"Los niños que crecen nos recuerdan lo rápido que pasa el tiempo".
(Franck Thilliez).
"Los niños que crecen nos recuerdan lo rápido que pasa el tiempo".
(Franck Thilliez).
"Quemarse una vez es educación, quemarse dos veces es simple estupidez".
(Michael Connelly)
"Ella es puramente española, la sangre real de los magistrales conquistadores".
(Arthur Conan Doyle).
"Las dificultades [...] son como unas películas que se ponen en marcha por sí solas. No te las tomes demasiado en serio. No te quedes atrapado en el rollo de la película".
(Brenda Shoshanna).
"[...] el postmodernismo fue en ese sentido un milenarismo laico, cargado de un progresismo reaccionario".
(Aurélien Bellanger).
"La gente cambia. La persona a la que echamos de menos quizá ya no existe. Mierda, todos cambiamos. Cuando hemos vivido algo, se acabó, ya no se puede revivir la misma cosa con el sentimiento de que es la primera vez. Es triste, pero es así".
(Jo Nesbo).
"Poco se conoce de la que es la religión más antigua monoteísta, a cuyo Dios llaman Khoda (el que se creó a sí mismo), y de sus ritos".
(Ethel Bonet)
"[...] cuanto más se envejece menos sentido tienen las cosas".
(Morley Torgov).
"Su historia no era más que la suma de sus influencias, de su pasado, de lo que había vivido [...]".
(Franck Thilliez).
"La felicidad de verla crecer llenaba los vacíos de su corazón".
(Franck Thilliez).
"Un bigotudo o un barbudo tienen siempre algo que esconder".
(Bernard Werber).
- "A la gente le encanta escucharse por la radio [...].
- A unos más que a otros [...]".
(Domingo Villar).
[...] por toda la hipocresía que engendra. Lo que odio es lo que llamáis patriotismo".
(Agatha Christie).
"La vida no es más que una suma de elecciones".
(Olivier Truc).
"[...] esa élite que maneja lo políticamente correcto".
(Carin Gerhardsen).
"Yo estaba empezando a obtener mi libertad. La libertad es elegir y, para tener elección, es necesario tener el poder".
(Sylvie Granotier).
"La mente puede a veces olvidar, pero el cuerpo jamás".
(Franck Thilliez).
"[...] efectuaba la mayoría de sus desplazamientos a pie".
(Jean-Christophe Rufin).
[...] el débil que tiene miedo, miedo de verdad, pierde el control de sus actos y se convierte en un auténtico salvaje".
(Agatha Christie).