Con la muerte de Pierre Gemayel, y tras la "pausa" de la última invasión israelí, con su cosecha de más de mil muertos civiles, entre ellos cientos de niños libaneses, volvemos en Líbano al ciclo de los asesinatos de personalidades políticas e intelectuales.
Ahora le ha tocado el turno a uno de los representantes del sistema libanés de clanes confesionales, miembro de una de las familias que acaparan el poder y se lo pasan de generación en generación.
Pierre Gemayel era nieto de ministro, hijo de presidente, sobrino de presidente, diputado con 28 años, ministro de industria con 34.
En este caso se habla de "una gran familia de políticos", de "una importante presencia en la vida política libanesa durante más de 50 años", de "una tradición", mientras que en otros casos se hablaría de "nepotismo, corrupción, enchufismo, sistema hereditario, cerrazón, acaparamiento del poder". Sutilezas del lenguaje.
¿Quién es el culpable?
Pues para Estados Unidos, la Onu, Francia, la Unión Europea, una gran parte de los libaneses y los medios de comunicación, la cosa está clara: han sido los sirios.
Siria durante muchos años mantuvo un control político, económico, militar sobre Líbano.
Se decía que al presidente libanés se le elegía en Damasco, que en Líbano no se hacía nada sin el visto bueno de Siria.
Ahora se pretende olvidar que ese sistema se mantuvo con la colaboración y el beneficio de muchos libaneses, y no precisamente de a los que ahora se califica de "prosirios".
La mayoría chiíta es la más desfavorecida y la más pobre de Líbano y también lo era durante la tutela siria. Los que tenían y tienen Ferraris, los que pasaban sus vacaciones en París o en Milán no eran los habitantes de los suburbios chiítas, porque a ésos las embajadas europeas no les dan el visado.
Siempre me ha sorprendido el hecho de que en Líbano se hable peor de los sirios que de los israelíes.
Y prefiero no entenderlo.
Desde el asesinato de Hariri hasta el último de Pierre Gemayel se ha acusado a Siria; no hace falta el Tribunal Internacional si ya se ha condenado a alguien antes del juicio.
Los medios de comunicación se encargan de remarcarlo por si alguien aún tuviera dudas: cada vez que se habla de Gemayel se añade "el político cristiano antisirio", como si fueran sus apellidos o su definición, como si esto fuera sólo un problema confesional o una simple conspiración de Siria en Líbano y no algo mucho más amplio, sucio e inquietante.
Nunca se habla de los "escarceos" proisraelíes de su familia, por ejemplo.
Lo que se está consiguiendo con esta presión maniquea que, lo siento, recuerda tanto a la mentalidad estadounidense de los buenos y los malos, será casualidad, lo que se está consiguiendo, es dividir a la sociedad libanesa en 2 bloques opuestos entre los que es obligatorio elegir uno; o se es "prosirio", "proiraní", "pro-Hizbullah", o se es "prooccidental", "antisirio".
Da la sensación de que alguien está manejando los hilos con el objetivo de "divide y vencerás".
Lo estamos viendo en Irak, es más cómodo "que se maten entre ellos".
¿Y por qué se supone que los sirios están haciendo todo esto?
Pues también está claro, al parecer: para muchos libaneses se resume en que "nos odian y no soportan perder el control de Líbano y hacen lo que sea para recuperarlo".
Pero uno se pregunta si éste es un camino lógico para recuperar la influencia o es más bien lo contrario, una forma de suicidio.
Para los medios de comunicación, con el último asesinato se pretendía evitar la aprobación del Tribunal Internacional para Líbano en la Onu, como si matando a alguien el día anterior se fuera a conseguir; más bien ha sido una "ayuda" para convencer a los más reticentes.
Parece una broma hablar de Siria como de una "gran potencia regional" porque su situación actual no es precisamente ideal: Siria es un país aislado por Estados Unidos, la Onu, Europa, designado como perteneciente al "eje del mal", considerado como una dictadura de las que "no colaboran". Estados Unidos y Francia, entre otros, han dejado clara su determinación de acabar con la influencia siria en Líbano.
Y en esas circunstancias de aislamiento y presión internacional, lo único que se le ocurre a Siria es seguir cometiendo en Líbano atentados de los que sabe que va a ser acusado, apretar la soga en su cuello, dar la razón a sus detractores, aumentar el odio, y acercar el espectro de una guerra civil en Líbano.
Sinceramente, no me lo creo.
No creo que nadie sea tan inconsciente de matar sabiendo de antemano que va a ser acusado del crimen.
No veo que Siria gane nada con esto y sí que pierde mucho.
El asesino estúpido es el que mata sabiendo que lo van a condenar.
El asesino inteligente es el que mata sabiendo que van a condenar a su enemigo.
29 noviembre 2006
14 noviembre 2006
El chulo de la clase.
Me llamo José Europa y tengo 10 años y quiero contaros una historia que no entendí.
En mi escuela del condado de Viejayork pasaban cosas muy extrañas.
Yo era un chico sin problemas, mi padre era un comerciante rico que mantenía buenas relaciones con todos los vecinos, aunque su matrimonio de conveniencia no iba del todo bien.
En mi clase, pero en la mesa del fondo, había un niño andrajoso y triste que se llamaba Filisteo.
Y, a su lado, el pequeño Goliath, un niño insoportable, demasiado seguro de sí mismo, que le hacía la vida imposible al flacucho Filisteo.
Decían que los padres de Goliath habían sido perseguidos, que habían sufrido mucho. Por eso las autoridades del condado decidieron darles las mejores tierras entre las propiedades de la familia Filisteo.
Así que los dos niños estaban condenados a ser vecinos. Yo no entendía que el condado diera las tierras de otro a una familia en lugar de utilizar los terrenos comunales.
Goliath era de un pretencioso insufrible; cuando le preguntaba cómo había llegado su familia a esa situación económica tan próspera, respondía que Dios les había dado sus fértiles tierras, que siempre les habían pertenecido, que su padre decía que estaba escrito en la biblia.
Goliath pegaba a Filisteo en los recreos y, a veces, los profesores lo veían y miraban hacia otro lado, o como mucho, decían en voz baja "Ay, ay, ay, este chico".
Cuando las palizas eran brutales, los profesores los llamaban y, poniendo carita de justos, exclamaban: "Tenéis que dejar de agrediros mutuamente, chicos".
Pero yo oía que a Goliath, a solas, le comentaban: "Te entendemos, Goli, tienes derecho a defenderte de los ataques de Filisteo, pero, bueno, ten cuidado, que luego sus padres adoptivos y otros vecinos se quejan un poco".
Y Goliath respondía: "Pues que se vaya. Que se vaya de mis tierras, que se vaya de mi escuela, que se vaya del condado".
Yo no entendía nada al principio, excepto que la familia Goliath tenía excelentes relaciones con el sherif del condado, un individuo violento y sin escrupulos llamado Sam Faquin.
Su hijo, Sam Faquin junior, también iba a la escuela con nosotros: era un crío gigantón, con aires de granjero, sonriente pero brutal. Tenía atemorizada a toda la clase, especialmente a los que intentaban resistirle. Sam Faquin era el jefe de un grupo de niños ricos: algunos eran amigos de su familia y otros simplemente se arrimaban a él para no tener problemas.
Porque Sam Faquin tenía una frase favorita: "O estás conmigo o estás contra mí".
Goliath y Faquin habían hecho un pacto de sangre.
Y se veía, porque cuando Goliath maltrataba a Filisteo, el gigantón se ponía delante para impedir que nadie interviniera; y si alguien miraba la paliza Sam lo agarraba y decía: "¿Qué estás mirando tú, eh? ¿Ves que Goliath se está defendiendo, no?"
Los otros niños callaban y desaparecían.
¿Y qué podían hacer ellos si los propios padres adoptivos de Filisteo no lo defendían? ¿Si mi padre también callaba cuando yo le contaba las barbaridades? ¿Si los profesores, tan justos ellos, miraban con una pequeña mueca hacia otro lado?
Pero muchos niños estábamos cansados de los abusos de Goliath y de la prepotencia de Sam.
¿Y qué podíamos hacer nosotros?
Se me ocurrió una cosa, me daba tanta pena Filisteo.
Sam Faquin siempre hablaba de la democracia, decía que era algo muy dentro de su familia, que su abuelo la había inventado, que su padre, el sherif, la defendía a toda costa y que tenía la pistola para matar a los malos que no respetaran la democracia.
Y que la democracia consistía en que la mayoría decidía las cosas justas.
Entonces un día nos reunimos los 16 niños de la clase en el patio y yo dije:
"Las palizas de Goliath a Filisteo están mal, porque Filisteo es pequeño y flaco. Entonces tenemos que hacer como dice el padre de Sam Faquin. Tenemos que decir que esto no es justo. Y si lo pensamos la mayoría, Goliath no debe...no debería..., podemos recomendarle que deje de hacerlo.... si quiere, claro.... que no lo haga tanto o tan fuerte".
Yo me había puesto nervioso porque Sam faquin me estaba mirando con los brazos cruzados y su aspecto de matón. Ponía cara de sospechar que yo no era bueno, o algo así, y tuve miedo de que la tomara conmigo. Y recordé que el propio Sam le daba los palos a Goliath para que le pegara a Filisteo.
Pero Sam no dijo nada.
Y entonces votamos: "Los que estén contra las palizas, que levanten la mano".
De los 16 niños, 10 la levantamos tímidamente, mirando a Sam de reojo pero orgullosos de hacer algo "justo" y de jugar a la democracia.
Otros 4 niños se quedaron inmóviles, o por no buscarse problemas con los fuertes o por quedar bien con ellos o por pura apatía.
Quedaban Sam Faquin y el propio Goliath.
Yo pensé: "Éste no debería votar. ¿Por qué está aquí?"
Goliath se puso rojo de bíblica ira y nos gritó:
"Primero, que dice mi padre que nos odiáis por nuestra religión y porque nos tenéis envidia" -Todos nos miramos sorprendidos, qué tenía que ver la religión con aquello-
"Y segundo, que dice mi padre que nos estamos defendiendo. Y además a mi padre también le dieron muchas palizas en otro país, así que tenemos derecho. Y tenemos la moral, y la tierra es nuestra, y Filisteo es un asqueroso y vosotros sois unos asquerosos y no pienso haceros caso".
Sam Faquin se interpuso, nos señaló con el dedo y habló muy alto:
"En este condado tenemos una lucha por la libertad.
Estamos orgullosos de nuestro modo de vida.
El que no lo acepta como el mejor, es una amenaza. Y nosotros no aceptamos amenazas.
Vosotros no sois patriotas, mi padre os llamaría "terrorísticos".
Las cosas van a seguir como están. Dios nos ama y nos bendice. El que no está conmigo está contra mí.
Mi voto es...que Goliath tiene razón y vamos a apoyarle... todos, ¿entendido?
Y mi voto vale más que el de todos vosotros juntos: porque mi abuelo inventó la democracia, ¿vale?, es mía y hago lo que quiero con ella.
Y además porque soy más fuerte y no me gusta que me lleven la contraria,
Yo creo en la Democracia y en Dios y en el Bien. Amén".
Agarró a Goliath por el hombro, como un padre, y se fueron.
Y los demás salimos corriendo cada uno por un lado, no fuera a ser que volvieran con los palos.
11 de Noviembre de 2006.
En la ONU se vota una resolución de condena de la ofensiva israelí en Gaza, que ha "producido" más de 50 muertos palestinos.
Resultado de la votación:
-10 VOTOS A FAVOR DE LA RESOLUCIÓN
-4 ABSTENCIONES
-VETO DE ESTADOS UNIDOS
En mi escuela del condado de Viejayork pasaban cosas muy extrañas.
Yo era un chico sin problemas, mi padre era un comerciante rico que mantenía buenas relaciones con todos los vecinos, aunque su matrimonio de conveniencia no iba del todo bien.
En mi clase, pero en la mesa del fondo, había un niño andrajoso y triste que se llamaba Filisteo.
Y, a su lado, el pequeño Goliath, un niño insoportable, demasiado seguro de sí mismo, que le hacía la vida imposible al flacucho Filisteo.
Decían que los padres de Goliath habían sido perseguidos, que habían sufrido mucho. Por eso las autoridades del condado decidieron darles las mejores tierras entre las propiedades de la familia Filisteo.
Así que los dos niños estaban condenados a ser vecinos. Yo no entendía que el condado diera las tierras de otro a una familia en lugar de utilizar los terrenos comunales.
Goliath era de un pretencioso insufrible; cuando le preguntaba cómo había llegado su familia a esa situación económica tan próspera, respondía que Dios les había dado sus fértiles tierras, que siempre les habían pertenecido, que su padre decía que estaba escrito en la biblia.
Goliath pegaba a Filisteo en los recreos y, a veces, los profesores lo veían y miraban hacia otro lado, o como mucho, decían en voz baja "Ay, ay, ay, este chico".
Cuando las palizas eran brutales, los profesores los llamaban y, poniendo carita de justos, exclamaban: "Tenéis que dejar de agrediros mutuamente, chicos".
Pero yo oía que a Goliath, a solas, le comentaban: "Te entendemos, Goli, tienes derecho a defenderte de los ataques de Filisteo, pero, bueno, ten cuidado, que luego sus padres adoptivos y otros vecinos se quejan un poco".
Y Goliath respondía: "Pues que se vaya. Que se vaya de mis tierras, que se vaya de mi escuela, que se vaya del condado".
Yo no entendía nada al principio, excepto que la familia Goliath tenía excelentes relaciones con el sherif del condado, un individuo violento y sin escrupulos llamado Sam Faquin.
Su hijo, Sam Faquin junior, también iba a la escuela con nosotros: era un crío gigantón, con aires de granjero, sonriente pero brutal. Tenía atemorizada a toda la clase, especialmente a los que intentaban resistirle. Sam Faquin era el jefe de un grupo de niños ricos: algunos eran amigos de su familia y otros simplemente se arrimaban a él para no tener problemas.
Porque Sam Faquin tenía una frase favorita: "O estás conmigo o estás contra mí".
Goliath y Faquin habían hecho un pacto de sangre.
Y se veía, porque cuando Goliath maltrataba a Filisteo, el gigantón se ponía delante para impedir que nadie interviniera; y si alguien miraba la paliza Sam lo agarraba y decía: "¿Qué estás mirando tú, eh? ¿Ves que Goliath se está defendiendo, no?"
Los otros niños callaban y desaparecían.
¿Y qué podían hacer ellos si los propios padres adoptivos de Filisteo no lo defendían? ¿Si mi padre también callaba cuando yo le contaba las barbaridades? ¿Si los profesores, tan justos ellos, miraban con una pequeña mueca hacia otro lado?
Pero muchos niños estábamos cansados de los abusos de Goliath y de la prepotencia de Sam.
¿Y qué podíamos hacer nosotros?
Se me ocurrió una cosa, me daba tanta pena Filisteo.
Sam Faquin siempre hablaba de la democracia, decía que era algo muy dentro de su familia, que su abuelo la había inventado, que su padre, el sherif, la defendía a toda costa y que tenía la pistola para matar a los malos que no respetaran la democracia.
Y que la democracia consistía en que la mayoría decidía las cosas justas.
Entonces un día nos reunimos los 16 niños de la clase en el patio y yo dije:
"Las palizas de Goliath a Filisteo están mal, porque Filisteo es pequeño y flaco. Entonces tenemos que hacer como dice el padre de Sam Faquin. Tenemos que decir que esto no es justo. Y si lo pensamos la mayoría, Goliath no debe...no debería..., podemos recomendarle que deje de hacerlo.... si quiere, claro.... que no lo haga tanto o tan fuerte".
Yo me había puesto nervioso porque Sam faquin me estaba mirando con los brazos cruzados y su aspecto de matón. Ponía cara de sospechar que yo no era bueno, o algo así, y tuve miedo de que la tomara conmigo. Y recordé que el propio Sam le daba los palos a Goliath para que le pegara a Filisteo.
Pero Sam no dijo nada.
Y entonces votamos: "Los que estén contra las palizas, que levanten la mano".
De los 16 niños, 10 la levantamos tímidamente, mirando a Sam de reojo pero orgullosos de hacer algo "justo" y de jugar a la democracia.
Otros 4 niños se quedaron inmóviles, o por no buscarse problemas con los fuertes o por quedar bien con ellos o por pura apatía.
Quedaban Sam Faquin y el propio Goliath.
Yo pensé: "Éste no debería votar. ¿Por qué está aquí?"
Goliath se puso rojo de bíblica ira y nos gritó:
"Primero, que dice mi padre que nos odiáis por nuestra religión y porque nos tenéis envidia" -Todos nos miramos sorprendidos, qué tenía que ver la religión con aquello-
"Y segundo, que dice mi padre que nos estamos defendiendo. Y además a mi padre también le dieron muchas palizas en otro país, así que tenemos derecho. Y tenemos la moral, y la tierra es nuestra, y Filisteo es un asqueroso y vosotros sois unos asquerosos y no pienso haceros caso".
Sam Faquin se interpuso, nos señaló con el dedo y habló muy alto:
"En este condado tenemos una lucha por la libertad.
Estamos orgullosos de nuestro modo de vida.
El que no lo acepta como el mejor, es una amenaza. Y nosotros no aceptamos amenazas.
Vosotros no sois patriotas, mi padre os llamaría "terrorísticos".
Las cosas van a seguir como están. Dios nos ama y nos bendice. El que no está conmigo está contra mí.
Mi voto es...que Goliath tiene razón y vamos a apoyarle... todos, ¿entendido?
Y mi voto vale más que el de todos vosotros juntos: porque mi abuelo inventó la democracia, ¿vale?, es mía y hago lo que quiero con ella.
Y además porque soy más fuerte y no me gusta que me lleven la contraria,
Yo creo en la Democracia y en Dios y en el Bien. Amén".
Agarró a Goliath por el hombro, como un padre, y se fueron.
Y los demás salimos corriendo cada uno por un lado, no fuera a ser que volvieran con los palos.
11 de Noviembre de 2006.
En la ONU se vota una resolución de condena de la ofensiva israelí en Gaza, que ha "producido" más de 50 muertos palestinos.
Resultado de la votación:
-10 VOTOS A FAVOR DE LA RESOLUCIÓN
-4 ABSTENCIONES
-VETO DE ESTADOS UNIDOS
11 noviembre 2006
Pobres muchachos.
2839 militares estadounidenses muertos en Irak desde la invasión de marzo de 2003.
No 2838 ni 2840, 2839.
Tal exactitud constrasta con la del número de iraquíes muertos, que va desde "las estimaciones de 50.000 a 60.000", hasta el informe de la revista médica británica "The Lancet", según la cual han muerto hasta ahora en Irak "unas 650.000 personas". Esta cifra se refiere a los iraquíes que han muerto de forma violenta desde que acabaron los combates, es decir, desde que "oficialmente" no hay guerra en Irak, es decir, desde que "oficialmente" gozan de la democracia y la libertad. Quizás el número sea exagerado pero al menos proviene de un estudio independiente, lo que, tratándose de Irak, es una novedad.
No se incluyen aquí ni los muertos durante la invasión, ni los de la primera guerra del golfo, ni los de la guerra Irán-Irak, ni los producidos durante la dictadura de Saddam Hussein, ni los del embargo internacional.
Si sumamos todo, nos da un resultado exacto: que ser iraquí es malo para la salud, es peor que el tabaco.
Ahora el propio gobierno marioneta iraquí ha dado unas cifras oficiales -suponemos que con el permiso de sus jefes-: 150.000 personas muertas desde el 2003, con un promedio diario de 75 a 80 muertos.
Irak antes era una dictadura; ahora es una pseudodemocracia patética, al borde de una guerra civil, violenta, en medio del caos, la inseguridad, la pobreza, la falta de infraestructuras básicas, invadida y gobernada de hecho por potencias extranjeras, donde la única salida profesional es alistarse en la policía iraquí.
En Irak te puede matar mucha gente: los ejércitos que la invadieron ilegalmente o sus mercenarios y asesinos a sueldo -los "contractors"-, la policía o el ejército iraquí, las milicias sunitas o chiítas, una bomba con coche o con suicida incorporados, la falta de agua potable, la desesperanza..., la tortura.
Y en el mundo "libre" seguimos contando los muertos estadounidenses, 2839 "boys", 2840 muchachos, 2841 chicos, 2842 héroes, 2843 patriotas, 2844 luchadores por la libertad, 2845 demócratas, 2846 personas...
Y, por otro lado, entre 50.000 y 650.000 iraquíes, terroristas, fanáticos, escoria.
Y además resulta que Irak es una democracia.
¡ Viva la democracia, cabrones!
No 2838 ni 2840, 2839.
Tal exactitud constrasta con la del número de iraquíes muertos, que va desde "las estimaciones de 50.000 a 60.000", hasta el informe de la revista médica británica "The Lancet", según la cual han muerto hasta ahora en Irak "unas 650.000 personas". Esta cifra se refiere a los iraquíes que han muerto de forma violenta desde que acabaron los combates, es decir, desde que "oficialmente" no hay guerra en Irak, es decir, desde que "oficialmente" gozan de la democracia y la libertad. Quizás el número sea exagerado pero al menos proviene de un estudio independiente, lo que, tratándose de Irak, es una novedad.
No se incluyen aquí ni los muertos durante la invasión, ni los de la primera guerra del golfo, ni los de la guerra Irán-Irak, ni los producidos durante la dictadura de Saddam Hussein, ni los del embargo internacional.
Si sumamos todo, nos da un resultado exacto: que ser iraquí es malo para la salud, es peor que el tabaco.
Ahora el propio gobierno marioneta iraquí ha dado unas cifras oficiales -suponemos que con el permiso de sus jefes-: 150.000 personas muertas desde el 2003, con un promedio diario de 75 a 80 muertos.
Irak antes era una dictadura; ahora es una pseudodemocracia patética, al borde de una guerra civil, violenta, en medio del caos, la inseguridad, la pobreza, la falta de infraestructuras básicas, invadida y gobernada de hecho por potencias extranjeras, donde la única salida profesional es alistarse en la policía iraquí.
En Irak te puede matar mucha gente: los ejércitos que la invadieron ilegalmente o sus mercenarios y asesinos a sueldo -los "contractors"-, la policía o el ejército iraquí, las milicias sunitas o chiítas, una bomba con coche o con suicida incorporados, la falta de agua potable, la desesperanza..., la tortura.
Y en el mundo "libre" seguimos contando los muertos estadounidenses, 2839 "boys", 2840 muchachos, 2841 chicos, 2842 héroes, 2843 patriotas, 2844 luchadores por la libertad, 2845 demócratas, 2846 personas...
Y, por otro lado, entre 50.000 y 650.000 iraquíes, terroristas, fanáticos, escoria.
Y además resulta que Irak es una democracia.
¡ Viva la democracia, cabrones!
09 noviembre 2006
El "ghetto" de Gaza.
Está claro -o rojo de sangre o negro de muerte- que Europa, Rusia, China y los países árabes han decidido mirar hacia otro lado para no ver el genocidio del pueblo palestino.
El dinero no lava conciencias, al contrario, resalta las conciencias sucias, pero, bueno, en todo caso es mejor que den dinero: para fabricar ataudes hace falta.
De Estados Unidos , corresponsable del genocidio, no podemos esperar nada, ni siquiera que se vayan a su puta casa.
Ahora los "demócratas" (¿es que los otros no lo son?) van a tener la mayoría en el congreso de E.E.U.U. Estos "demócratas" se callaron como cobardes ante la invasión de Irak o la apoyaron sin pudor, por miedo quizás a ser acusados de "antipatriotas", porque invadir Irak era, al parecer, una cuestión de patriotismo.
Pero sin duda es una buena noticia que los republicanos tengan menos poder en Estados Unidos porque eso significa que van a tener menos poder en el mundo, un mundo que está harto de sufrir su intolerancia, su asqueroso patriotismo, su agresividad imperialista, su hipocresía.
Todas sus misas no les servirán para pasar por el ojo de la aguja.
No me gustaría ser palestino y vivir en un "ghetto"(1) o en el exilio.
Pero menos aún me gustaría ser estadounidense o israelí y vivir en un "ghetto" mental.
Prefiero ser europeo y que mi gobierno envíe dinerito para fabricar ataudes.
(1) Gueto: Situación o condición marginal en que vive un pueblo, una clase social o un grupo de personas (R.A.E.).
El dinero no lava conciencias, al contrario, resalta las conciencias sucias, pero, bueno, en todo caso es mejor que den dinero: para fabricar ataudes hace falta.
De Estados Unidos , corresponsable del genocidio, no podemos esperar nada, ni siquiera que se vayan a su puta casa.
Ahora los "demócratas" (¿es que los otros no lo son?) van a tener la mayoría en el congreso de E.E.U.U. Estos "demócratas" se callaron como cobardes ante la invasión de Irak o la apoyaron sin pudor, por miedo quizás a ser acusados de "antipatriotas", porque invadir Irak era, al parecer, una cuestión de patriotismo.
Pero sin duda es una buena noticia que los republicanos tengan menos poder en Estados Unidos porque eso significa que van a tener menos poder en el mundo, un mundo que está harto de sufrir su intolerancia, su asqueroso patriotismo, su agresividad imperialista, su hipocresía.
Todas sus misas no les servirán para pasar por el ojo de la aguja.
No me gustaría ser palestino y vivir en un "ghetto"(1) o en el exilio.
Pero menos aún me gustaría ser estadounidense o israelí y vivir en un "ghetto" mental.
Prefiero ser europeo y que mi gobierno envíe dinerito para fabricar ataudes.
(1) Gueto: Situación o condición marginal en que vive un pueblo, una clase social o un grupo de personas (R.A.E.).
05 noviembre 2006
¿Será Pekín así?
Beirut a las cinco y media de la mañana es para ti.
La compartes sólo con los pájaros, que han vuelto,
algún taxi, algún barrendero,
algún recuerdo de otro día que has vivido.
Da igual si la noche, generosa, ha cumplido sus promesas
o te ha dado, pajarraca, con el pico en la nariz.
Da igual, dicen, si vienes de o si vas a...
Las legañas, la resaca, son 2 caras de la misma cara.
La compartes con el día que ha llegado, el silencio, las cucarachas muertas, las tiendas cerradas.
El aire es fresco y todavía no huele a coche, no sabe a coche, los coches duermen.
Da igual que vengas borracho de alcohol, borracho de emociones, borracho de hastío, que no vengas borracho, que no vengas.
Da igual.
Por la cabeza te pasa una franjita
que te dice...
¡ que no duermas!, que qué pena, que respires.
Ahora es la hora de mirar el mar
y acordarte de lo que merezcas acordarte.
O de mirar el mar y no acordarte de nada.
Mirar el mar y no verlo.
El mar está tranquilo,
para no hacer ruido que despierte a los vecinos que duermen miserias y glorias.
Entonces al mar le hablas suavecito,
con voz queda, en un ssussurrrro.
Ahora es la hora de hacer, aprovecha, tantas cosas...
de mear en las esquinas
de tumbarte en el medio de una calle
de gritar, suavecito, no se vaya a despertar
de ver... que no pasan los aviones por el cielo
de quemar los recuerdos de la noche
de contar las farolas apagadas
de contar las palabras del silencio
de contar esos cuentos incontables
de contar uno, dos, hasta infinito
de reír, de pararte, de andar hacia atrás, de sentarte y ¡ ale hop !,
levantarte y continuar,
que el camino es tortuoso si no vas a ningún lado
de sentir que la vida se ha parado
y tú andas
y no vas a ningún lado.
Es la hora, intenta creerte, de jurarte
que ese día que ha pasado es peor
que este día que levanta.
La compartes sólo con los pájaros, que han vuelto,
algún taxi, algún barrendero,
algún recuerdo de otro día que has vivido.
Da igual si la noche, generosa, ha cumplido sus promesas
o te ha dado, pajarraca, con el pico en la nariz.
Da igual, dicen, si vienes de o si vas a...
Las legañas, la resaca, son 2 caras de la misma cara.
La compartes con el día que ha llegado, el silencio, las cucarachas muertas, las tiendas cerradas.
El aire es fresco y todavía no huele a coche, no sabe a coche, los coches duermen.
Da igual que vengas borracho de alcohol, borracho de emociones, borracho de hastío, que no vengas borracho, que no vengas.
Da igual.
Por la cabeza te pasa una franjita
que te dice...
¡ que no duermas!, que qué pena, que respires.
Ahora es la hora de mirar el mar
y acordarte de lo que merezcas acordarte.
O de mirar el mar y no acordarte de nada.
Mirar el mar y no verlo.
El mar está tranquilo,
para no hacer ruido que despierte a los vecinos que duermen miserias y glorias.
Entonces al mar le hablas suavecito,
con voz queda, en un ssussurrrro.
Ahora es la hora de hacer, aprovecha, tantas cosas...
de mear en las esquinas
de tumbarte en el medio de una calle
de gritar, suavecito, no se vaya a despertar
de ver... que no pasan los aviones por el cielo
de quemar los recuerdos de la noche
de contar las farolas apagadas
de contar las palabras del silencio
de contar esos cuentos incontables
de contar uno, dos, hasta infinito
de reír, de pararte, de andar hacia atrás, de sentarte y ¡ ale hop !,
levantarte y continuar,
que el camino es tortuoso si no vas a ningún lado
de sentir que la vida se ha parado
y tú andas
y no vas a ningún lado.
Es la hora, intenta creerte, de jurarte
que ese día que ha pasado es peor
que este día que levanta.
04 noviembre 2006
Antiterrorismo selectivo.
La embajada de España me envió ayer las nuevas medidas de seguridad antiterrorista en los aeropuertos europeos.
Las he leído hoy porque ayer estaba viendo por la tele imágenes del terrorismo israelí, de asesinatos de mujeres que se manifestaban. Yo pensaba que en las democracias existía el derecho a manifestarse pero otra vez se me olvidaba que hay países donde el adjetivo "democrático" está pegado al nombre con sangre. Y la sangre no pega bien y se despega y el adjetivo se cae y detrás se ve escrito: Terrorismo de Estado.
¿De qué hablaba? Ah, sí, de mi país, que como el resto de la Unión Europea se ha bajado de nuevo los pantalones ante las presiones de Estados Unidos para el control de personas que viajan.
La embajada amablemente me indica que "con el objetivo de proteger(me) frente a la amenaza de los explosivos líquidos" a partir de ahora debo llevar el agua, la colonia, el desodorante, el champú, la pasta de dientes, la espuma de afeitar, etc, etc, "en una bolsa transparente de plástico con autocierre de no más de un litro de capacidad máxima (bolsa de aproximadamente 20 x 20 cm.)".
Ayer, cuando veía la tele pensaba, qué razonamiento tan tonto, eh, que si Israel no asesinara a mujeres indefensas, quizás la Unión Europea no tendría que protegerme contra "la amenaza de los explosivos líquidos".
Así que tengo dos problemas:
- el primero, que no quiero que mi país tenga relaciones con un país que asesina mujeres; me gustaría que mi embajada me enviara la noticia de que la Unión Europea ha decidido expulsar a Israel de todo tipo de actividad europea, deportiva, económica, cultural,... porque no puede permitir que un país que no respeta los derechos humanos sea considerado parte de nuestra maravillosa "Comunidad Internacional".
- el segundo, que no tengo por casa "una bolsa transparente de plástico con autocierre de no más de un litro de capacidad máxima (bolsa de aproximadamente 20 x 20 cm.)".
Supongo que las darán en los aeropuertos.
Pero yo no tengo intención de usarlas, en homenaje estúpido a los millones de víctimas palestinas, y, sobre todo, porque una Unión Europea menos transparente que sus bolsas con autocierre quizás merece que lleguemos a ella sin afeitar, oliendo a sudor y con los dientes sucios.
Las he leído hoy porque ayer estaba viendo por la tele imágenes del terrorismo israelí, de asesinatos de mujeres que se manifestaban. Yo pensaba que en las democracias existía el derecho a manifestarse pero otra vez se me olvidaba que hay países donde el adjetivo "democrático" está pegado al nombre con sangre. Y la sangre no pega bien y se despega y el adjetivo se cae y detrás se ve escrito: Terrorismo de Estado.
¿De qué hablaba? Ah, sí, de mi país, que como el resto de la Unión Europea se ha bajado de nuevo los pantalones ante las presiones de Estados Unidos para el control de personas que viajan.
La embajada amablemente me indica que "con el objetivo de proteger(me) frente a la amenaza de los explosivos líquidos" a partir de ahora debo llevar el agua, la colonia, el desodorante, el champú, la pasta de dientes, la espuma de afeitar, etc, etc, "en una bolsa transparente de plástico con autocierre de no más de un litro de capacidad máxima (bolsa de aproximadamente 20 x 20 cm.)".
Ayer, cuando veía la tele pensaba, qué razonamiento tan tonto, eh, que si Israel no asesinara a mujeres indefensas, quizás la Unión Europea no tendría que protegerme contra "la amenaza de los explosivos líquidos".
Así que tengo dos problemas:
- el primero, que no quiero que mi país tenga relaciones con un país que asesina mujeres; me gustaría que mi embajada me enviara la noticia de que la Unión Europea ha decidido expulsar a Israel de todo tipo de actividad europea, deportiva, económica, cultural,... porque no puede permitir que un país que no respeta los derechos humanos sea considerado parte de nuestra maravillosa "Comunidad Internacional".
- el segundo, que no tengo por casa "una bolsa transparente de plástico con autocierre de no más de un litro de capacidad máxima (bolsa de aproximadamente 20 x 20 cm.)".
Supongo que las darán en los aeropuertos.
Pero yo no tengo intención de usarlas, en homenaje estúpido a los millones de víctimas palestinas, y, sobre todo, porque una Unión Europea menos transparente que sus bolsas con autocierre quizás merece que lleguemos a ella sin afeitar, oliendo a sudor y con los dientes sucios.
29 octubre 2006
La prensa libre.
El teletexto de la TVE es una manera fácil y breve de enterarse de lo que ha pasado ese día en España y en el mundo.
Y al mismo tiempo es todo un modelo de manipulación de la información. Veamos, por ejemplo, qué ha pasado en Palestina:
"9 palestinos han muerto en enfrentamientos
con el ejército israelí en Gaza y Cisjordania.
Dos de ellos son milicianos del Movimiento
de Resistencia Islámica, Hamas, que rechaza
los acuerdos con Israel y no reconoce la
existencia del Estado Hebreo".
Una joya.
De 6 líneas se dedican 2 a la información de los hechos, -es un decir- y 4 a explicarnos qué es Hamas.
Hay 2 opciones: o la información proviene directamente del propio ejército israelí y, para completar, el becario nuevo que redacta las noticias ha copiado la definición "oficial" de Hamas; o bien se tergiversa a propósito lo ocurrido para que el lector medio tenga la imagen que se desea, a saber, que un estado democrático se ve obligado a matar a terroristas fanáticos con los que no se puede hablar.
Volviendo a la noticia: "2 de ellos son milicianos de Hamas": ¿Quién lo dice? ¿Está contrastado? ¿"Según el ejército israelí" son milicianos de Hamas? ¿Son "supuestos" milicianos de Hamas?
Por otro lado, si 2 de ellos son supuestos milicianos de Hamas, ¿qué son los otros 7, es decir, la gran mayoría de los muertos? Yo imagino que son civiles, sin nombre, edad, estado civil o profesión. Así que vamos a decir que son "supuestos civiles".
Bueno, 9 palestinos han "muerto" ("Morir" es un verbo poco específico cuando se trata de violencia; no es lo mismo "perecer", "morir", "perder la vida", "ser asesinado", "ser ejecutado", "asesinar", "ejecutar", "matar", "resultar muerto", "pasar a mejor vida", etc. Y no es lo mismo la frase activa que la pasiva, ¿verdad?, no es lo mismo decir que "el ejército israelí ha "matado" -ponga usted el verbo que quiera, o que quiera su jefe- a 9 palestinos", que decir que "9 palestinos han muerto por..."; porque en el primer caso "el ejército israelí" es el sujeto activo, el que mata, y en el segundo los 9 palestinos son el sujeto, paciente, sufriente, pero sujeto al fin y al cabo. Y el lenguaje configura el pensamiento).
¿Y cómo han muerto o fallecido estos 9 palestinos anónimos? Pues "en enfrentamientos con el ejército israelí". Esto es muy importante, porque ya sabemos por las pelis estadounidenses que los buenos disparan después; el malo ataca primero, pero falla, y el bueno después se defiende, y el malo "resulta muerto".
Así que deducimos que no se trataba de un ataque israelí sino de un "enfrentamiento".
Yo me pregunto si los 2 supuestos milicianos se enfrentaban al ejército israelí y los 7 civiles pasaban por allí o si, por el contrario, también los civiles se "enfrentaban".
Por último, me encanta la definición que se hace de Hamas. Hamas es un grupo "que rechaza los acuerdos con Israel". Cuando leemos esto, ¿qué otra cosa podemos pensar sino que Israel propone acuerdos a Hamas y éste los rechaza? Muy bonito, salvo que la realidad es lo contrario: Israel no reconoce al gobierno de Hamas, lo considera un grupo terrorista, lo somete a embargo económico y a aislamiento internacional, secuestra a sus ministros y asesina a sus miembros.
Por no hablar de cómo el texto acepta la denominación étnica de Israel como "Estado Hebreo", denominación que excluye a la mayoría de sus ciudadanos y en especial a los palestinos israelíes.
Pero lo más grave es definir a Hamas solamente por su oposición a Israel. Porque, aunque al becario se le haya olvidado o no lo sepa, Hamas es el representante legítimo del pueblo palestino, puesto que ganó las últimas elecciones democráticas en Palestina, elecciones que fueron reconocidas como válidas por los observadores internacionales.
Otra cosa es que Estados Unidos, Israel y sus colegas o súbditos no lo acepten a causa del poco respeto que muestran por la democracia "de los otros".
A mí tampoco me gusta Hamas pero considero que el resultado de una elección democrática hay que respetarlo, te guste o no. Y de ahí, reconocer que el actual representante legal de Palestina es Hamas.
Desgraciadamente, ya estamos acostumbrados a leer y escuchar lo que pasa en ciertos lugares a través del lenguaje deformante y manipulador de los medios de comunicación, "supuestos" representantes de la prensa libre.
Imaginemos que alguien hubiese redactado esa noticia así:
"El ejército israelí asesina a 9 civiles palestinos en ataques en Gaza y Cisjordania. Según fuentes israelíes, 2 de ellos serían miembros de Hamas, el partido islamista perseguido por Israel. Hay que recordar que Hamas fue el vencedor de las últimas elecciones democráticas celebradas en Palestina pero que Israel no lo reconoce y lo considera un grupo terrorista. En lo que va de año Israel ha secuestrado a ... miembros de Hamas y ha matado a otros...".
Es sólo un ejemplo, pero al autor de esta noticia se le acusaría por lo menos de "antisemita" y, como están las cosas, puede que incluso de apología del terrorismo.
Y digo "como están las cosas", porque en la última clasificación de países según el grado de libertad de prensa, Estados Unidos, que lleva años retrocediendo, aparece en el puesto 53.
No hay más que decir.
Y ahora, como práctica de "análisis de manipulación informativa", propongo esta otra noticia del 28 de octubre, aparecida en el teletexto suizo de TV5, el canal internacional francófono.
En el teletexto español ni siquiera aparecía la noticia.
Y pido perdón por la horrorosa frase pasiva de la primera línea, que chirría en los oídos; se trata de una traducción literal que considero significativa.
El texto no tiene desperdicio:
"Tres palestinos "han sido matados" por soldados israelíes en operaciones contra activistas el viernes cerca de Jenine, en el norte de Cisjordania. Este sector es uno de los feudos de grupos armados palestinos".
Y al mismo tiempo es todo un modelo de manipulación de la información. Veamos, por ejemplo, qué ha pasado en Palestina:
"9 palestinos han muerto en enfrentamientos
con el ejército israelí en Gaza y Cisjordania.
Dos de ellos son milicianos del Movimiento
de Resistencia Islámica, Hamas, que rechaza
los acuerdos con Israel y no reconoce la
existencia del Estado Hebreo".
Una joya.
De 6 líneas se dedican 2 a la información de los hechos, -es un decir- y 4 a explicarnos qué es Hamas.
Hay 2 opciones: o la información proviene directamente del propio ejército israelí y, para completar, el becario nuevo que redacta las noticias ha copiado la definición "oficial" de Hamas; o bien se tergiversa a propósito lo ocurrido para que el lector medio tenga la imagen que se desea, a saber, que un estado democrático se ve obligado a matar a terroristas fanáticos con los que no se puede hablar.
Volviendo a la noticia: "2 de ellos son milicianos de Hamas": ¿Quién lo dice? ¿Está contrastado? ¿"Según el ejército israelí" son milicianos de Hamas? ¿Son "supuestos" milicianos de Hamas?
Por otro lado, si 2 de ellos son supuestos milicianos de Hamas, ¿qué son los otros 7, es decir, la gran mayoría de los muertos? Yo imagino que son civiles, sin nombre, edad, estado civil o profesión. Así que vamos a decir que son "supuestos civiles".
Bueno, 9 palestinos han "muerto" ("Morir" es un verbo poco específico cuando se trata de violencia; no es lo mismo "perecer", "morir", "perder la vida", "ser asesinado", "ser ejecutado", "asesinar", "ejecutar", "matar", "resultar muerto", "pasar a mejor vida", etc. Y no es lo mismo la frase activa que la pasiva, ¿verdad?, no es lo mismo decir que "el ejército israelí ha "matado" -ponga usted el verbo que quiera, o que quiera su jefe- a 9 palestinos", que decir que "9 palestinos han muerto por..."; porque en el primer caso "el ejército israelí" es el sujeto activo, el que mata, y en el segundo los 9 palestinos son el sujeto, paciente, sufriente, pero sujeto al fin y al cabo. Y el lenguaje configura el pensamiento).
¿Y cómo han muerto o fallecido estos 9 palestinos anónimos? Pues "en enfrentamientos con el ejército israelí". Esto es muy importante, porque ya sabemos por las pelis estadounidenses que los buenos disparan después; el malo ataca primero, pero falla, y el bueno después se defiende, y el malo "resulta muerto".
Así que deducimos que no se trataba de un ataque israelí sino de un "enfrentamiento".
Yo me pregunto si los 2 supuestos milicianos se enfrentaban al ejército israelí y los 7 civiles pasaban por allí o si, por el contrario, también los civiles se "enfrentaban".
Por último, me encanta la definición que se hace de Hamas. Hamas es un grupo "que rechaza los acuerdos con Israel". Cuando leemos esto, ¿qué otra cosa podemos pensar sino que Israel propone acuerdos a Hamas y éste los rechaza? Muy bonito, salvo que la realidad es lo contrario: Israel no reconoce al gobierno de Hamas, lo considera un grupo terrorista, lo somete a embargo económico y a aislamiento internacional, secuestra a sus ministros y asesina a sus miembros.
Por no hablar de cómo el texto acepta la denominación étnica de Israel como "Estado Hebreo", denominación que excluye a la mayoría de sus ciudadanos y en especial a los palestinos israelíes.
Pero lo más grave es definir a Hamas solamente por su oposición a Israel. Porque, aunque al becario se le haya olvidado o no lo sepa, Hamas es el representante legítimo del pueblo palestino, puesto que ganó las últimas elecciones democráticas en Palestina, elecciones que fueron reconocidas como válidas por los observadores internacionales.
Otra cosa es que Estados Unidos, Israel y sus colegas o súbditos no lo acepten a causa del poco respeto que muestran por la democracia "de los otros".
A mí tampoco me gusta Hamas pero considero que el resultado de una elección democrática hay que respetarlo, te guste o no. Y de ahí, reconocer que el actual representante legal de Palestina es Hamas.
Desgraciadamente, ya estamos acostumbrados a leer y escuchar lo que pasa en ciertos lugares a través del lenguaje deformante y manipulador de los medios de comunicación, "supuestos" representantes de la prensa libre.
Imaginemos que alguien hubiese redactado esa noticia así:
"El ejército israelí asesina a 9 civiles palestinos en ataques en Gaza y Cisjordania. Según fuentes israelíes, 2 de ellos serían miembros de Hamas, el partido islamista perseguido por Israel. Hay que recordar que Hamas fue el vencedor de las últimas elecciones democráticas celebradas en Palestina pero que Israel no lo reconoce y lo considera un grupo terrorista. En lo que va de año Israel ha secuestrado a ... miembros de Hamas y ha matado a otros...".
Es sólo un ejemplo, pero al autor de esta noticia se le acusaría por lo menos de "antisemita" y, como están las cosas, puede que incluso de apología del terrorismo.
Y digo "como están las cosas", porque en la última clasificación de países según el grado de libertad de prensa, Estados Unidos, que lleva años retrocediendo, aparece en el puesto 53.
No hay más que decir.
Y ahora, como práctica de "análisis de manipulación informativa", propongo esta otra noticia del 28 de octubre, aparecida en el teletexto suizo de TV5, el canal internacional francófono.
En el teletexto español ni siquiera aparecía la noticia.
Y pido perdón por la horrorosa frase pasiva de la primera línea, que chirría en los oídos; se trata de una traducción literal que considero significativa.
El texto no tiene desperdicio:
"Tres palestinos "han sido matados" por soldados israelíes en operaciones contra activistas el viernes cerca de Jenine, en el norte de Cisjordania. Este sector es uno de los feudos de grupos armados palestinos".
22 octubre 2006
El caos feliz.
En la calle principal del Zoco Al-Hamidieh masas de gente pululan en ambas direcciones, sin prisa, parándose y cambiando de dirección, sin disciplina.
Y pensaba que en Europa, - claro, la gente tiene más prisa-, ya se habrían habilitado 2 sentidos obligatorios: a la derecha para ir, a la izquierda para venir, como en las escaleras del metro de Madrid.
Al principio se colocarían estrictos carteles de prohibición y amenazantes advertencias de multas para los infractores. Pero allí la gente aprende rápido, se somete sin pensarlo. Lo que al principio prohibe la autoridad muy pronto pasa a los cerebros y se considera "natural". Y todos nos convertimos en policías ante los rebeldes.
Y cuando algún despistado o antisocial pretendiera venir por el lado de ir, todos nosotros, buenos ciudadanos, lo miraríamos con indignación y pensaríamos que con esa gentuza habría que hacer algo para que escarmentara.
En fin, me gusta pasear sin prisa por el zoco y chocarme con la gente que no respeta los carriles.
Me gusta que no existan los carriles.
Y pensaba que en Europa, - claro, la gente tiene más prisa-, ya se habrían habilitado 2 sentidos obligatorios: a la derecha para ir, a la izquierda para venir, como en las escaleras del metro de Madrid.
Al principio se colocarían estrictos carteles de prohibición y amenazantes advertencias de multas para los infractores. Pero allí la gente aprende rápido, se somete sin pensarlo. Lo que al principio prohibe la autoridad muy pronto pasa a los cerebros y se considera "natural". Y todos nos convertimos en policías ante los rebeldes.
Y cuando algún despistado o antisocial pretendiera venir por el lado de ir, todos nosotros, buenos ciudadanos, lo miraríamos con indignación y pensaríamos que con esa gentuza habría que hacer algo para que escarmentara.
En fin, me gusta pasear sin prisa por el zoco y chocarme con la gente que no respeta los carriles.
Me gusta que no existan los carriles.
Las camisetas de Damasco.
En Damasco se pueden encontrar camisetas surrealistas; ayer vi una en español que decía: "Originario del peor barrio del mundo".
Otras del Sheij Nasrallah, lider del Hizbullah libanés, acompañado del presidente sirio, o de una niña que reza o de dos guardaespaldas a los lados...
Y un seguidor de Ronaldinho llavaba una, un poco pirata, que decía: BARCALONA.
Hoy, un chico que vendía calzoncillos en la calle, tenía puesta una de "Sex and drugs and rock'n'roll", tres cosas bastante difíciles de encontrar en Damasco.
Aunque, quién sabe, las cosas no son casi nunca lo que parecen.
Otras del Sheij Nasrallah, lider del Hizbullah libanés, acompañado del presidente sirio, o de una niña que reza o de dos guardaespaldas a los lados...
Y un seguidor de Ronaldinho llavaba una, un poco pirata, que decía: BARCALONA.
Hoy, un chico que vendía calzoncillos en la calle, tenía puesta una de "Sex and drugs and rock'n'roll", tres cosas bastante difíciles de encontrar en Damasco.
Aunque, quién sabe, las cosas no son casi nunca lo que parecen.
Damasco.
Volver a Damasco es sumergirse en la pureza del mundo árabe, en la hospitalidad de la gente de la calle.
Ya en el autobús un viajero saca un frasco de colonia y se lo pasa al conductor y después a todos los pasajeros.
Y para mí eso es más importante que si el autobús cumple las normas de seguridad o que si alguien está fumando dentro.
En la frontera hay un cartel que dice a los visitantes que ante cualquier problema que tengan en el país al que van a entrar, deben llamar al Ministerio tal, al número de teléfono cual. Y eso también es importante, incluso si nadie respondiera a ese teléfono.
Pasear por las calles aquí en Damasco, como en el Cairo, como en la parte árabe de Jerusalem, es entrar de lleno en el caos, el ruido, los olores, la hospitalidad. Es un tópico pero es verdad.
Y es un placer perderse por los zocos, por el centro, por el barrio del Muhayirin, por el "Zouk al Yumaa" con su mercado en la calle de frutas y verduras y con su mezquita de Ibn-Arabi, el poeta y místico murciano. En realidad toda la ciudad es un zoco.
El tiempo vuela pero la sensación es más dulce, el ritmo es distinto, se cuenta por horas y no por minutos.
Esta ciudad, a diferencia de Beirut, está hecha con tiempo, con siglos. Beirut está hecha con prisa porque siempre se ha destruido y reconstruido.
Las dos son muy diferentes, las dos me gustan.
No es fácil decirlo ahora, cuando la relacion entre los dos países no es buena, cuando hay incomprensión, a veces odio entre los dos vecinos.
Lo siento, pero las dos me gustan.
Y me duele oír a algunos libaneses hablar tan mal de Damasco sin conocerlo, incluso preferir Israel a Siria.
Porque los libaneses no tienen nada en común con Israel y sí muchos muertos e invasiones que reprocharles.
Habrá, espero, otra generación que acerque a los dos pueblos, libanés y sirio, que olvide los problemas políticos y respete a la gente llana, que no confunda una situación y un régimen con las personas.
Porque la comida es la misma y el arak y el café y el arguile y el baile y la hospitalidad.
Y cada una es diferente.
Y las dos me gustan.
Ya en el autobús un viajero saca un frasco de colonia y se lo pasa al conductor y después a todos los pasajeros.
Y para mí eso es más importante que si el autobús cumple las normas de seguridad o que si alguien está fumando dentro.
En la frontera hay un cartel que dice a los visitantes que ante cualquier problema que tengan en el país al que van a entrar, deben llamar al Ministerio tal, al número de teléfono cual. Y eso también es importante, incluso si nadie respondiera a ese teléfono.
Pasear por las calles aquí en Damasco, como en el Cairo, como en la parte árabe de Jerusalem, es entrar de lleno en el caos, el ruido, los olores, la hospitalidad. Es un tópico pero es verdad.
Y es un placer perderse por los zocos, por el centro, por el barrio del Muhayirin, por el "Zouk al Yumaa" con su mercado en la calle de frutas y verduras y con su mezquita de Ibn-Arabi, el poeta y místico murciano. En realidad toda la ciudad es un zoco.
El tiempo vuela pero la sensación es más dulce, el ritmo es distinto, se cuenta por horas y no por minutos.
Esta ciudad, a diferencia de Beirut, está hecha con tiempo, con siglos. Beirut está hecha con prisa porque siempre se ha destruido y reconstruido.
Las dos son muy diferentes, las dos me gustan.
No es fácil decirlo ahora, cuando la relacion entre los dos países no es buena, cuando hay incomprensión, a veces odio entre los dos vecinos.
Lo siento, pero las dos me gustan.
Y me duele oír a algunos libaneses hablar tan mal de Damasco sin conocerlo, incluso preferir Israel a Siria.
Porque los libaneses no tienen nada en común con Israel y sí muchos muertos e invasiones que reprocharles.
Habrá, espero, otra generación que acerque a los dos pueblos, libanés y sirio, que olvide los problemas políticos y respete a la gente llana, que no confunda una situación y un régimen con las personas.
Porque la comida es la misma y el arak y el café y el arguile y el baile y la hospitalidad.
Y cada una es diferente.
Y las dos me gustan.
Vivaspaña.
Me resulta muy difícil besar en la boca a cualquier partido del E.E. (Estado Español):
Al Partido supuestamente Popular le huele la boca a rancio, una mezcla de cocacola y de cocido español (escrito sin ese, con 3 eñes y sin ele: "epañññó).
Al Partido supuestamente Socialista supuestamente Obrero supuestamente Español de las mil Españas con mil lenguas y mil filosofías, le huele la boca a semen, de tantos años chupándosela a los nacionalistas.
Y a los nacionalistas de todo pelo, raza, lengua y origen mítico, simplemente la boca les huele a cerrado, a pasado de moda, es lógico, es que es un aliento ancestral y el aire se ha renovado poco.
Hay otros, al partido supuestamente de Izquierda supuestamente Unida, no sé a qué le huele la boca, porque no sé dónde están y porque hablan mucho pero tienen la boca muy pequeña, aunque muy adaptable.
Difícil elección a la hora de votar; menos mal que no suelo tener que decidir entre tamañas maravillas porque casi nunca me llegan los papeles a tiempo para hacerlo.
Al Partido supuestamente Popular le huele la boca a rancio, una mezcla de cocacola y de cocido español (escrito sin ese, con 3 eñes y sin ele: "epañññó).
Al Partido supuestamente Socialista supuestamente Obrero supuestamente Español de las mil Españas con mil lenguas y mil filosofías, le huele la boca a semen, de tantos años chupándosela a los nacionalistas.
Y a los nacionalistas de todo pelo, raza, lengua y origen mítico, simplemente la boca les huele a cerrado, a pasado de moda, es lógico, es que es un aliento ancestral y el aire se ha renovado poco.
Hay otros, al partido supuestamente de Izquierda supuestamente Unida, no sé a qué le huele la boca, porque no sé dónde están y porque hablan mucho pero tienen la boca muy pequeña, aunque muy adaptable.
Difícil elección a la hora de votar; menos mal que no suelo tener que decidir entre tamañas maravillas porque casi nunca me llegan los papeles a tiempo para hacerlo.
16 octubre 2006
La lluvia.
Las lluvias son como las gentes que viven debajo de ellas; al contacto, se traspasan, lluvias y gentes, sus esencias. Y así cada lluvia pertenece a la gente a la que moja.
A Beirut ha llegado la lluvia como llega siempre, sin avisar, tarde o pronto.
"Bruscamente la tarde se ha aclarado.
Porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
que sin duda sucede en el pasado".
Borges no conocía la lluvia de Beirut, la gente de Beirut. Es una lluvia de presente, aparece en tu vida, te moja hasta los huesos, y se va, y viene el sol picante y parece que nunca hubo lluvia.
Es una lluvia mediterránea, que no sabe esperar, que no tiene futuro ni pasado.
Es una lluvia sin dosificador.
Es lo contrario de la lluvia suave, constante, gris, de mi niñez. Aquella caía seguida, días y días, sin hacer ruido, impregnaba el mundo y era parte del cielo, de la tierra, de la gente.
Esta lluvia beirutí no tiene mesura, cae de golpe y quiere hacer ruido. Golpea la tierra y la gente, inunda las calles, quiere pillarte desprevenido y por eso no avisa.
O quizás no avisa porque ni siquiera ella sabe que llega.
Le gusta la imagen, el ruido, el espectáculo. No es discreta, se ríe al tocar el suelo, y ruge arriba "broummmm", y explota. Y trae luces.
Y luego se va porque es lluvia de presente, da todo de golpe, se vacía y desaparece.
Y sale el sol.
Y cuando vuelve ya es otra. Y es diferente. Y es la misma. La lluvia de Beirut.
A Beirut ha llegado la lluvia como llega siempre, sin avisar, tarde o pronto.
"Bruscamente la tarde se ha aclarado.
Porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
que sin duda sucede en el pasado".
Borges no conocía la lluvia de Beirut, la gente de Beirut. Es una lluvia de presente, aparece en tu vida, te moja hasta los huesos, y se va, y viene el sol picante y parece que nunca hubo lluvia.
Es una lluvia mediterránea, que no sabe esperar, que no tiene futuro ni pasado.
Es una lluvia sin dosificador.
Es lo contrario de la lluvia suave, constante, gris, de mi niñez. Aquella caía seguida, días y días, sin hacer ruido, impregnaba el mundo y era parte del cielo, de la tierra, de la gente.
Esta lluvia beirutí no tiene mesura, cae de golpe y quiere hacer ruido. Golpea la tierra y la gente, inunda las calles, quiere pillarte desprevenido y por eso no avisa.
O quizás no avisa porque ni siquiera ella sabe que llega.
Le gusta la imagen, el ruido, el espectáculo. No es discreta, se ríe al tocar el suelo, y ruge arriba "broummmm", y explota. Y trae luces.
Y luego se va porque es lluvia de presente, da todo de golpe, se vacía y desaparece.
Y sale el sol.
Y cuando vuelve ya es otra. Y es diferente. Y es la misma. La lluvia de Beirut.
13 octubre 2006
Encuentre el gazapo (la pena de muerte).
El 90% de las "ejecuciones" o "asesinatos legales", que de las 2 formas se puede llamar, los llevan a cabo 4 países: China, Irán, Arabia Saudí y Estados Unidos de América.
Pues, nada, es un juego: encuentre el error, lo que no cuadra.
Una pista:
3 de ellos son considerados dictaduras y el otro es el campeón de la democracia.
3 de ellos no respetan los derechos humanos y el cuarto da lecciones sobre ellos.
Uno pertenece al "eje del mal requetemal", otros 2 casi, pero se les perdona porque no molestan y porque o bien tienen 1200 millones de habitantes o bien tienen mucho petróleo. Y el último es el jefe, inspirador y creador del "eje del Bien superbien".
Venga, bueno, otra pista:
En 3 de estos países no existe libertad de prensa y el último tiene la prensa más libre del mundo, mientras diga lo que tiene que decir.
De 3 de ellos la gente quiere escapar (de uno, para vivir mejor; de otro, para ser libre; del otro, para hacer en París o Beirut lo que no está permitido en su país). Pero al cuarto todos quieren ir, tanto que van a construir un muro para evitarlo.
La última pista:
Mientras que 3 de ellos son países cutres y atrasados, el otro es la vanguardia del consumo y la tecnología; la prueba:
- Pena de muerte en China: tiro en la nuca, barato, barato.
- Pena de muerte en Irán: ahorcamiento, tradicional, tradicional.
- Pena de muerte en Arabia Saudí: decapitación con espada, visto y no visto.
- Pena de muerte en Estados Unidos: electrocución con silla eléctrica, tecnológico y moderno.
Ya lo decía Javier Krahe, "la silla eléctrica es americana, funcional".
(Lo malo es que hace falta mucho petróleo para producir electricidad).
Pues, nada, es un juego: encuentre el error, lo que no cuadra.
Una pista:
3 de ellos son considerados dictaduras y el otro es el campeón de la democracia.
3 de ellos no respetan los derechos humanos y el cuarto da lecciones sobre ellos.
Uno pertenece al "eje del mal requetemal", otros 2 casi, pero se les perdona porque no molestan y porque o bien tienen 1200 millones de habitantes o bien tienen mucho petróleo. Y el último es el jefe, inspirador y creador del "eje del Bien superbien".
Venga, bueno, otra pista:
En 3 de estos países no existe libertad de prensa y el último tiene la prensa más libre del mundo, mientras diga lo que tiene que decir.
De 3 de ellos la gente quiere escapar (de uno, para vivir mejor; de otro, para ser libre; del otro, para hacer en París o Beirut lo que no está permitido en su país). Pero al cuarto todos quieren ir, tanto que van a construir un muro para evitarlo.
La última pista:
Mientras que 3 de ellos son países cutres y atrasados, el otro es la vanguardia del consumo y la tecnología; la prueba:
- Pena de muerte en China: tiro en la nuca, barato, barato.
- Pena de muerte en Irán: ahorcamiento, tradicional, tradicional.
- Pena de muerte en Arabia Saudí: decapitación con espada, visto y no visto.
- Pena de muerte en Estados Unidos: electrocución con silla eléctrica, tecnológico y moderno.
Ya lo decía Javier Krahe, "la silla eléctrica es americana, funcional".
(Lo malo es que hace falta mucho petróleo para producir electricidad).
Revoluciones, ya te digo.
Dicen los pesimistas que las revoluciones están bien mientras duran y que justo el día en que acaban todo vuelve a la "normalidad", a como era antes; como mucho han cambiado los perros, como poco los mismos perros han cambiado de collar. Hay casos incluso en los que siguen los perros y siguen los collares.
Dicen otros que todas las revoluciones son burguesas porque sólo los ricos tienen tiempo, dinero e influencia para ser revolucionarios. Los otros tienen cosas, si no más importantes, al menos más urgentes que hacer.
Ayer pasé por la tumba de Hariri, el primer ministro libanés asesinado junto a otras 20 personas en un atentado en Beirut hace 607 días, como marcan los calendarios digitales que instalaron por la ciudad entonces y que hoy siguen contando los días.
Hariri mandó construir una mezquita en la Plaza de los Mártires con capacidad, al parecer, para 4000 personas.
Cuando murio aún no estaba terminada, con lo que fue enterrado al lado, en lo que entonces era el parking del Virgin Megastore, ironías del destino. Ahora es un mausoleo; la mezquita está terminada pero ya es tarde.
Detrás de él, en fila y en segunda fila, yacen sus 7 guardaespaldas.
La revolución que empezó con su muerte terminó hace mucho tiempo; desde entonces ha habido incluso una guerra.
En su tumba ya no hay masas indignadas ni cámaras de televisión, sólo alguno que reza o piensa aquello de Jorge Manrique sobre la muerte: "(...) y llegados, son iguales \ los que viven por sus manos\ y los ricos".
A hariri lo sustituyó su hijo; otros volvieron, algunos cambiaron de bando y todo siguió igual.
Hariri cambió de estatus con su muerte: de empresario multimillonario pasó a mártir, de hacer negocios en Arabia Saudí pasó a ser símbolo de los libaneses, de algunos: porque aquella revolución tuvo una contra-revolución, y se hicieron 2 bloques, los 2 que siguen ahora.
La mayoría de los libaneses fue a las manifestaciones de un bando o del otro.
Y después, todo terminó, cada uno se fue a su casa y "aquí paz y después gloria".
Paz no hay aquí, esperemos que haya gloria.
Dicen otros que todas las revoluciones son burguesas porque sólo los ricos tienen tiempo, dinero e influencia para ser revolucionarios. Los otros tienen cosas, si no más importantes, al menos más urgentes que hacer.
Ayer pasé por la tumba de Hariri, el primer ministro libanés asesinado junto a otras 20 personas en un atentado en Beirut hace 607 días, como marcan los calendarios digitales que instalaron por la ciudad entonces y que hoy siguen contando los días.
Hariri mandó construir una mezquita en la Plaza de los Mártires con capacidad, al parecer, para 4000 personas.
Cuando murio aún no estaba terminada, con lo que fue enterrado al lado, en lo que entonces era el parking del Virgin Megastore, ironías del destino. Ahora es un mausoleo; la mezquita está terminada pero ya es tarde.
Detrás de él, en fila y en segunda fila, yacen sus 7 guardaespaldas.
La revolución que empezó con su muerte terminó hace mucho tiempo; desde entonces ha habido incluso una guerra.
En su tumba ya no hay masas indignadas ni cámaras de televisión, sólo alguno que reza o piensa aquello de Jorge Manrique sobre la muerte: "(...) y llegados, son iguales \ los que viven por sus manos\ y los ricos".
A hariri lo sustituyó su hijo; otros volvieron, algunos cambiaron de bando y todo siguió igual.
Hariri cambió de estatus con su muerte: de empresario multimillonario pasó a mártir, de hacer negocios en Arabia Saudí pasó a ser símbolo de los libaneses, de algunos: porque aquella revolución tuvo una contra-revolución, y se hicieron 2 bloques, los 2 que siguen ahora.
La mayoría de los libaneses fue a las manifestaciones de un bando o del otro.
Y después, todo terminó, cada uno se fue a su casa y "aquí paz y después gloria".
Paz no hay aquí, esperemos que haya gloria.
08 octubre 2006
Banadura.
En los ojos del vendedor de fruta se ve el fracaso de su larga vida, suponiendo que haya vidas largas.
A su edad debería estar en casa rodeado de sus nietos, suponiendo que tenga nietos.
En lugar de eso, arrastra su carro por las calles y en las esquinas se para y vocea su mercancía a las ventanas.
Nadie baja. Y él continúa empujando el carro hasta la siguiente esquina, con el pelo revuelto y blanco, sin afeitar, con la camiseta blanca, con los pantalones arremangados.
Cuántas guerras ha vivido.
Se para junto a los chulos de las putas viejas de los clubs decadentes de esta parte de la ciudad. No se miran, no se ven.
No se para delante del hotel Meridian porque allí molesta y porque allí nadie bajará a comprarle "lechugas, patatas...".
Supongamos que todo es culpa suya y de la vida, a partes iguales.
Sigue porque tiene que seguir, empujando su carro, como un castigo de dios mitológico.
Suponiendo que existan los dioses.
(Para Javi)
A su edad debería estar en casa rodeado de sus nietos, suponiendo que tenga nietos.
En lugar de eso, arrastra su carro por las calles y en las esquinas se para y vocea su mercancía a las ventanas.
Nadie baja. Y él continúa empujando el carro hasta la siguiente esquina, con el pelo revuelto y blanco, sin afeitar, con la camiseta blanca, con los pantalones arremangados.
Cuántas guerras ha vivido.
Se para junto a los chulos de las putas viejas de los clubs decadentes de esta parte de la ciudad. No se miran, no se ven.
No se para delante del hotel Meridian porque allí molesta y porque allí nadie bajará a comprarle "lechugas, patatas...".
Supongamos que todo es culpa suya y de la vida, a partes iguales.
Sigue porque tiene que seguir, empujando su carro, como un castigo de dios mitológico.
Suponiendo que existan los dioses.
(Para Javi)
27 septiembre 2006
El del tambor.
En la era de las comunicaciones y la tecnología, todavía quedan, por suerte, tradiciones inútiles.
En mi barrio cada noche de Ramadán pasa uno con un tambor, pegando gritos a la vez, para despertar a la gente.
No es precisamente un virtuoso de la percusión y canta peor que yo.
Pero, eso sí, te despierta, que es de lo que se trata.
Así los practicantes pueden comer, beber, fumar, antes de que amanezca y empiece la prohibición.
Yo creo que el hombre pone exceso de celo: pasa varias veces por mi calle, por si acaso alguien tiene el sueño demasiado profundo.
Entre 1'30 y 2'00, -un poco pronto, por Dios, que quedan horas hasta el amanecer-, llega con su tan tan tantatantata, pasa y repasa, y al final se le oye alejarse por las calles del barrio, a despertar a otros, o a dormir él.
Probablemente sea el tonto del barrio, que ya se sabe lo que nos gusta el tambor.
Probablemente lleva haciéndolo toda la vida, todos los años cada mes de Ramadán.
Y hace bien su trabajo porque te despierta, quieras o no.
Después se va y te vuelves a dormir, hasta que suena tu moderno despertador, a la hora que lo hayas puesto.
Pero al fin es una tradición bonita y no es mucho castigo oír un tambor y unos cantos desafinados en el silencio de la noche.
En mi barrio cada noche de Ramadán pasa uno con un tambor, pegando gritos a la vez, para despertar a la gente.
No es precisamente un virtuoso de la percusión y canta peor que yo.
Pero, eso sí, te despierta, que es de lo que se trata.
Así los practicantes pueden comer, beber, fumar, antes de que amanezca y empiece la prohibición.
Yo creo que el hombre pone exceso de celo: pasa varias veces por mi calle, por si acaso alguien tiene el sueño demasiado profundo.
Entre 1'30 y 2'00, -un poco pronto, por Dios, que quedan horas hasta el amanecer-, llega con su tan tan tantatantata, pasa y repasa, y al final se le oye alejarse por las calles del barrio, a despertar a otros, o a dormir él.
Probablemente sea el tonto del barrio, que ya se sabe lo que nos gusta el tambor.
Probablemente lleva haciéndolo toda la vida, todos los años cada mes de Ramadán.
Y hace bien su trabajo porque te despierta, quieras o no.
Después se va y te vuelves a dormir, hasta que suena tu moderno despertador, a la hora que lo hayas puesto.
Pero al fin es una tradición bonita y no es mucho castigo oír un tambor y unos cantos desafinados en el silencio de la noche.
Microcuento.
Durante la invasión de Vietnam, durante el pillaje de un banco, al soldado Williams F. Rockell Jr. le llegó de repente ese pequeño momento de extrema mala suerte que cambia la vida para siempre – a veces la cambia en muerte -: se quedó encerrado en la caja fuerte de un sótano gris, al fondo de un corredor, detrás.
Entró, cumpliendo su deber, sólo por comprobar que realmente estaba vacía. Se alzó sobre sus musculosos brazos, metió la cabeza, metió el cuerpo, y con la bota golpeó la gruesa puerta circular, que hizo “claam” y se cerró.
Estuvo allí con la esperanza, a veces, de oír pisadas amigas, o enemigas, que lo sacaran de allí, aunque fuera para matarlo después. Sin esperanza, otras veces.
Toda su vida le pasó por la cabeza: su familia, el Día de Acción de Gracias, todo.
Lo peor era morir en aquel jodido – fucking – país, tan extraño, al que le habían enviado para defender la libertad del mundo.
Pensó: “¿Por qué tenemos que hacerlo nosotros?”
Y luego se arrepintió de haberlo pensado, porque él no estaba allí para pensar ni para hacerse preguntas.
En la oscuridad un papel adhesivo brillaba y, con esfuerzo, se podían ver esos extraños símbolos de la jerigonza del enemigo.
Cuando se adormeció por falta de aire y pasó sin darse cuenta de la vida a la muerte, le vinieron imágenes borrosas de su pueblo y una sensación de tristeza que lo envolvió.
- “Lástima, no poder leer la pegatina. Seguro que explica cómo abrir la puerta”.
Se le repatrió con honores, envuelto en su bandera.
Donde una vez estuvo el banco ahora hay un McDonalds, lleno de adolescentes y de plástico.
En su tumba cada semana alguien cambia las flores.
Y a los nuevos soldados que van a nuevos países se les explican los peligros de entrar a una caja fuerte sin tomar antes todas las medidas de seguridad.
Seguridad.
Entró, cumpliendo su deber, sólo por comprobar que realmente estaba vacía. Se alzó sobre sus musculosos brazos, metió la cabeza, metió el cuerpo, y con la bota golpeó la gruesa puerta circular, que hizo “claam” y se cerró.
Estuvo allí con la esperanza, a veces, de oír pisadas amigas, o enemigas, que lo sacaran de allí, aunque fuera para matarlo después. Sin esperanza, otras veces.
Toda su vida le pasó por la cabeza: su familia, el Día de Acción de Gracias, todo.
Lo peor era morir en aquel jodido – fucking – país, tan extraño, al que le habían enviado para defender la libertad del mundo.
Pensó: “¿Por qué tenemos que hacerlo nosotros?”
Y luego se arrepintió de haberlo pensado, porque él no estaba allí para pensar ni para hacerse preguntas.
En la oscuridad un papel adhesivo brillaba y, con esfuerzo, se podían ver esos extraños símbolos de la jerigonza del enemigo.
Cuando se adormeció por falta de aire y pasó sin darse cuenta de la vida a la muerte, le vinieron imágenes borrosas de su pueblo y una sensación de tristeza que lo envolvió.
- “Lástima, no poder leer la pegatina. Seguro que explica cómo abrir la puerta”.
Se le repatrió con honores, envuelto en su bandera.
Donde una vez estuvo el banco ahora hay un McDonalds, lleno de adolescentes y de plástico.
En su tumba cada semana alguien cambia las flores.
Y a los nuevos soldados que van a nuevos países se les explican los peligros de entrar a una caja fuerte sin tomar antes todas las medidas de seguridad.
Seguridad.
25 septiembre 2006
Ramadán.
Ayer empezó el ramadán, si no me lo recuerdo se me olvida.
En otros países el ramadán marca las costumbres, los horarios, el ritmo de trabajo, impregna la vida social. No se fuma en la calle, ni se bebe, ni se come durante el día, por respeto al ambiente.
Beirut es una ciudad tolerante, hay gente muy diferente, y cada uno sigue sus costumbres, sin privarse pero sin molestar a los otros.
En Túnez me parecía a veces que tan importante como hacer el ramadán era parecer que se estaba haciéndolo. Había cafés escondidos con cortinas cerradas en las ventanas y en la puerta. Cuando entrabas veías a la gente apiñada entre nubes de humo, con un bocadillo en una mano, un cigarro en la otra, el café en la barra. Gente que salía del local con la cara de incomodidad y disimulo con la que otros salen de los sexshops de Madrid, dispuestos a mezclarse rápidamente con la multitud.
En Beirut escribo esto con un cigarro en la mano y un café al lado, en una terraza en la calle.
El ramadán es más individual, menos social.
Se te olvida que es ramadán, una pena para el ambiente, una suerte para el que no hace el ayuno y no tiene que guardar las apariencias ni sentir que está ofendiendo a los demás.
Siempre se dice que Beirut es diferente.
En esto también.
En otros países el ramadán marca las costumbres, los horarios, el ritmo de trabajo, impregna la vida social. No se fuma en la calle, ni se bebe, ni se come durante el día, por respeto al ambiente.
Beirut es una ciudad tolerante, hay gente muy diferente, y cada uno sigue sus costumbres, sin privarse pero sin molestar a los otros.
En Túnez me parecía a veces que tan importante como hacer el ramadán era parecer que se estaba haciéndolo. Había cafés escondidos con cortinas cerradas en las ventanas y en la puerta. Cuando entrabas veías a la gente apiñada entre nubes de humo, con un bocadillo en una mano, un cigarro en la otra, el café en la barra. Gente que salía del local con la cara de incomodidad y disimulo con la que otros salen de los sexshops de Madrid, dispuestos a mezclarse rápidamente con la multitud.
En Beirut escribo esto con un cigarro en la mano y un café al lado, en una terraza en la calle.
El ramadán es más individual, menos social.
Se te olvida que es ramadán, una pena para el ambiente, una suerte para el que no hace el ayuno y no tiene que guardar las apariencias ni sentir que está ofendiendo a los demás.
Siempre se dice que Beirut es diferente.
En esto también.
El carrusel de Beirut.
La vida ha recobrado su ritmo de antes, todo parece igual, el sol allá arriba y aquí abajo, las caras de la gente del barrio, el trabajo.
Cada uno cuenta "su" guerra: si se quedó aquí o fue evacuado, si perdió su trabajo o tuvo que levantarse cada mañana para ir a la oficina, si estuvo pegado a la tele o viviendo aventuras sexuales, si pasó miedo...
Los que se quedaron, especialmente los extranjeros, se sienten veteranos de algo que los otros no pueden comprender.
Con el ruido de la última bomba se les apagó la energía, y ahora vagan por los lugares de antes mientras encuentran un sustituto para llenar sus vacíos, un motor interior o exterior, una misión.
No hablan mucho, ahora no hay mucho que decir, es mejor sentarse en un cine y ver documentales del festival de cine árabe. Es mejor trabajar, dormir. A pesar de este sol tan luminoso que les acompaña cada día y se pega al cuerpo y te saca el sudor. A pesar del mar tranquilo (también ha perdido la energía).
En esta transición hay más sueño que sueños.
No veo pájaros. Puede que no hubiera antes.
Sí, antes había. Había gorriones, palomas y, por la noche, murciélagos y una lechuza blanca.
Conoces a muchos conocidos, los reconoces, quizás no los conocías.
Se mezclan el ruido y el silencio, como antes.
Se mezclan la belleza y la fealdad. Como antes.
Los militares de Beirut se dedican a requisar motos de chavales sin papeles y a meterlas en camiones.
Se habla de política, hay 2 bloques, como siempre, como en todas partes. Y, como siempre como en todas partes, algunos no creen en ninguno de los 2 bloques.
No hay mucha electricidad: sólo la justa para que el carrusel se ponga en movimiento, pero no la suficiente para encender los ojos y los corazones.
Es una transición. Para todos. Una transición hacia...
Cada uno cuenta "su" guerra: si se quedó aquí o fue evacuado, si perdió su trabajo o tuvo que levantarse cada mañana para ir a la oficina, si estuvo pegado a la tele o viviendo aventuras sexuales, si pasó miedo...
Los que se quedaron, especialmente los extranjeros, se sienten veteranos de algo que los otros no pueden comprender.
Con el ruido de la última bomba se les apagó la energía, y ahora vagan por los lugares de antes mientras encuentran un sustituto para llenar sus vacíos, un motor interior o exterior, una misión.
No hablan mucho, ahora no hay mucho que decir, es mejor sentarse en un cine y ver documentales del festival de cine árabe. Es mejor trabajar, dormir. A pesar de este sol tan luminoso que les acompaña cada día y se pega al cuerpo y te saca el sudor. A pesar del mar tranquilo (también ha perdido la energía).
En esta transición hay más sueño que sueños.
No veo pájaros. Puede que no hubiera antes.
Sí, antes había. Había gorriones, palomas y, por la noche, murciélagos y una lechuza blanca.
Conoces a muchos conocidos, los reconoces, quizás no los conocías.
Se mezclan el ruido y el silencio, como antes.
Se mezclan la belleza y la fealdad. Como antes.
Los militares de Beirut se dedican a requisar motos de chavales sin papeles y a meterlas en camiones.
Se habla de política, hay 2 bloques, como siempre, como en todas partes. Y, como siempre como en todas partes, algunos no creen en ninguno de los 2 bloques.
No hay mucha electricidad: sólo la justa para que el carrusel se ponga en movimiento, pero no la suficiente para encender los ojos y los corazones.
Es una transición. Para todos. Una transición hacia...
18 septiembre 2006
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