07 agosto 2008

Manual de hipocresía barata.

A) El País, 6 de agosto de 2008:
-página 4: "EEUU presiona para lograr nuevas sanciones contra el plan nuclear iraní".
-página 5: "McCain impulsa la energía nuclear. El candidato republicano propone la construcción de 45 centrales en 20 años, con el objetivo de garantizar la independencia energética. En EEUU funcionan actualmente 104 centrales nucleares".

B) El País, 7 de agosto de 2008:

-páginas 2 y 3: "El primer preso juzgado por una comisión militar en la base estadounidense (?) de Guantánamo, el yemení Salim Ahmed Hamdan, ex-chófer de Osama Bin Laden, fue declarado ayer culpable de "apoyo material al terrorismo" pero inocente del cargo de "conspiración para atentar contra civiles, asesinato y violación de las leyes de guerra".
El juicio ha seguido unas normas ad hoc al margen de la justicia civil y militar. Los abogados defensores, que ya han anunciado que apelarán la sentencia, se han quejado de que las reglas del juego de las comisiones de Guantánamo están pensadas para lograr una condena segura.
[…]El acusado no era más que un mero conductor que trabajó durante 4 años para el líder de Al Qaeda por necesidad económica, por un sueldo de 200 dólares al mes. A lo largo de las sesiones del juicio ha quedado en evidencia que no tenía relevancia alguna dentro de la organización.
Sin embargo ahora se enfrenta a una condena de cadena perpetua.
En caso de que Hamdan hubiera sido declarado inocente, de cualquier forma, no habría sido liberado. Portavoces del Departamento de Defensa han declarado estos días que lo habrían seguido considerando como un "combatiente enemigo ilegal". (!!!!!)
[…}El proceso no ha sido normal: había pruebas y testimonios secretos (?) por razones de seguridad nacional. Los abogados defensores no tenían acceso a toda la información. Pero sobre todo el acusado ha carecido de los derechos más básicos durante más de 6 años. Ha estado detenido sin conocer sus cargos. Algunos de sus interrogatorios se llevaron a cabo en mitad de la noche y sin la presencia de ningún abogado. Jamás le informaron de que tuviera derecho alguno ni de que sus declaraciones podían usarse para incriminarlo penalmente.
(Unos 800 presuntos terroristas han sido encarcelados en Guantánamo desde el 11 de enero de 2002, cuando la administración Bush definió a los presos de Al Qaeda como "combatientes enemigos ilegales" y no les reconoció los derechos de la Convención de Ginebra. Además, la Casa Blanca considera que los presos de Guantánamo no pueden ampararse en las leyes y la jurisdicción ordinaria de EEUU.
Las pruebas obtenidas bajo "coerción" (?) son admisibles.
De los 265 presos que hay en Guantánamo actualmente, sólo 19 tienen cargos formales).
Amnistía Internacional, entre otras organizaciones de defensa de los derechos humanos, rechazó ayer esta condena y denunció que el juicio no ha sido imparcial ni ha reunido las mínimas garantías judiciales".

-página 7: "Texas desafía a la justicia internacional. El estado de EEUU ejecuta a un mexicano pese a la orden en contra del Tribunal de la Haya.
En la sentencia, el voto discordante del juez Stephen G. Breyer dejó constancia de las implicaciones que puede tener la ejecución: "Estados Unidos violará las leyes internacionales y romperá nuestros compromisos con el Tratado de Viena".
La Convención de Viena sobre Relaciones Consulares garantiza a cualquier detenido extranjero el derecho a pedir ayuda al Consulado de su país, algo que no fue aplicado ni en el caso del "ejecutado" José Ernesto Medellín ni en el de al menos otros 50 mexicanos más que se encuentran en el corredor de la muerte en EEUU.
El gobierno mexicano hizo pública su indignación a través de un comunicado en el que afirma que la condena se ha cumplido en "claro desacato a una orden de La Haya y violando el derecho internacional".

-página 36: "George W. Bush exigirá a China que garantice los derechos humanos.
Camino de Pekín para participar en la inauguración de los Juegos Olímpicos (?), Bush se mostró "profundamente preocupado por la situación de la libertad y los derechos humanos en China"".

01 agosto 2008

La Misión-2

1-El Plan:
Había preparado cada paso escrupulosamente.
Sobre todo no hacerlo a una hora ilegal.
También, elegir un momento con pocos transeúntes, nunca se sabe quién puede ser un delator.
Me puse una ropa idónea para pasar desapercibido, sin personalidad, insulsa. Durante los 6 días anteriores me aposté con disimulo a la salida del Batzoki para observar la vestimenta de la casta dominante. Finalmente elegí, entre lo que tenía a mi disposición, las prendas que creí más adecuadas: pantalones azul-bilbao de tergal con las rayas del planchado; un cinturón discreto con hebilla cuadrada, pequeña; camisa a rayas remangada hasta medio brazo, justo debajo del codo; jersey beige de entretiempo, por si refresca, alrededor del cuello y con las mangas entrelazadas en el pecho. Por último me ajusté la txapela ("un poco pequeña, mierda, qué cabezón" –me dije ante el espejo) y la ladeé ligeramente.
Previamente había seleccionado e introducido el material en 3 bolsas distintas de plástico de aspecto inicuo: nadie sospecharía nada.
Ante la puerta recé unos minutos, me santigüé, respiré 3 veces profundamente… "que sea lo que Dios quiera, ¡adelante!". Y salí a la calle.

2-La ejecución:
Miré a un lado y al otro. Intenté que mi nerviosismo no se entreviera en mis gestos, en mis actitudes.
Una mujer me miró un instante.
Primer error: la sonreí.
Ya era tarde para echarse atrás.
Continué andando con la mirada ya fija en el objetivo.
Lo tenía delante: 4 instalaciones metálicas de aspecto similar aunque de diversos colores.
Me puse delante de la primera y deposité la bolsa A en su interior. El ruido que produjo me sobresaltó. Mi corazón latía apresuradamente.
Segundo error: miré hacia un lado, un poco asustado, esperando quizás el final.
Fue sólo un segundo pero no debí hacerlo.
Ya era tarde.
Me puse frente a las otras instalaciones cibernéticas.
Y aquí cometí mi tercer error, éste sí, garrafal, imperdonable: dudé.
Dudé…
Todo sucedió en un microguano de segundo. Leí sucesivamente: "Envases ligeros". Y "bolsas bien cerradas". Y "papel-papera, cartón-kartoia" ("Perfecto bilingüismo").
Dudé, no supe qué hacer: porque yo tenía en las manos una bolsa con envases ligeros de cartón-kartoia, otra de envases que tal vez no podían considerarse ligeros. Y una tercera que de ninguna manera estaba bien cerrada…

Las sirenas se acercaban, cada vez más estrepitosas…
Lo último que vi fue la señora a la que había sonreído señalándome con el dedo a los agentes…

28 julio 2008

Madrid.

He pasado 10 controles de supuesta seguridad: ya estoy en Europa.
He pagado 20 euros por un trayecto en taxi de 7 minutos.
Son las cinco y media de la mañana.
En Madrid todo está cerrado.
La estación de autobuses está cerrada.
Los cafés están cerrados y en la puerta no dice a qué hora abren, sólo que el local está vigilado con videocámaras y que los perros están prohibidos y que los domingos hay paella para llevar.
Es el reino de los "friquis": 2 yanquis borrachas que enseñan las bragas, un señor con una venda en la frente que se tambalea, un indigente esquelético que bebe de una botella escondida en una bolsa de plástico -¿estará ya prohibido enseñarla, como en los países que se dicen civilizados?-.
Un taxista muy autóctono a 2 turistas: ¿A dónde vais? ¿Airport? Yo os llevo y os traigo.
Y cuando se van en dirección contraria: Adiós preciosísimas, remarcando bien las eses.
La máquina de recargar móviles no funciona.
La máquina de venta anticipada de billetes no funciona.
Bueno, aquí se dice que están "fuera de servicio".

En la estación.
Hombre, el tío del esparadrapo en la cabeza.
De pie, frente a las ventanillas cerradas, él solo, se encara con una chica que pasa:
"Hay que esperar el turno, eh, ¿vale?. Por si acaso. Por si las moscas".
Otras personas se acercan y él los señala con el dedo y les grita:
"Cuando abran la ventanilla el primero soy yo, ¿vale?, ¿os habéis enterado?, ¿vale? Pa que no tengan tanta cara. Tanto morro. Asquerosos".
Y sigue de pie frente a la ventanilla cerrada.

En la calle hace frío. Han regado. Por higiene.
En la estación hace mucho calor.

Y yo he venido a Europa a ver a mi familia.

17 julio 2008

El barrendero de Solidère.

Solidère, éste es el sonoro nombre de la empresa, en gran parte de capital saudí, con la que el difunto primer ministro y hombre de negocios Rafic Hariri reconstruyó el centro de la ciudad.

Este barrio -Al Balad o Centre Ville o Downtown- fue hasta la guerra civil una zona popular comerciante y putera, por algo está muy cerca del puerto.
Durante la guerra se convirtió en "línea verde" o zona de demarcación entre Beirut Este y Oeste.
Quedó destruida y abandonada, acentuando aún más la división de la ciudad.

La reconstrucción del barrio fue polémica: por un lado se criticó el desastre arqueológico que supuso para las ruinas fenicias y romanas -de las que sólo una parte simbólica está hoy a la vista, por cierto, semiabandonada y en pésimo estado.
Desapareció asimismo el carácter popular del barrio, transformado a golpe de talonario en la zona de ocio más superficial y "de imagen" de la ciudad. Plagada de restaurantes con terraza y tiendas de lujo, también es cierto que una parte es peatonal, la única de Beirut.
La inversión de Hariri y su clan fue productiva: turistas del Golfo y gente "bien" paseando, cenando, comprando...

Y de pronto llegó el desastre: asesinato de Hariri, manifestaciones, crisis...; en julio de 2006 ataque de Israel sobre Líbano. Y después, un año y medio de parálisis del barrio con las tiendas de campaña de Hezbollah y sus aliados plantadas para presionar al gobierno.

Hasta que se llegó a un acuerdo político: el mismo día empezaron a quitar el polvo, limpiar las mesas, abrir los restaurantes..
Y, como si no hubiera pasado nunca nada, hoy otra vez turistas del Golfo, niñeras de niño pijo, cantantes y demás fauna arriba y abajo...
Sin duda, Solidère trata de recuperar las graves pérdidas económicas que le ocasionó un parón tan largo en la vida económica de Centre Ville.
Y cada vez más da la sensación de que , más que un barrio, es un centro comercial al aire libre del clan Hariri.
Y como a tal se le cuida.
Cientos de barrenderos que mantienen todo impoluto: paseando por aquí el turista recién llegado tendrá la sensación de que Beirut es la ciudad más limpia del mundo...hasta las colillas y los chicles se recogen constantemente del suelo.
La sensación de área comercial cerrada se acrecienta con los controles militares en las entradas a la zona peatonal, donde se revisan los bolsos como si de la entrada al Corte Inglés se tratara.

Pero lo que a mí más me impresiona es el barrendero de la calle de arriba.
Se trata de un señor negro con bigote blanco y uniforme de la empresa de limpieza, quizás de Bangladesh, Pakistán, India...
Me da la sensación de que su zona de trabajo es sólo esa calle, desde el principio hasta el final.
Viendo la labor que realiza se diría que es el enchufao de la empresa, el pelota del jefe...pero, no... tiene ojos alucinados y cara de cabreo; más..., de angustia vital, de cabreo existencial, de odio, de agobio dolorido, de almorranas.
En una mano lleva un cubo y en la otra... ¡un plumero! con el que quita el polvo de las cabinas de teléfono, de las señales de tráfico, los semáforos, los bancos, las papeleras, los pivotes anti-aparcamiento, los troncos de las farolas y de los árboles.

En Solidère los semáforos brillan como los chorros del oro.