necesita un cuarteto.
Así que Tony ha cambiado de trabajo.
Ahora se va a dedicar a arreglar los problemas de Oriente Medio.
Él, que es un tipo objetivo:
uno de los principales defensores de los abusos israelíes
uno de los principales responsables de la invasión y del desastre en Irak
uno de los principales continuadores del neocolonialismo.
Pues nada, si es por méritos, me callo.
Suerte.
No para él sino para Oriente Medio.
Y que alguno de los dioses de Tony nos coja confesados.
16 junio 2007
15 junio 2007
Muertos de primera y de segunda, asesinos de cuarta.
Una nueva fase en el desastre libanés o, más bien, una vuelta a algo ya visto: los atentados con coche bomba a políticos en pleno día y en zonas concurridas, en cualquier momento y en cualquier lugar: "mejor no salgas a la calle".
Atentados que matan al político en cuestión y a un número variable de guardaespaldas y de transeuntes que no son más que una cifra para los mohosos medios de comunicación.
Titular de "L'Orient Le Jour", periódico francófono progubernamental hasta la médula y sin disimulos:
"Walid Eido, nuevo mártir de la libertad".
Y en letra pequeña:
"Diputado de Beirut, miembro de la "Corriente del Futuro" y pilar activo de la "Alianza del 14 de Marzo", Walid Eido, 64 años, su hijo mayor Khaled, abogado, y otras 8 personas sucumbieron ayer por la tarde a un atentado con bomba".
Siempre ese orden: Walid Eido, su hijo y otros 8. Ó 10.
Se equivocaba Jorge Manrique cuando decía que la muerte nos iguala (..."y llegados, son iguales /los que viven por sus manos / y los ricos").
Pero, claro, en su época no había periódicos ni televisiones.
Creo que estamos de acuerdo en que hay que ser un hijodelagranputa cobarde para poner bombas sin dar la cara.
Pero por otro lado habría que preguntarse hasta qué punto un político amenazado, sea por el motivo que sea, tiene derecho a poner en peligro la vida de otras personas apareciendo en lugares públicos.
El diputado asesinado hacia footing en la piscina "Sporting Club" habitualmente.
Y no se trata de que los políticos libaneses tengan que estar encerrados en un bunker.
Se trata de que sean conscientes de que están amenazados y tomen las medidas de protección, individuales, que crean necesarias. Va incluido en su cargo.
Si ni ellos ni el Estado, la policía o el ejército son capaces de asegurar su seguridad, es un acto de responsabilidad hacia la gente, lo siento, no seguir llevando una "vida normal" y poniendo en peligro a los demás.
La segunda conclusión es que Líbano es un caos ingobernable y a merced de otros países, de la violencia, y de mafias políticas libanesas de todo pelo y de ambos bandos.
En Beirut hay, día y noche, un despliegue militar impresionante, pero la gente tiene miedo porque todas esas medidas de seguridad no evitan una bomba casi diaria, una bomba que le puede tocar a cualquiera.
Y ésa es la tercera constatación: poner bombas es muy fácil; que haya miles y miles de militares por la ciudad intentando controlar, intentando encontrar las bombas, intentando evitar que las pongan... no hace nuestra vida más segura, sólo la hace más controlada.
Cada vez hay más de eso que se viene llamando terrorismo, en todo el mundo.
Quizás lo que pasa es que la política "antiterrorista" no es la correcta, quizás esa política, por el contrario, alimenta el caos, la paranoia y la violencia, como una espiral.
Atentados que matan al político en cuestión y a un número variable de guardaespaldas y de transeuntes que no son más que una cifra para los mohosos medios de comunicación.
Titular de "L'Orient Le Jour", periódico francófono progubernamental hasta la médula y sin disimulos:
"Walid Eido, nuevo mártir de la libertad".
Y en letra pequeña:
"Diputado de Beirut, miembro de la "Corriente del Futuro" y pilar activo de la "Alianza del 14 de Marzo", Walid Eido, 64 años, su hijo mayor Khaled, abogado, y otras 8 personas sucumbieron ayer por la tarde a un atentado con bomba".
Siempre ese orden: Walid Eido, su hijo y otros 8. Ó 10.
Se equivocaba Jorge Manrique cuando decía que la muerte nos iguala (..."y llegados, son iguales /los que viven por sus manos / y los ricos").
Pero, claro, en su época no había periódicos ni televisiones.
Creo que estamos de acuerdo en que hay que ser un hijodelagranputa cobarde para poner bombas sin dar la cara.
Pero por otro lado habría que preguntarse hasta qué punto un político amenazado, sea por el motivo que sea, tiene derecho a poner en peligro la vida de otras personas apareciendo en lugares públicos.
El diputado asesinado hacia footing en la piscina "Sporting Club" habitualmente.
Y no se trata de que los políticos libaneses tengan que estar encerrados en un bunker.
Se trata de que sean conscientes de que están amenazados y tomen las medidas de protección, individuales, que crean necesarias. Va incluido en su cargo.
Si ni ellos ni el Estado, la policía o el ejército son capaces de asegurar su seguridad, es un acto de responsabilidad hacia la gente, lo siento, no seguir llevando una "vida normal" y poniendo en peligro a los demás.
La segunda conclusión es que Líbano es un caos ingobernable y a merced de otros países, de la violencia, y de mafias políticas libanesas de todo pelo y de ambos bandos.
En Beirut hay, día y noche, un despliegue militar impresionante, pero la gente tiene miedo porque todas esas medidas de seguridad no evitan una bomba casi diaria, una bomba que le puede tocar a cualquiera.
Y ésa es la tercera constatación: poner bombas es muy fácil; que haya miles y miles de militares por la ciudad intentando controlar, intentando encontrar las bombas, intentando evitar que las pongan... no hace nuestra vida más segura, sólo la hace más controlada.
Cada vez hay más de eso que se viene llamando terrorismo, en todo el mundo.
Quizás lo que pasa es que la política "antiterrorista" no es la correcta, quizás esa política, por el contrario, alimenta el caos, la paranoia y la violencia, como una espiral.
10 junio 2007
Serie "Maravillas de la ciencia": Encuestas de británicos (3)
"Casi una cuarta parte de los británicos, exactamente el 23%, se arrepiente de haberse casado". (?)
08 junio 2007
Qué mala gente hay que ser para dedicarse a poner bombas..
Son las 9 de la noche.
Sólo las 9 de la noche.
En una ciudad mediterránea como Beirut.
Hay algo pesado en el aire.
Vuelves a casa a las 9, sólo las 9, y sólo ves militares, parados, patrullando a pie, en coche, en camión, en tanqueta, en moto..
Te miran a veces la mochila y otras la bolsa del supermercado.
A veces te miran sólo a ti, fijamente.
Queda sospechoso andar a esa hora con mochila, porque a esa hora sólo andan los militares.
Qué le voy a hacer si no pasan taxis, si a esa hora sólo andan los militares.
Y algunos coches que pasan como si no quisieran molestar pero tuvieran prisa al mismo tiempo.
Las calles están semidesiertas, sólo semi.
No hay toque de queda pero hay silencio de toque de queda.
Por la noche parece otra ciudad.
Sólo las 9 de la noche.
En una ciudad mediterránea como Beirut.
Hay algo pesado en el aire.
Vuelves a casa a las 9, sólo las 9, y sólo ves militares, parados, patrullando a pie, en coche, en camión, en tanqueta, en moto..
Te miran a veces la mochila y otras la bolsa del supermercado.
A veces te miran sólo a ti, fijamente.
Queda sospechoso andar a esa hora con mochila, porque a esa hora sólo andan los militares.
Qué le voy a hacer si no pasan taxis, si a esa hora sólo andan los militares.
Y algunos coches que pasan como si no quisieran molestar pero tuvieran prisa al mismo tiempo.
Las calles están semidesiertas, sólo semi.
No hay toque de queda pero hay silencio de toque de queda.
Por la noche parece otra ciudad.
04 junio 2007
La protección de la población civil.
Cuando se produce un atraco a un banco, por ejemplo, y los ladrones, sitiados, toman rehenes, la policía tiene 2 opciones: negociar con los atracadores o iniciar un asalto y detenerlos o matarlos.
En el segundo caso, la ley, el orden, la seguridad, se anteponen a cualquier otra consideración y el fin justifica los medios; el fin es acabar con el atraco y que los delincuentes no escapen, y si para ello deben morir algunos rehenes...mala suerte.
En el primer caso, lo que prevalece es la vida de los ciudadanos inocentes, víctimas rehenes del atraco. Y el único fin válido es evitar que mueran.
Desgraciadamente en la sociedad actual se ha impuesto la segunda opción: en el nombre de la seguridad todo está permitido. Estamos en la época de los "daños colaterales": hay que eliminar a los "terroristas", hay que mantener el orden, todo se considera una guerra y se nos está acostumbrando a que en una guerra todo vale.
Pero resulta que incluso en una guerra no todo vale: hay normas, leyes, convenciones para la protección de la población civil, para el trato humanitario y los derechos de los prisioneros, para la prohibición de ciertos métodos y de ciertas armas.
Quizás se nos ha olvidado de tanto ver barbaridades en la televisión, pero la tortura está prohibida, los bombardeos sobre la población civil están prohibidos, las ejecuciones extrajudiciales están prohibidas, el trato inhumano a los prisioneros está prohibido, el uso de minas antipersonales y de bombas de fragmentación está prohibido, las armas químicas, las armas nucleares están prohibidas.
Lo prohibe el derecho internacional, lo prohiben los derechos humanos, lo prohibe la ética y lo prohiben todos los dioses.
Quizá un terrorista no va a respetarlo, pero lo escandaloso es que no lo hagan los países que se consideran democráticos y respetuosos con la vida y los derechos humanos.
Es escandaloso que Estados Unidos, que se considera a sí mismo el valedor de la libertad y los valores -cada uno se considera lo que quiere, lo triste es que otros se lo crean-, sea el único país que ha utilizado las armas nucleares, y lo hizo a propósito contra la población civil y en zonas urbanas (Hiroshima y Nagasaki).
Es escandaloso que Estados Unidos practicara la tortura en la cárcel iraquí de Abou Graib.
Es escandaloso que Estados Unidos mantenga durante años en condiciones infrahumanas a cientos de personas en Guantánamo, sin derecho a ser juzgadas, a tener un abogado, a que se les considere inocentes hasta que no se demuestre lo contrario.
Todo eso es la base de la democracia y el país que no lo cumple no puede dar lecciones de democracia a nadie. Sí, de hipocresía y de pasarse por debajo de los cojones los derechos humanos.
Es escandaloso que Estados Unidos sea el mayor productor y vendedor de armas del mundo.
Es escandaloso que Estados Unidos vete en la ONU las resoluciones que condenan a Israel mientras exige que se cumplan las otras.
Es escandaloso que Estados Unidos no firme el tratado contra las minas antipersonales.
Y también es escandaloso que Israel utilizara armas químicas y bombas de fragmentación en Líbano.
Y también es escandaloso que el ejército libanés esté bombardeando el campo palestino de Nahr el Bared para "exterminar al grupo terrorista Al Fateh al Islam".
Aquí también el fin justifica los medios y se asedia, se corta la electricidad, el agua, el abastecimiento de comida, y se bombardea un lugar donde hay miles de civiles, inocentes hombres, mujeres y niños.
Y el ejército libanés lo está haciendo con armas estadounidenses y con métodos estadounidenses.
Y los civiles que están muriendo...mala suerte, que es una guerra y en la guerra todo vale.
Pero lo más escandaloso de todo es oír a ciudadanos normales y de buen corazón: "son terroristas, que acaben con ellos".
- "¿Y los civiles?"
- "Mala suerte".
Sin entrar a discutir qué es un terrorista y quién dice quién es un terrorista y quién no lo es...
Sin entrar a discutir si los terroristas tienen derecho a juicio o no...
Sólo espero que un día un grupo terrorista no entre en el colegio de sus hijos y, mala suerte, los coja de rehenes.
Se nos está olvidando, qué pena, pero en los estados democráticos la vida y los derechos humanos son lo primero.
Cuando el fin justifica los medios, cuando la seguridad está antes que la vida, entonces estamos hablando de dictaduras.
Porque las dictaduras son los lugares más seguros del mundo.
Si no tienes mala suerte.
Y si estás callado.
En el segundo caso, la ley, el orden, la seguridad, se anteponen a cualquier otra consideración y el fin justifica los medios; el fin es acabar con el atraco y que los delincuentes no escapen, y si para ello deben morir algunos rehenes...mala suerte.
En el primer caso, lo que prevalece es la vida de los ciudadanos inocentes, víctimas rehenes del atraco. Y el único fin válido es evitar que mueran.
Desgraciadamente en la sociedad actual se ha impuesto la segunda opción: en el nombre de la seguridad todo está permitido. Estamos en la época de los "daños colaterales": hay que eliminar a los "terroristas", hay que mantener el orden, todo se considera una guerra y se nos está acostumbrando a que en una guerra todo vale.
Pero resulta que incluso en una guerra no todo vale: hay normas, leyes, convenciones para la protección de la población civil, para el trato humanitario y los derechos de los prisioneros, para la prohibición de ciertos métodos y de ciertas armas.
Quizás se nos ha olvidado de tanto ver barbaridades en la televisión, pero la tortura está prohibida, los bombardeos sobre la población civil están prohibidos, las ejecuciones extrajudiciales están prohibidas, el trato inhumano a los prisioneros está prohibido, el uso de minas antipersonales y de bombas de fragmentación está prohibido, las armas químicas, las armas nucleares están prohibidas.
Lo prohibe el derecho internacional, lo prohiben los derechos humanos, lo prohibe la ética y lo prohiben todos los dioses.
Quizá un terrorista no va a respetarlo, pero lo escandaloso es que no lo hagan los países que se consideran democráticos y respetuosos con la vida y los derechos humanos.
Es escandaloso que Estados Unidos, que se considera a sí mismo el valedor de la libertad y los valores -cada uno se considera lo que quiere, lo triste es que otros se lo crean-, sea el único país que ha utilizado las armas nucleares, y lo hizo a propósito contra la población civil y en zonas urbanas (Hiroshima y Nagasaki).
Es escandaloso que Estados Unidos practicara la tortura en la cárcel iraquí de Abou Graib.
Es escandaloso que Estados Unidos mantenga durante años en condiciones infrahumanas a cientos de personas en Guantánamo, sin derecho a ser juzgadas, a tener un abogado, a que se les considere inocentes hasta que no se demuestre lo contrario.
Todo eso es la base de la democracia y el país que no lo cumple no puede dar lecciones de democracia a nadie. Sí, de hipocresía y de pasarse por debajo de los cojones los derechos humanos.
Es escandaloso que Estados Unidos sea el mayor productor y vendedor de armas del mundo.
Es escandaloso que Estados Unidos vete en la ONU las resoluciones que condenan a Israel mientras exige que se cumplan las otras.
Es escandaloso que Estados Unidos no firme el tratado contra las minas antipersonales.
Y también es escandaloso que Israel utilizara armas químicas y bombas de fragmentación en Líbano.
Y también es escandaloso que el ejército libanés esté bombardeando el campo palestino de Nahr el Bared para "exterminar al grupo terrorista Al Fateh al Islam".
Aquí también el fin justifica los medios y se asedia, se corta la electricidad, el agua, el abastecimiento de comida, y se bombardea un lugar donde hay miles de civiles, inocentes hombres, mujeres y niños.
Y el ejército libanés lo está haciendo con armas estadounidenses y con métodos estadounidenses.
Y los civiles que están muriendo...mala suerte, que es una guerra y en la guerra todo vale.
Pero lo más escandaloso de todo es oír a ciudadanos normales y de buen corazón: "son terroristas, que acaben con ellos".
- "¿Y los civiles?"
- "Mala suerte".
Sin entrar a discutir qué es un terrorista y quién dice quién es un terrorista y quién no lo es...
Sin entrar a discutir si los terroristas tienen derecho a juicio o no...
Sólo espero que un día un grupo terrorista no entre en el colegio de sus hijos y, mala suerte, los coja de rehenes.
Se nos está olvidando, qué pena, pero en los estados democráticos la vida y los derechos humanos son lo primero.
Cuando el fin justifica los medios, cuando la seguridad está antes que la vida, entonces estamos hablando de dictaduras.
Porque las dictaduras son los lugares más seguros del mundo.
Si no tienes mala suerte.
Y si estás callado.
29 mayo 2007
(4)
"Al Fatah al Islam".
Los obedientes medios de comunicación, sumisos como siempre (salvo honrosas y escasísimas excepciones) a los que imponen hasta la terminología políticamente correcta de la manipulación, se han apresurado a decir sin ningún pudor que se trata de "un grupo terrorista liado a Al-Qaeda".
Es que Al-Qaeda es como un comodín, o la navaja multiusos o el pegamento Imedio o la palabra "cacharro".
Sirve para todo.
Y a callar.
Que lo dice la tele.
Lo malo esta vez es que para los problemas en esta zona hay ya otro culpable-comodín asignado de antemano: Siria.
Así que, -falta de coordinación-, otros medios de comunicación corrieron a señalar al culpable local, y, por lo tanto, el grupo armado tenía "vínculos con el régimen sirio y podría estar siendo utilizado para desestabilizar el país del cedro".
No importa que el jefe del grupúsculo radical hubiera sido encarcelado por ese mismo régimen sirio.
No importa que el poder sirio, al igual que otras dictaduras árabes (Túnez, Argelia, Egipto, Jordania, Marruecos, el Irak de Saddam Hussein, etc) reprima, a veces violentamente, a los movimientos islamistas, o porque los ven como un peligro interno para sus regímenes, o para ganarse la bula de la "Comunidad Internacional" que, a cambio de eliminar el "peligro islamista" en casa, les da el carnet de respetabilidad, y donde decía "dictadura" escriben "régimen autoritario".
Así que Fatah al-Islam está manejado por un lado por el régimen sirio y, por otro, pertenece a la super-organización mundial denominada Al-Qaeda.
Por lo tanto, deducimos brillantemente que, o bien, Fatah al-Islam pertenece los lunes a Al-Qaeda y los martes es utilizada por Siria, o bien hay vínculos entre los 2 malísimos, Siria y Al-Qaeda.
Es, simplemente absurdo.
Pero nadie nos ha pedido la opinión.
Recordamos que también se acusó al régimen laico y militar de Saddam Hussein de relaciones con Al-Qaeda. Y de tener armas de destrucción masiva, químicas, nucleares... Y de estar detrás de los atentados de las Torres Gemelas. Y de apoyar el "terrorismo internacional". Y de querer destruir a Israel. Y de ser una amenaza para "nuestros" valores y estilo de vida.
Toda esta serie de patrañas las dijeron, sin ninguna vergüenza y sin ningún problema, Bush y su banda, Blair, el difunto Aznar y un largo etcétera, las dieron como válidas los medios de comunicación, sirvieron de patéticas excusas a la invasión de Irak, y, aunque se demostró que eran mentiras y que los que las dijeron sabían que eran mentiras, pues..nada pasó, ni se ha pedido nunca responsabilidades a esos mentirosos.
"Miente, que algo queda". Hasta ahora casi la mitad de los ciudadanos estadounidenses sigue pensando (es un decir, lo de "pensar") que S. Hussein estuvo involucrado en el atentado del 11 de septiembre, o por ignorancia o porque les inducen a pensarlo.
Y, esté demostrado o no, Siria es ahora en los cerebros "occidentales" un régimen malisimo, responsable de los asesinatos en Líbano, de parte de los problemas de Irak, una amenaza para Israel, sede y apoyo del terrorismo internacional y todo lo que queramos. En la nueva política y en el nuevo periodismo no hace falta demostrar las acusaciones, sólo hay que aceptarlas, aunque sean falsas.
En el campo de "refugiados" de Nahr el-Bared están muriendo militares libaneses, milicianos del Fatah al-Islam y población civil.
Dentro de un tiempo sabremos cuánta gente ha muerto. Pero me temo que nunca sabremos quién ha dado la orden al ejército de atacar el campo. Quizás sospechemos que la orden viene de alguien más alto que el gobierno libanés.
Quizás pensemos que hay una relación entre lo que está pasando en el campo de Trípoli y la serie de atentados que se avecina en Beirut.
Y mientras tanto las calles de la capital están desiertas por las noches y la gente se encierra en casa en cuanto acaba su trabajo.
Sólo hay patrullas militares y controles y una ciudad fantasma a la que no dejan vivir en paz.
Los obedientes medios de comunicación, sumisos como siempre (salvo honrosas y escasísimas excepciones) a los que imponen hasta la terminología políticamente correcta de la manipulación, se han apresurado a decir sin ningún pudor que se trata de "un grupo terrorista liado a Al-Qaeda".
Es que Al-Qaeda es como un comodín, o la navaja multiusos o el pegamento Imedio o la palabra "cacharro".
Sirve para todo.
Y a callar.
Que lo dice la tele.
Lo malo esta vez es que para los problemas en esta zona hay ya otro culpable-comodín asignado de antemano: Siria.
Así que, -falta de coordinación-, otros medios de comunicación corrieron a señalar al culpable local, y, por lo tanto, el grupo armado tenía "vínculos con el régimen sirio y podría estar siendo utilizado para desestabilizar el país del cedro".
No importa que el jefe del grupúsculo radical hubiera sido encarcelado por ese mismo régimen sirio.
No importa que el poder sirio, al igual que otras dictaduras árabes (Túnez, Argelia, Egipto, Jordania, Marruecos, el Irak de Saddam Hussein, etc) reprima, a veces violentamente, a los movimientos islamistas, o porque los ven como un peligro interno para sus regímenes, o para ganarse la bula de la "Comunidad Internacional" que, a cambio de eliminar el "peligro islamista" en casa, les da el carnet de respetabilidad, y donde decía "dictadura" escriben "régimen autoritario".
Así que Fatah al-Islam está manejado por un lado por el régimen sirio y, por otro, pertenece a la super-organización mundial denominada Al-Qaeda.
Por lo tanto, deducimos brillantemente que, o bien, Fatah al-Islam pertenece los lunes a Al-Qaeda y los martes es utilizada por Siria, o bien hay vínculos entre los 2 malísimos, Siria y Al-Qaeda.
Es, simplemente absurdo.
Pero nadie nos ha pedido la opinión.
Recordamos que también se acusó al régimen laico y militar de Saddam Hussein de relaciones con Al-Qaeda. Y de tener armas de destrucción masiva, químicas, nucleares... Y de estar detrás de los atentados de las Torres Gemelas. Y de apoyar el "terrorismo internacional". Y de querer destruir a Israel. Y de ser una amenaza para "nuestros" valores y estilo de vida.
Toda esta serie de patrañas las dijeron, sin ninguna vergüenza y sin ningún problema, Bush y su banda, Blair, el difunto Aznar y un largo etcétera, las dieron como válidas los medios de comunicación, sirvieron de patéticas excusas a la invasión de Irak, y, aunque se demostró que eran mentiras y que los que las dijeron sabían que eran mentiras, pues..nada pasó, ni se ha pedido nunca responsabilidades a esos mentirosos.
"Miente, que algo queda". Hasta ahora casi la mitad de los ciudadanos estadounidenses sigue pensando (es un decir, lo de "pensar") que S. Hussein estuvo involucrado en el atentado del 11 de septiembre, o por ignorancia o porque les inducen a pensarlo.
Y, esté demostrado o no, Siria es ahora en los cerebros "occidentales" un régimen malisimo, responsable de los asesinatos en Líbano, de parte de los problemas de Irak, una amenaza para Israel, sede y apoyo del terrorismo internacional y todo lo que queramos. En la nueva política y en el nuevo periodismo no hace falta demostrar las acusaciones, sólo hay que aceptarlas, aunque sean falsas.
En el campo de "refugiados" de Nahr el-Bared están muriendo militares libaneses, milicianos del Fatah al-Islam y población civil.
Dentro de un tiempo sabremos cuánta gente ha muerto. Pero me temo que nunca sabremos quién ha dado la orden al ejército de atacar el campo. Quizás sospechemos que la orden viene de alguien más alto que el gobierno libanés.
Quizás pensemos que hay una relación entre lo que está pasando en el campo de Trípoli y la serie de atentados que se avecina en Beirut.
Y mientras tanto las calles de la capital están desiertas por las noches y la gente se encierra en casa en cuanto acaba su trabajo.
Sólo hay patrullas militares y controles y una ciudad fantasma a la que no dejan vivir en paz.
(3)
Ahora hay una guerra muy sangrienta entre el ejército libanés y los milicianos de Fatah al-Islam; unos enfrentamientos que han hecho probablemente ya más de 100 muertos (aunque tampoco hay cifras oficiales). El ejército ha cerrado el campo y lo está bombardeando. En este campo viven más de 30.000 personas, la mayoría población civil, incluidos muchísimos niños. Son los famosos "daños colaterales" del fascista tío Sam.
Parece que entre 20 y 25 mil personas han huido al campo vecino de Badawi, aprovechando el periodo de tregua.
Así que los muertos se reparten entre militares, milicianos y civiles.
Y va a continuar. Y existe el peligro de que se extienda a otros campos palestinos del país.
¿Qué está pasando? Como hemos visto, en los campos palestinos se dan las condiciones para que aparezcan estallidos de violencia en cualquier momento, pero no parece casualidad que esto ocurra ahora con la complicada situación política del país y su fragilidad y desequilibrio.
Es muy fácil desestabilizar Líbano. ¿Quién quiere hacerlo?
Volvemos a lo mismo de antes: cada uno tiene su culpable y no se sabrá la verdad: Siria, Israel, Estados Unidos, el gobierno libanés, la oposición, los grupos palestinos, Al-Qaeda...
El hecho es que parece venir otro verano caliente.
De momento EEUU ha enviado "generosamente" al gobierno libanés cantidades ingentes de material bélico, armas de destrucción masiva, para ayudar a exterminar al grupo armado.
Sin comentarios...
Parece que entre 20 y 25 mil personas han huido al campo vecino de Badawi, aprovechando el periodo de tregua.
Así que los muertos se reparten entre militares, milicianos y civiles.
Y va a continuar. Y existe el peligro de que se extienda a otros campos palestinos del país.
¿Qué está pasando? Como hemos visto, en los campos palestinos se dan las condiciones para que aparezcan estallidos de violencia en cualquier momento, pero no parece casualidad que esto ocurra ahora con la complicada situación política del país y su fragilidad y desequilibrio.
Es muy fácil desestabilizar Líbano. ¿Quién quiere hacerlo?
Volvemos a lo mismo de antes: cada uno tiene su culpable y no se sabrá la verdad: Siria, Israel, Estados Unidos, el gobierno libanés, la oposición, los grupos palestinos, Al-Qaeda...
El hecho es que parece venir otro verano caliente.
De momento EEUU ha enviado "generosamente" al gobierno libanés cantidades ingentes de material bélico, armas de destrucción masiva, para ayudar a exterminar al grupo armado.
Sin comentarios...
27 mayo 2007
(2)
El segundo foco de desestabilización es más sorprendente, por lo inesperado y por las colosales proporciones de muerte y violencia que está adquiriendo.
Se trata de los enfrentamientos entre el ejército libanés y el grupo Fateh al-Islam en el campo de Nahr al-Bared, cerca de Trípoli, en el norte de Líbano.
"El campo", esta denominación no se debe a que haya una bonita naturaleza con flora y fauna autóctona. No, es más bien un "campo de refugiados", un campo de miseria y hacinamiento de los muchos que se reparten por toda la geografía libanesa.
Para entender lo que está pasando hay que remontarse en la historia:
en Líbano hay más de 400.000 palestinos. Es una cifra oficiosa, puesto que no hay un censo oficial actualizado ni de libaneses ni de habitantes de estos campos de la verguenza.
El primer responsable de su situación es Israel, con perdón, que los expulsó de sus tierras en Palestina y les obligó a refugiarse en Líbano, en Siria, en Jordania...
Algunos llevan 60 años en esos ghettos, o 35. Pero la mayoría han nacido en Líbano y no son libaneses. Son palestinos pero no tienen tierra ni la van a tener.
En resumen, son unos parias apátridas.
A Israel, por supuesto, nadie le obliga a indemnizarles o a permitir que vuelvan a su tierra. Faltaría más.
El segundo responsable de la situación es el propio estado libanés: amparándose en un panarabismo que no se creen ni ellos y en el derecho de retorno a Palestina, Líbano lleva 60 años considerando estos campos de chabolas como "provisionales". Son palestinos que deben volver a Palestina. Pero Israel no les deja volver. Y el resto del mundo envía a veces ONGs a estos campos para enseñar a las mujeres a bordar y a los niños a dibujar. Y pasa el tiempo.
Líbano aduce, probablemente con razón, que no puede permitir la implantación y la asimilación de estos palestinos puesto que eso alteraría el frágil equilibrio del país en todos los sentidos y en especial el confesional, con la aparición de medio millón de nuevos libaneses musulmanes sunníes en un país que apenas llega a 4 millones de población total.
Incluso una parte importante de libaneses considera a los palestinos como los culpables del desencadenamiento de la guerra civil en 1975.
Conclusión: Líbano niega a estos "refugiados" nacidos en Líbano todo tipo de derechos, les prohibe trabajar, les prohibe comprar una casa o construirla... y perpetúa así su condición de miseria y falta de horizontes.
Nacen en los campos, viven en los campos y mueren en los campos.
Y mientras tanto imaginan los olivos de su pueblo en Palestina, ese pueblo que no conocen ni conocerán.
Y sueñan con un visado para Europa o EEUU que los saque del campo, un visado que no tienen ninguna posibilidad de obtener.
Nuestra conciencia se queda tranquila enviándoles a jóvenes "oenegeros" emprendedores que, mientras toman copas por las noches, se sienten satisfechos porque algunas casas del campo tienen ahora acceso para minusválidos. Algo es algo.
Porque los servicios públicos de los campos son pésimos: si vas a Sabra y Chatila, que es un campo ubicado dentro de Beirut, ves toneladas de basura en las calles, cables para piratear la electricidad...
Están a merced de ellos mismos y de las generosas organizaciones humanitarias de los países que permiten con su inacción política que esta situación se perpetúe.
En los campos no se aplica la ley libanesa: lo que pase dentro no le importa a nadie, el ejército libanés se limita a rodearlos y a controlar las entradas y salidas de estos campos de apestados.
De momento no se les puede echar al mar, así que se trata de que no creen problemas fuera.
Y dentro...que se maten si quieren.
Y eso es exactamente lo que ocurre a veces: en los campos existen grupúsculos y facciones de palestinos armados que luchan entre sí al más puro estilo mafioso por el control político y económico interno.
Esta situación intolerable permite también que algunos se llenen de "elementos peligrosos": los perseguidos por la ley, los más pobres de los pobres, los islamistas más fanáticos, encuentran refugio en estas "islas" donde se aplica una ley interna.
La pobreza y la falta de perspectivas de futuro convierten además a algunos jóvenes en presas fáciles de grupos radicales o ultrarreligiosos.
Así que no es raro que hay violencia y muerte en los campos, luchas entre facciones rivales, venganzas, actos criminales.
Y en la puerta de los campos el ejército libanés mira hacia otro lado y el resto del país vive como si no existieran; si no ves un problema hasta se te olvida que hay un problema.
Los más conflictivos son Ain el Helue (un campo miserable y superpoblado, literalmente encerrado por muros, a la entrada de Saida, en el sur) y Nahr al-Bared.
-----------
Se trata de los enfrentamientos entre el ejército libanés y el grupo Fateh al-Islam en el campo de Nahr al-Bared, cerca de Trípoli, en el norte de Líbano.
"El campo", esta denominación no se debe a que haya una bonita naturaleza con flora y fauna autóctona. No, es más bien un "campo de refugiados", un campo de miseria y hacinamiento de los muchos que se reparten por toda la geografía libanesa.
Para entender lo que está pasando hay que remontarse en la historia:
en Líbano hay más de 400.000 palestinos. Es una cifra oficiosa, puesto que no hay un censo oficial actualizado ni de libaneses ni de habitantes de estos campos de la verguenza.
El primer responsable de su situación es Israel, con perdón, que los expulsó de sus tierras en Palestina y les obligó a refugiarse en Líbano, en Siria, en Jordania...
Algunos llevan 60 años en esos ghettos, o 35. Pero la mayoría han nacido en Líbano y no son libaneses. Son palestinos pero no tienen tierra ni la van a tener.
En resumen, son unos parias apátridas.
A Israel, por supuesto, nadie le obliga a indemnizarles o a permitir que vuelvan a su tierra. Faltaría más.
El segundo responsable de la situación es el propio estado libanés: amparándose en un panarabismo que no se creen ni ellos y en el derecho de retorno a Palestina, Líbano lleva 60 años considerando estos campos de chabolas como "provisionales". Son palestinos que deben volver a Palestina. Pero Israel no les deja volver. Y el resto del mundo envía a veces ONGs a estos campos para enseñar a las mujeres a bordar y a los niños a dibujar. Y pasa el tiempo.
Líbano aduce, probablemente con razón, que no puede permitir la implantación y la asimilación de estos palestinos puesto que eso alteraría el frágil equilibrio del país en todos los sentidos y en especial el confesional, con la aparición de medio millón de nuevos libaneses musulmanes sunníes en un país que apenas llega a 4 millones de población total.
Incluso una parte importante de libaneses considera a los palestinos como los culpables del desencadenamiento de la guerra civil en 1975.
Conclusión: Líbano niega a estos "refugiados" nacidos en Líbano todo tipo de derechos, les prohibe trabajar, les prohibe comprar una casa o construirla... y perpetúa así su condición de miseria y falta de horizontes.
Nacen en los campos, viven en los campos y mueren en los campos.
Y mientras tanto imaginan los olivos de su pueblo en Palestina, ese pueblo que no conocen ni conocerán.
Y sueñan con un visado para Europa o EEUU que los saque del campo, un visado que no tienen ninguna posibilidad de obtener.
Nuestra conciencia se queda tranquila enviándoles a jóvenes "oenegeros" emprendedores que, mientras toman copas por las noches, se sienten satisfechos porque algunas casas del campo tienen ahora acceso para minusválidos. Algo es algo.
Porque los servicios públicos de los campos son pésimos: si vas a Sabra y Chatila, que es un campo ubicado dentro de Beirut, ves toneladas de basura en las calles, cables para piratear la electricidad...
Están a merced de ellos mismos y de las generosas organizaciones humanitarias de los países que permiten con su inacción política que esta situación se perpetúe.
En los campos no se aplica la ley libanesa: lo que pase dentro no le importa a nadie, el ejército libanés se limita a rodearlos y a controlar las entradas y salidas de estos campos de apestados.
De momento no se les puede echar al mar, así que se trata de que no creen problemas fuera.
Y dentro...que se maten si quieren.
Y eso es exactamente lo que ocurre a veces: en los campos existen grupúsculos y facciones de palestinos armados que luchan entre sí al más puro estilo mafioso por el control político y económico interno.
Esta situación intolerable permite también que algunos se llenen de "elementos peligrosos": los perseguidos por la ley, los más pobres de los pobres, los islamistas más fanáticos, encuentran refugio en estas "islas" donde se aplica una ley interna.
La pobreza y la falta de perspectivas de futuro convierten además a algunos jóvenes en presas fáciles de grupos radicales o ultrarreligiosos.
Así que no es raro que hay violencia y muerte en los campos, luchas entre facciones rivales, venganzas, actos criminales.
Y en la puerta de los campos el ejército libanés mira hacia otro lado y el resto del país vive como si no existieran; si no ves un problema hasta se te olvida que hay un problema.
Los más conflictivos son Ain el Helue (un campo miserable y superpoblado, literalmente encerrado por muros, a la entrada de Saida, en el sur) y Nahr al-Bared.
-----------
Bombas en Beirut, bombardeos en Trípoli (1)
Ha comenzado de nuevo la inestabilización programada de Líbano.
Y esta vez en 2 frentes simultáneos y aparentemente sin relación entre sí.
Por un lado volvemos a la racha de atentados indiscriminados con coche bomba (aunque de momento sin ánimo de provocar masacres). Otra vez la paranoia, las calles desiertas por las noches y el presentir que en cualquier momento y en cualquier lugar va a explotar otra.
Ese es el objetivo: crear miedo, inseguridad y división.
Primero fue en un centro comercial del barrio de Ashrafieh y las noticias se apresuraron a decir que se trataba de un barrio "cristiano", como si ésa fuera la causa del atentado.
Al día siguiente la bomba explotó en la zona comercial de la calle Verdun y los periódicos han insistido algo menos en su carácter de "barrio musulmán".
En realidad se trata de 2 zonas muy comerciales de estilo "americano" (McDonalds, multicines, multinacionales de la moda...) donde hay libaneses de todas las religiones, aunque no de todas las clases sociales.
La última bomba, de momento, ha explotado en Aley, zona drusa.
Sabemos para qué ponen las bombas, pero nunca se descubre quién lo ha hecho; decenas de coches bombas, varios políticos y periodistas asesinados, pero nunca un detenido, un sospechoso, una prueba, una pista. Necesitamos a la policía científica de las pelis yanquis, ésos que encuentran un pelo y a través de él averiguan el número del carnet de identidad, qué ha desayunado el asesino y cuándo hizo el amor por última vez.
Y con quién.
Y en qué postura.
Y si le gustó.
Aquí encuentran coches-bomba; una vez incluso los asesinos escaparon a pie; pero nunca hay testigos ni cámaras ni detenidos. Raro.
Así que cada uno designa a su culpable favorito, y hasta la próxima vez:
para algunos son siempre los sirios; para otros, los israelíes, encantados con un Líbano desequilibrado; o venganzas confesionales; o Al-Qaeda, que también vale lo mismo para un roto que para un descosido.
---------
Y esta vez en 2 frentes simultáneos y aparentemente sin relación entre sí.
Por un lado volvemos a la racha de atentados indiscriminados con coche bomba (aunque de momento sin ánimo de provocar masacres). Otra vez la paranoia, las calles desiertas por las noches y el presentir que en cualquier momento y en cualquier lugar va a explotar otra.
Ese es el objetivo: crear miedo, inseguridad y división.
Primero fue en un centro comercial del barrio de Ashrafieh y las noticias se apresuraron a decir que se trataba de un barrio "cristiano", como si ésa fuera la causa del atentado.
Al día siguiente la bomba explotó en la zona comercial de la calle Verdun y los periódicos han insistido algo menos en su carácter de "barrio musulmán".
En realidad se trata de 2 zonas muy comerciales de estilo "americano" (McDonalds, multicines, multinacionales de la moda...) donde hay libaneses de todas las religiones, aunque no de todas las clases sociales.
La última bomba, de momento, ha explotado en Aley, zona drusa.
Sabemos para qué ponen las bombas, pero nunca se descubre quién lo ha hecho; decenas de coches bombas, varios políticos y periodistas asesinados, pero nunca un detenido, un sospechoso, una prueba, una pista. Necesitamos a la policía científica de las pelis yanquis, ésos que encuentran un pelo y a través de él averiguan el número del carnet de identidad, qué ha desayunado el asesino y cuándo hizo el amor por última vez.
Y con quién.
Y en qué postura.
Y si le gustó.
Aquí encuentran coches-bomba; una vez incluso los asesinos escaparon a pie; pero nunca hay testigos ni cámaras ni detenidos. Raro.
Así que cada uno designa a su culpable favorito, y hasta la próxima vez:
para algunos son siempre los sirios; para otros, los israelíes, encantados con un Líbano desequilibrado; o venganzas confesionales; o Al-Qaeda, que también vale lo mismo para un roto que para un descosido.
---------
18 mayo 2007
Muros en el cerebro.
Cuando cayó el muro de Berlín "Occidente" se felicitó porque se había destruido la barrera de la vergüenza, símbolo de la incomprensión, de la incomunicación.
Desde entonces otros muros se han levantado en el mundo, y son muros que simbolizan el que existe en la cabeza de sus constructores, muros del descrédito, de la hipocresía, de la injusticia.
Israel construyó uno en las tierras de Palestina y, de paso, aprovechó para rapiñar una parte del territorio que no le pertenece y añadirla a otras que había robado antes.
Supuesto motivo: la seguridad, proteger a sus ciudadanos de "ataques terroristas".
Consecuencia real: creció la injusticia, creció el odio, Palestina fue un ghetto más pequeño y más hacinado.
Brillante idea, brillante mentalidad.
Años después, su patrocinador, EEUU, tuvo otra brillante idea: construir en su frontera sur un muro de separación con México de miles de kilómetros.
Motivo: la seguridad, luchar contra la inmigración ilegal y el narcotráfico.
Consecuencia: creció el odio, crecerán las mafias.
En Estados Unidos cuando una película tiene éxito comercial se hace una segunda parte: más de lo mismo.
Así que ahora han tenido otra brillante idea... sí, habéis acertado, la gran idea consiste en construir muros de separación.
Ahora le ha tocado el turno a Irak.
Se trata de intentar tapar de alguna manera su incapacidad, el desastre de su invasión, la ineptitud de su sangrienta política, el fracaso de su corrompido concepto de la democracia.
No se puede negar que la idea es brillantísima, amén de original: separar con muros los barrios chiíes de los sunníes.
Motivo: la seguridad.
Y lo explican brillantemente: van a empezar erigiendo un muro de 5 kilómetros en Adhamiyeh, uno de los últimos enclaves sunníes en el este chií de Bagdad. Así, "los sunníes en la parte interior del muro pueden sentirse seguros sabiendo que las medidas de seguridad suplementarias van a impedir a las bandas chiíes extremistas venir al barrio.
Pero la comunidad chií del otro lado del muro se va a beneficiar también: cuando el muro esté construido, los terroristas sunníes ya no podrán utilizar el barrio como un lugar de reunión para los ataques contra los chiíes".
Brillante, ¿no?
Una medida perfecta para buscar la reconciliación entre iraquíes.
Si es que no hay nada más peligroso que el que mata creyendo que es bueno y que lo hace para arreglar el mundo.
Bueno, sí hay alguien más peligroso: un tonto con un palo.
Si es que hasta invadir es un "arte" que va mucho más allá de la fuerza bruta.
Si metes a un elefante en una cristalería se rompe todo.
Y luego ya no se trata sólo de proteger las copas que se han salvado,
hay que empezar sacando al elefante que nunca debió entrar.
Desde entonces otros muros se han levantado en el mundo, y son muros que simbolizan el que existe en la cabeza de sus constructores, muros del descrédito, de la hipocresía, de la injusticia.
Israel construyó uno en las tierras de Palestina y, de paso, aprovechó para rapiñar una parte del territorio que no le pertenece y añadirla a otras que había robado antes.
Supuesto motivo: la seguridad, proteger a sus ciudadanos de "ataques terroristas".
Consecuencia real: creció la injusticia, creció el odio, Palestina fue un ghetto más pequeño y más hacinado.
Brillante idea, brillante mentalidad.
Años después, su patrocinador, EEUU, tuvo otra brillante idea: construir en su frontera sur un muro de separación con México de miles de kilómetros.
Motivo: la seguridad, luchar contra la inmigración ilegal y el narcotráfico.
Consecuencia: creció el odio, crecerán las mafias.
En Estados Unidos cuando una película tiene éxito comercial se hace una segunda parte: más de lo mismo.
Así que ahora han tenido otra brillante idea... sí, habéis acertado, la gran idea consiste en construir muros de separación.
Ahora le ha tocado el turno a Irak.
Se trata de intentar tapar de alguna manera su incapacidad, el desastre de su invasión, la ineptitud de su sangrienta política, el fracaso de su corrompido concepto de la democracia.
No se puede negar que la idea es brillantísima, amén de original: separar con muros los barrios chiíes de los sunníes.
Motivo: la seguridad.
Y lo explican brillantemente: van a empezar erigiendo un muro de 5 kilómetros en Adhamiyeh, uno de los últimos enclaves sunníes en el este chií de Bagdad. Así, "los sunníes en la parte interior del muro pueden sentirse seguros sabiendo que las medidas de seguridad suplementarias van a impedir a las bandas chiíes extremistas venir al barrio.
Pero la comunidad chií del otro lado del muro se va a beneficiar también: cuando el muro esté construido, los terroristas sunníes ya no podrán utilizar el barrio como un lugar de reunión para los ataques contra los chiíes".
Brillante, ¿no?
Una medida perfecta para buscar la reconciliación entre iraquíes.
Si es que no hay nada más peligroso que el que mata creyendo que es bueno y que lo hace para arreglar el mundo.
Bueno, sí hay alguien más peligroso: un tonto con un palo.
Si es que hasta invadir es un "arte" que va mucho más allá de la fuerza bruta.
Si metes a un elefante en una cristalería se rompe todo.
Y luego ya no se trata sólo de proteger las copas que se han salvado,
hay que empezar sacando al elefante que nunca debió entrar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)