28 abril 2007

Serie "Maravillas de la Ciencia": Encuestas de británicos (2).

17 de abril de 2007.
"Si alguien pierde el teléfono móvil, la cartera o las llaves en un lugar público de Gran Bretaña, tiene pocas posibilidades de volver a verlos de nuevo [y valga la redundancia], según un experimento público cuyos resultados se publicaron el martes.
El experimento consistía en poner un objeto de valor en un lugar público con el nombre y dirección del propietario y en contar cúantos eran devueltos.
Así en Birmingham (segunda ciudad del país), solamente un 16% de los objetos fueron devueltos a sus propietarios, mientras que en Londres la cifra es del 24%. Por el contrario en Bristol, una localidad de tamaño mediano, un 34% de los objetos abandonados volvieron a manos de sus dueños.
La experiencia ha mostrado que los galeses son los más honestos".

Pues muy bien.
No sé si alguien se está preguntando cuáles eran los objetivos del experimento...
Lo siento, el artículo no lo dice.
¿Y a qué conclusión se ha llegado tras el estudio?
Eso sí lo dice. Agárrense:
"El experimento demuestra que las grandes ciudades son en las que hay menos posibilidades de encontrar los objetos perdidos".
(Así que tenemos que intentar perder los objetos en ciudades pequeñas).

¡Maravilloso cientifismo que nos permite extrapolar los resultados a cualquier parte del mundo!

Pero yo no estoy de acuerdo con la conclusión:
Si en Londres devolvieron el 24% de los objetos y en Birmingham sólo el 16%, lo que demuestra el sesudo estudio es que en las segundas ciudades hay menos posibilidades de encontrar los objetos perdidos.
Por otro lado, el experimento se llevó a cabo en Inglaterra, Escocia y Gales. Si "la experiencia ha mostrado que los galeses son los más honestos", entonces la experiencia ha mostrado que los ingleses son los más deshonestos.
Así que si tiene usted un móvil encima de la mesa y a su lado hay un británico, pregúntele con disimulo si es galés. Porque si es inglés y usted se olvida el móvil con la dirección, sepa usted que tiene un 17% más de posibilidades de que el individuo no se lo devuelva.
Y si el tipo es de Birmingham, ya no digamos: hay un 8% más de peligro que si es de Londres.

Oiga, que yo no soy un racista, que el experimento científico no lo he hecho yo, pero si piensa ir a Birmingham de vacaciones, mejor que no lleve el móvil, no vaya a ser que..

20 abril 2007

Made in USA.

Hay 4 cosas que no han cambiado nada desde que era niño hasta ahora y que se repiten cíclicamente:
-los super-proyectos del mundo rico para erradicar la pobreza en el mundo.
-la pobreza en el mundo.
-los escandalosos beneficios anuales de los profesionales de la usura ("los bancos españoles ganaron 15.730 millones de euros en 2006, lo que supone un incremento del 27,7% respecto al beneficio del año anterior").
-las masacres en Estados Unidos en las que un perturbado entra en una escuela o universidad y se pone a pegar tiros sobre todo lo que se mueve.

Es cierto que psicópatas hay en todo el mundo pero en otros países no se les ocurre comprar un arma y ponerse a matar indiscriminadamente.
Y, si se les ocurre, lo tienen un poquito más difícil para procurarse un arma.

A pesar de esta periodicidad, los Estados Unidos se encuentran "horrorizados, chocados, sorprendidos y preguntándose por el porqué de este absurdo".
¿Dónde está la sorpresa en algo que se repite tanto y desde hace tanto tiempo que se ha convertido en una macabra tradición?
Por citar sólo un pequeño número de casos, "en 1927 un hombre hizo explotar una escuela de Michigan matando a 38 niños y 7 profesores". "El 20 de abril de 1999 dos adolescentes mataron a 12 compañeros y un profesor antes de suicidarse en el Liceo de Columbine (Colorado)". "Hace seis meses, cinco jóvenes fueron asesinados en una escuela "amish" en Pennsylvania".
Sin ir más lejos, en la propia Universidad de Virginia Tech "en agosto pasado un presidiario evadido se refugió en el campus y resultaron muertos un guardia de seguridad y un policía".

"El porqué de este absurdo" nos lo explicó ya en parte Michael Moore en su documental "Bowling for Columbine", en cuya primera escena el propio Moore intentaba, y conseguía, comprar un fusil en el supermercado de la esquina.
La película nos hablaba del poderoso lobby de las armas en Estados Unidos (ya sabemos que uno de los negocios más lucrativos de este país es el de las armas de destrucción, masiva y al por menor) y, sobre todo, de una mentalidad todavía de pionero, de pistolero, de autodefensa, de matar al agresor, apoyada por la paranoia que crea el estado entre los ciudadanos, atrrorizándolos y haciéndoles creer que el peligro acecha por todas partes en forma de terroristas o psicópatas. Moore se iba a Canadá y descubría que allí, aunque también es muy fácil comprar un arma de fuego, apenas se producen muertes violentas,.
Explosiva combinación ésta de mentalidad justiciera y agresiva en una sociedad enferma, y fácil acceso a las armas.
Qué distinto de las sociedades donde pensamos que el uso de las armas debe estar restringido a los profesionales de la seguridad y la defensa, léase la policía y el ejército, y controlado por el estado. Y que cuantas menos armas circulen por la calle mejor para todos, que el que juega con fuego se acaba quemándo.

"En Estados Unidos 40% de los hogares posee al menos un arma".
"Más de 30 estados permiten, por simple vacío jurídico, a los ex-condenados proveerse en las ferias de armas sin que sus antecedentes sean verificados".
Sorprendente, en el país del control y la seguridad.

"30.000 personas (treinta mil) mueren cada año en Estados Unidos a causa de la violencia por armas de fuego, indica Ladd Everitt, de la coalición Stop Gun Violence".
¡ 30.000 al año! Diez veces más que las del atentado en las Torres Gemelas.
¡ 30.000 al año! Diez veces más que los soldados estadounidenses muertos en Irak desde que invadieron a ese país.
De verdad, impresionante.
Pero no sorprendente.
Sorprendentes son otras cosas:
-sorprendente es que la cultura de la violencia esté tan enraizada en las mentalidades de los estadounidenses.
-sorprendente es que puedan convivir los valores democráticos con Guantánamo, la pena de muerte y una política exterior tan agresiva y mortífera.
-sorprendente es la hipocresía de escandalizarse ante una cantante que enseña una teta en la televisión, cuando el verdadero escándalo es que los niños a los que se pretende "proteger" de esa teta malvada estén confrontados diariamente a miles de actos violentos en la televisión.

No dudo de que la cultura estadounidense presente aspectos interesantes.
Pero como vivo en "provincias", esa cultura me llega especialmente a través del cine y la televisión.
Y, sinceramente, sería mejor para nuestra salud mental que no nos llegara.
Porque son toneladas de basura, falsedad, violencia, bazofia superficial de usar y tirar.
Y todo ello aderezado con su moralina.
Insufrible.
Y ni una teta, oiga.
En mi alejada provincia del Imperio hago un zapping en busca de algo constructivo, interesante o de un cierto valor intelectual que nos venga de Estados Unidos.
Y no lo encuentro.

Tenemos un programa en el que un tarugo viene a contarle "a toda América" que está follando con la hermana de su mujer, por ejemplo.
Aparece el tarugo, aparece la hermana y aparece la mujer, se pelean, aparecen unos matones para separarlos, aparece la publicidad y el público berrea y babea de excitación.
Y es siempre igual.
Y no se sabe porqué pero la hermana o una del público en un momento se levantan y nos enseñan las tetas (?). Es un decir, porque nos lo censuran, gracias a Dios, poniendo una barra borrosa a la altura del pecho. Que tienen que protegerse de la pornografía.
Y lo más patético de todo es que el público, el tarugo, la hermana y la mujer son falsos, vienen de un casting y son pésimos actores.

Tenemos otro canal con el que podemos admirar 24 horas al día a la policía persiguiendo a delincuentes por las carreteras del condado, o imágenes de un atraco en una tienda de ultramarinos.

Si tu edad mental es inferior a 10 años, te recomiendo la pseudo-lucha libre americana, en la que hay héroes buenos y malos malísimos, para que elijas tu favorito, haciendo un teatro violento ante miles de personas que parecen creer que se están pegando de verdad.

En otro programa de asqueroso voyeurismo el equipo de cámara y periodista te acompaña para filmar in fraganti a tu novia con su amante, inmortalizar la inevitable pelea y entrevistar a los protagonistas.

Luego tenemos la CNN, el canal informativo que algunas personas consideran digno y objetivo, no sé si por ingenuidad o porque lo comparan con la FOX.
La CNN durante meses y meses tuvo un cartel fijo en pantalla que decía: "War against terror", todo un ejemplo de objetividad periodística.

Y, por último, hay también decenas de películas y series llenas de explosivos, policías, psicópatas, coches ardiendo, rambos, y tiros, muchos tiros.
Violencia, siempre violencia, a todas horas violencia.

Esta penosa mentalidad necesita un enemigo, para autojustificarse, para tener una misión divina o humana. En el cine y en la realidad.
El enemigo cambia pero siempre hay uno: puede ser un indio salvaje, un soviético, un nazi, un árabe, un alienígena, un traficante. Pero todos son malos y quieren atacarnos y hay que acabar con ellos. Como sea.

En el caso de Virginia Tech se hace hincapié en que el asesino era coreano, extranjero, como si eso explicara algo.
Pero lo que produce terror y espanto es el miedo, miedo, no respeto ni admiración, que todos los países del mundo tienen ante Estados Unidos.
Corea del Sur está asustada ahora. Tiene miedo. Miedo de que "se vean afectadas las relaciones entre Estados Unidos y Corea". Y miedo de "las represalias y ataques que podrían sufrir los ciudadanos coreanos residentes en EEUU". Y organizan manifestaciones de expiación de culpas y arrepentimiento colectivos.
Como si todo el país fuera responsable y tuviera que avergonzarse.
Es como si los españoles fuéramos todos cojonudos gracias a Fernando Alonso. O unos cabrones por culpa de Torquemada.
Increíble.
Y falaz.
Porque si algún país tiene la culpa es Estados Unidos.
Por que si leemos la letra pequeña de las noticias vemos que el asesino nació en Corea del Sur pero vivía en Estados Unidos desde los ¡ 8 años ! Y tenía 23.
El país en el que creció y se educó fue EEUU. Allí fue a la escuela, allí pasó su adolescencia. La televisión que veía era la estadounidense. Y ésa era su sociedad, su vida , su mentalidad.


Mientras escribo esto en un cibercafé, a mi lado, un grupo de preadolescentes juegan "on line" a un vídeo-juego que consiste en elegir un arma y entrar por pasillos y laberintos a matar a cientos de enemigos.
Los miro un rato.
Y miro el juego: es muy realista y excitante.
Pura adrenalina.
Rock duro y explosiones y disparos y gritos.
Cuando matas a uno las paredes quedan salpicadas de sangre... Yeeees!
Los niños gritan también. Deberiáis ver sus ojos...
Y se me ocurre que sería mucho mejor para el mundo y para ellos que estuvieran jugando al fútbol en la puta calle.

16 abril 2007

Barrios.

En Jerusalén o en Alepo hay un barrio armenio.
Bourj Hammoud es el barrio armenio de Beirut, o de fuera de Beirut porque hay un río sucio, que se llama "Río Beirut", que los separa.
Desde Bourj Hammoud se ve el culo de Beirut, la parte de atrás de sus colinas.
Es un barrio comerciante, humilde y multicultural.
Los carteles de las tiendas son al menos bilingües: árabe-armenio; pero hay algunos en inglés también; otros, sólo en armenio.
Las señoras, mal peinadas y con ropa de baratillo, se santiguan cuando pasan ante un San Vartan o una virgen; y hay una (virgen, no señora) en cada esquina, en cada portal, en cada recodo. Vírgenes que rompen el tópico del mundo árabe. Uno se siente en Palermo o en Sevilla, sólo que la gente habla armenio.
Hay mujeres musulmanas que compran los famosos zapatos del barrio, imitación de los italianos.
Se oye armenio y también árabe. Y esrilankés, tagaloh, lenguas de Bangladesh, de todos los países de las sirvientas. Porque en Bourj Hammoud viven muchísimas criadas y porteros; la mezcla es más profunda que en el resto de Beirut. Se pueden ver cosas increíbles para el que conozca Beirut: un negro conduciendo un coche (un negro de África, no de la Finul), casas pintadas de colores, videoclubs con todos los éxitos del cine de la India o de Srilanka.
Huele a especias del lejano oriente. Y a incienso de iglesia en las puertas de las tiendas. Y a "basterma" y "soujouk", la charcutería armenia.
El domingo es el día libre de las criadas y pasean al sol, se paran en la calle, compran ropa y comida y se sienten contentas.
Todo es muy libanés y muy árabe y muy exótico, al mismo tiempo. Parece Beirut y no lo parece.
Zumerías, tiendas de "todo a 1 dólar".
Camisetas del "Rey Mysterio", héroe mejicano de la lucha libre americana; pantalones de camuflaje, café, dulces, gente...
Que es domingo y se está bien paseando por Bourj Hammoud.

13 abril 2007

Fútbol es fútbol.

Las guerras son como el fútbol: hay categorías y divisiones.
Por un lado las ligas de las estrellas, plagadas de héroes, donde la rivalidad llega al paroxismo y se despiertan las pasiones.
Los medios de comunicación les dan amplia cobertura y nos cuentan los más enternecedores detalles de la vida de los protagonistas y de sus familiares.
Por otro lado, las categorías inferiores, los equipos de pueblo, donde a veces el árbitro tiene que salir huyendo por los trigales perseguido por los brutos del lugar. La lucha, la rivalidad, también son fuertes, sólo que no aparecen en los periódicos apenas.
Pero, en tiempos de globalización, hay algo más en común: los proveedores de material son los mismos, todos juegan con las mismas marcas de camisetas y con los mismos balones.

Hay en estos momentos 3 grandes equipos mediáticos en el mundo:

A) El "Equipo A", también llamado "Liberty Team", manda huevos.
Está en todas las ligas pero no gana nada; eso sí, se cree muy bueno.
A mí no me gusta porque practica un juego ofensivo pero muy destructivo, es antideportivo, agresivo, y no cumple las normas aunque dice que sí, que es el único que las cumple.
Su juego es cuadriculado, ni se le pasa por la cabeza que su estrategia no sólo no funciona sino que además es injusta y únicamente despierta odio entre los aficionados.
El entrenador es un enchufao.
Para colmo, es el que vende el material a todo el mundo.
Y se sospecha que tiene comprados a los árbitros.

B) El equipo "Occidental".
Muchas estrellas (aunque menos barras que el anterior) y muchos mercenarios también.
Decepcionante. Es menos agresivo pero su juego, ni fu ni fa; quiere ser pacífico pero al final es también destructor aunque se cuelgue a sí mismo la etiqueta de "humanitario".
El problema es que está asociado al Equipo A y repite en el campo sus mismos errores.

C) Hay un equipillo de moda cuyo único mérito es estar patrocinado y provisto por el Equipo A.
No debería jugar la liga porque se pasa el reglamento por el forro de los cojones.
Sólo sabe jugar al patadón y lesionar a los contrarios; y además se queja de los árbitros, de los otros equipos, de los espectadores, de los periodistas que osan criticarles, y hasta del balón.

Cansa ver a estos 3 equipos todo el tiempo en los periódicos y la televisión. Su juego destructivo, machacón y sin imaginación, basado en la soberbia, la fuerza y la presión, aburre e indigna a los aficionados al arte.

Así que nos vamos a fijar hoy en las ligas modestas, las que sólo aparecen en la página 23 de los periódicos a pesar de que el ardor y la entrega sean tan altos como en las categorías superiores.
Veamos la reseña y breve crónica de un partido jugado hace poco tiempo en una de estas humildes ligas:

"Los combates que han arrasado Mogadiscio, la capital de Somalia, entre el 29 de marzo y el 1 de abril, han causado más de mil muertos (1.000), según una comisión oficiosa.
Los enfrentamientos entre el ejército etíope, que apoya al ejército somalí, y las milicias islamistas o de clanes han provocado, según una "primera estimación aproximativa", 1.086 muertos y más de 4.300 heridos. "El número de muertos será mucho más elevado porque todavía no nos hemos aventurado fuera de los ejes principales de la ciudad", ha declarado el coronel Hussem Siayaad, miembro de la comisión.
Estos combates han obligado a huir de Mogadiscio a 1.400.000 de sus 2.400.000 habitantes".

10 abril 2007

Barrios de Beirut: Gemmeyzeh, Getawi, Badawi.
























Estadísticas.

Según un estudio publicado recientemente "un 52% de los británicos lee a escondidas los SMS de su pareja para asegurarse de que es fiel".
Está muy feo eso de mirar los SMS de la pareja, como también está feo espiar al vecino por la ventana, a otro país con aviónes o satélites, o al ciudadano con cámaras. Pero cada uno encuentra una justificación para hacerlo: la curiosidad, la seguridad, la rentabilidad, la casualidad. Cualquier cosa antes que la intimidad.
Esta encuesta nos habla de temas universales: el deseo irrefrenable de saber, los celos, el placer de lo prohibido, el ansia de dominio, la infidelidad, la ficción de la monogamia.
Cuando alguien cotillea en el móvil de su pareja lo que quiere saber es que no hay nada que saber. Pero se arriesga a que sí haya algo que saber. Su pareja le traiciona, quizás, y él o ella ha traicionado el derecho de su pareja a la intimidad .
Si no quieres saber, no mires.
Pero si no miras te corroes por dentro. Y si te corroes por dentro, miras. Y si miras sabes. Y si sabes, te corroes por dentro.

Pero de lo que yo quería hablar es de esa dudosa ciencia llamada "estadística" que pretende demostrar matemáticamente hasta los pensamientos, los deseos y las intenciones de la gente.
"El 32% de los neozelandeses nunca ha leído un correo electrónico"; "el 16% de los niños europeos piensa que las vacas son violetas como las del chocolate Milka"; "el 23'6% de los empresarios sufre falta de afectividad"; "una de cada dos mujeres tiene fantasías eróticas con 2 hombres a la vez mientras que ese porcentaje se eleva al 67% en el caso de los hombres que han fantaseado con hacer el acto sexual con 2 mujeres"; sólo el 0'1 de los ciudadanos ha leído la Constitución Europea"; "el 93% de los diplómaticos, el 84% de los políticos y el 73% de los empresarios provienen de una familia de clase alta",...
De algunas encuestas se pueden extraer datos útiles para la humanidad; otras sirven para pasar el rato o para justificar el presupuesto de investigación de ciertas universidades e instituciones.

Volviendo a la primera estadística, resulta que, además, el 42% de los británicos lee también los correos electrónicos de sus parejas, pero la encuesta no explica cómo obtienen la clave para hecerlo. El 39%, esencialmente mujeres, examina la ropa, buscando pelos, olores de perfume, manchas de carmín, semen, o vaya usted a saber qué.
El 32% de los hombres lee la agenda de su pareja.

Sin querer dudar de la fiabilidad de la encuesta, y dejando aparte cómo estos estudios tienen en cuenta que la gente puede mentir en las encuestas, se plantean algunas cuestiones:
un porcentaje bastante alto de la población británica (siento no poder decir un número con decimales y todo) se dedica a meter las narices en el móvil, el mail, la agenda y la ropa de su pareja, al parecer habitualmente. Debe de ser un infierno la vida de los dos.
Además, si eliminamos el tiempo de trabajo, cuidado de los niños, compras, desplazamientos, televisión, sueño y cotilleo conyugal, pues nos queda un 0'2% del día para dedicarlo a la lectura, y eso con suerte.
Por eso hay otro estudio reciente que demuestra que "el 52% de los británicos compra los libros por razones estéticas", es decir, para que queden bonitos en la biblioteca del salón, y no para leerlos.
Habría que hacer un estudio para saber si es el mismo 52% que lee los mensajes privados de su pareja.

Vamos a hacer una estadística:
-el 52% de los británicos lee los SMS de su pareja.
-el 27% de los británicos no tiene pareja a la que espiarle los mensajes.
-el 4% de los británicos nunca ha usado un móvil, con lo cual no ha podido mirar los mensajes de su pareja (suponiendo que pertenezca al 63% de los británicos que sí tienen pareja).
-el 0'7% de los británicos son ciegos o invidentes, así que no pueden leer los mensajes de su pareja.
-el 3'4% de los británicos nunca se separa de su móvil (quizás para que no lo lea su pareja).
-el 4'9% de los británicos tiene un segundo móvil, que utiliza para escribir mensajes a su amante y que deja en el trabajo bajo llave para que su pareja no se lo lea en casa.
-el 13% de los británicos nunca escribe SMS (de ellos, el 91% nunca escribe, en general).
-el 6% de los británicos ha dejado de escribir mensajes tras descubrir que su pareja se los miraba.
En conclusión, existe un británico, uno, que, teniendo móvil, una pareja con móvil que escribe mensajes, no siendo ni invidente ni analfabeto y pudiendo acceder al citado móvil de su pareja, jamás ha leído los citados mensajes del citado móvil de la citada pareja.
Habría que investigar a qué obedece semejante comportamiento y tamaña actitud.
Y la reina, que Dios salve, debería nombrarlo "Sir" por su discreción y recto proceder.

Ya decía el escritor, poeta y articulista Manuel Alcántara, cuando tenía aún algo que contar, que "si yo me he comido un pollo y tú no, estadísticamente nos hemos comido medio pollo cada uno".

28 marzo 2007

Ya, Beirut!

Beirut está en punto muerto, parado, y no va ni hacia atrás ni hacia adelante.
Un gobierno débil, controlado económica y políticamente por la "Comunidad Internacional", ese eufemismo hipócrita para designar a Estados Unidos y sus aliados-súbditos.
Una oposición estancada y sin ideas, a imagen de sus tiendas de campaña, plantadas desde hace 4 meses en el "Centre Ville".
Cuando pasas por allí por la mañana ves las tiendas abiertas para que se aireen, vacías, paralizando y ocupando un barrio que era símbolo de políticos, bancos, turismo saudí y libaneses ostentando sus coches y su riqueza.
Cuando empezó la ocupación y las manifestaciones contra el gobierno, los políticos se encerraron en su palacio, mostrando a la vez su resistencia y su debilidad.
Los saudíes se volvieron a su país (en realidad ya lo habían hecho durante la última invasión israelí, en julio de 2006, cuando pagaban fortunas por un taxi que les sacara del país).
Los pijos con descapotable, las cantantes operadas, los mafiosos con corbata, también se fueron con su música a otra parte; siguen saliendo cada noche pero se han trasladado a otras zonas que tienen los que ellos necesitan: aparcacoches y restaurantes donde se come imagen y donde pueden hacerse la ilusión del glamour los que huelen a nuevo rico.
Sólo los bancos quedaron abiertos, porque los bancos son neutrales, les vale el dinero de cualquiera.
Entonces, durante un tiempo fue bonito ver a la gente humilde de los suburbios paseando por una zona que les estaba vedada, tomando té en familia y en la calle, al lado de las discotecas de lujo cerradas.
Y después pasó el tiempo y los charcos frescos de lluvia reciente se fueron secando y se estancaron y se llenaron de mosquitos.
Y el barrio quedó vacío de pudientes y de humildes.
Sólo quedaron las tiendas de campaña semivacías y las calles semicerradas y mucha gente controlando a nadie: los guardias de seguridad, más aburridos que de costumbre, y los militares con barreras 5 metros antes que los milicianos con barreras.
Todos te abren la bolsa, algo tienen que hacer, ¿no?
Y por las noches hay poca luz, hogueras para el frío y silencio.
Estancado, reducido, sucio, como un charco cuando le da el sol y no lo seca.

Los jóvenes se iban antes, y se fueron durante la última guerra y se van ahora, 50.000 cada año, hartos de no tener futuro en su país, hartos también de sus políticos-marioneta, del color que sean, naranjas, azules, amarillos.
Hay una pequeña reacción cívica, minoritaria, de gente cansada de los unos y de los otros; actos pacifistas de estampar las huellas de las manos en muros, poca cosa ante clanes tan ansiosos de poder, tan dispuestos a venderse a sus dueños con tal de mantener su pequeño poder, su estatus.

Al Primer Ministro lo vimos en París recogiendo el dinero de Condolezza Rice.
Generosa Rice.
Pero sabemos que su país no regala nada, que para tener sus dólares hay que hacer algo a cambio.
Bush recibe personalmente a mediocres jefes de clanes libaneses "pro-occidentales".
En las calles grandes carteles dan las gracias a los países del Golfo por su ayuda económica.
Y otros carteles dan las gracias a la "Comunidad Internacional", empezando, claro está, por Estados Unidos.
Y leemos en el periódico que USAID, la institución humanitaria del gobierno yanqui, va a construir escuelas en el sur de Líbano, y va a dar 30 millones de dólares y algunos ingenieros para reconstruir el viaducto de la Bekaa que destruyeron sus amigos israelíes en julio.
Y recordamos que Estados Unidos pudo evitar esa invasión o pararla el primer día, y lo que hizo sin embargo fue apoyarla, dar carta blanca a Israel y justificarla.
Esos dólares están manchados de sangre de niño, de los niños que ya no podrán ir a esas escuelas que tan generosamente están construyendo.

En el cristal trasero de su todoterreno alguien ha puesto un cartel en francés:
"Tenemos que vivir todos juntos como hermanos, porque, si no, vamos a morir todos juntos como idiotas".

Y ayer un taxista, al pasar por el centro de la ciudad, miró a un lado, hacia las tiendas vacías, hacia el silencio y la penumbra, y me dijo: "Haram, ya Beirut!" ("Pobre Beirut").

20 marzo 2007

Las Partes: 5 y final. El público.

Ya decía Camilo José Cela que en España hay más escritores que lectores.
Por lo tanto aún te queda la excusa de no escribir, teniendo en cuenta que no te va a leer nadie.
¡Que te crees tú eso!
Eso era antes, cuando había que escribir novelas a máquina y a doble espacio y enviar 3 copias a una editorial que las tiraba a la basura sin leerlas.
O cuando tenías que escribir a la sección de "Cartas al Director" de un periódico, teniendo cuidado de que tu ideología coincidiera con la del periódico y eligiendo con detalle el tema para que careciera por completo de interés y tuvieras así alguna posibilidad de ser publicado.
¡Qué infames tiempos aquellos en los que sólo aparecías en los periódicos en forma de esquela, y eso previo pago!
Después vinieron las editoriales en las que tú pagabas la edición de tu antología poética con una tirada de 100 ejemplares que después regalabas a tus familiares y conocidos.
Te salía por un ojo de la cara pero hacía ilusión.

Pero ahora los tiempos han cambiado.
Ahora te abres un blog y le mandas la dirección a toda la gente que conoces.

Además, como es un mundillo sectario, puedes dedicar 2 ó 3 horas diarias a entrar en otros blogs, ya traten de papiroflexia, viajes astrales o riego por aspersión, no importa, y dejar el siguiente comentario: "Un blog interesante", acompañado de la dirección del tuyo.

Y luego está también la gente que entra por azar, que está buscando, por ejemplo, una solución para sus almorranas y, como las ha cogido por vicio y comportamiento disoluto, pues pone en el buscador de Google: "Venérea".
Y el buscador de Google le responde: "Quizás quiso decir: Ven aérea".
Y aparece entonces tu poema: "Ven, aérea claridad, ilumíname con tu manto".

Así que público tienes.

Entre los lectores de tu obra podemos distinguir 2 grupos: los buenos y los malos.

1. El mal lector:
a) El que te lee pero lo niega, vaya usted a saber porqué; hasta que una vez se le escapa un comentario que te hace saber que en realidad sí te lee. Pero te callas, porque tú no eres psicólogo profesional.
b) El que te responde: "Sí, me gusta" cuando le preguntas: "¿Te gusta?".
c) Al que, como no dice nada, un día le comentas con la mirada baja y así como el que no quiere la cosa: "No sé si te mandé la dirección de mi blog". Y él te responde incómodo: "Sí, sí".
Tú aquí deduces que lo que escribes, o no lo ha leído o le parece una mierda, que si él hablara...
Pero no habla, o por pudor o por desinterés o porque no tiene nada que decir, y menos que escribir.
d) Mi favorito: el que te lee "en vez en cuando" y nunca dice nada; hasta que un día, cuando ya has escrito 100 artículos, de repente te dice que en el último te olvidaste un acento, o que su padre es taxista y tú criticaste a los taxistas en una frase.

2. El buen lector:
a) Al que le gusta lo que escribes porque le gustas tú, qué bonito.
b) Al que realmente le gusta lo que escribes y por eso lo lee y te lo dice o no te lo dice.

Si tienes un lector de cada tipo, si a una persona le gustas y a una persona le gusta lo que escribes, tu obra está justificada.

19 marzo 2007

Las Partes: 4. La Constancia.

La constancia es muy importante.
Como decía aquel escritor de cuyo nombre no nos acordamos en este momento, "si un día la inspiración viene a visitarme, seguro que me encuentra trabajando".
¿Cómo encontrar tiempo con nuestro ritmo de vida enloquecido, enloquecedor, loco y alocado?
He aquí unos sencillos consejos que te ayudarán a convertirte en un clásico de nuestras letras:

1. Al levantarte de la cama, arrodíllate y repite 3 veces esta invocación con las manos elevadas:
"¡Oh, constancia, constancia, ven a mí!"
De acuerdo, es corta y sinsustancia, pero mejor así, no vaya a ser que entres en trance e invoques por confusión al arcangel Grabiel, el de la inspiración.
Que hemos quedado en que inspiración ya tienes. Que tú lo que necesitas es constancia.
Repite este ejercicio cada mañana y verás cómo a partir del tercer día los resultados son sorprendentes.
Si envías este mensaje a 100 personas la constancia llegará a partir del segundo día.

2. Aprovecha los momentos de pausa, descanso y transición para escribir un poquito:
cambia la revista que tienes junto a la taza del váter por hoja y papel o un ordenador portatil, dependiendo de tus gustos o de lo pudiente que seas.
Después de hacer el amor no fumes, escribe.
Si tu vida sexual es poco activa, mejor que mejor, que así te dará tiempo a escribir novelas.
En el metro, escribe. Nunca más libros de Paulo Coelho o periódicos gratuitos.

3. Utiliza las ocasiones que la vida naturalmente te ofrece para practicar:

Por ejemplo, "Sr. Director, he leído en su periódico, del que soy asiduo, un artículo sobre la retirada del fútbol activo de Roberto Carlos y quería compartir con usted y sus lectores unos pensamientos sobre lo efímero de la gloria y lo perecedero de la fama...". Y ahí, aprovechas para engendrar un texto. Seguramente no van a publicarlo pero del público hablaremos luego, ahora se trata de practicar con constancia.

Pasas por delante de una iglesia y, oh qué suerte, hay un funeral. Dirígete directamente al libro de dedicatorias y engendra, engendra, aprovecha. En esta circunstancia probablemente tu inspiración te llevará hacia el poema hagiográfico:
"Como la flor esparce su polen y luego marchita
y así pervive y se perpetúa,
así tú nos has dejado, pena, pena, penita,
pero el amor que sembraste, actúa,
siempre estarás con nosotros, a nuestra vera verita,
querido Aitor...Aitor Pagazaurtundúa".

En el parabrisas de tu coche mal aparcado:
"Señor vigilante,
un poema consonante:
estoy abajo
en el trabajo,
sea usted majo,
sea usted galante,
sea usted elegante,
no se me plante
y siga adelante".

En la mesa de tu compañera de trabajo:
"Un angel a tu madre visitó,
una flor en su vientre plantó,
un pájaro a su lado cantó,
con leche y amor te amamantó,
el sol, de alegría saltó, (?)
vamos, es que te comía tó".

Así que no digas más eso de "yo, es que no tengo constancia".
Porque constancia tienes.

15 marzo 2007

Las Partes: 3. La técnica - 7º ejemplo.

7. LA AUTOBIOGRAFÍA TIERNA-MELANCÓLICA-JUGUETONA A LO ALFREDO BRYCE ECHENIQUE. Son 800 páginas y 116 tramos vitales, así que nos conformaremos con el capítulo 2:

"Siempre he vivido buscando un lugar donde empezar una nueva vida, pero en el fondo todos los lugares se parecen, no bien llego yo". (Alfredo Bryce Echenique)

CAPÍTULO II:

Eso de escribir una novela se me metió en mi cabeza de alauita (alta, grande, larga y despejada) cuando tenía unos doce años, aproximadamente, y escribí en el colegio un soneto voluntariamente (Y nótese la musicalidad de la frase: "...aproximadamente.....voluntariamente". Y alábese. Y ensálcese).
El poema era de amor, estaba lleno de ripios y me salió, -yo entonces no era un teórico-, alejandrino. Me pareció un error poético fatal hasta que, años después, decidí considerarlo un soneto modernista y hasta puede que lo conserve por ahí y que un día aparezca al ordenar mis papeles como tengo por costumbre hacer cada 6 ó 7 años.

Poco después de mi iniciación mística con la poesía olvidé lo de ser astronauta porque no era ni original ni nada y mis aspiraciones se orientaron a ser el primer tipo irresistible que ganara a la vez el premio Nobel de literatura y el Oscar al mejor actor secundario (secundario pero ya mítico en vida).

Por aquel entonces me hice seguidor incondicional del Hércules de Alicante, a la sazón en primera división (Obsérvese la rima "sazón/división", y admírese).
Lo hice porque eso sí que era original, hasta en Alicante, y por la fuerza, sonoridad y esdrujulez del nombre.
Y, como el primer amor nunca se olvida, durante años y hasta ahora ha estado en mi corazón.
Y en las quinielas, y lo digo con orgullo, acertaba 6 en lugar de 7 por ponerle siempre como ganador. ¡Qué me importa, si lo que vale no es el dinero sino el amor, y además tampoco los de 7 aciertos cobran!

A lo que iba. Para ganar el Oscar empecé a hacer teatro, que es la escuela del actor, en el instituto, en la universidad...
Y ahora mi carrera está estancada, pero todo llegará.
Y puede que en el capítulo ochenta y tantos me extienda en el tema teatral y en cómo no me sirvió para ligar pero sí para firmar un autógrafo y recibir algunas alabanzas sinceras de amigos sorprendidos porque un servidor fuera capaz de decir frases sin que pareciera que las estaba leyendo y sin que el final de las interrogaciones subiera al menos un metro al entonar.

Y si he dicho "en el capítulo ochenta y tantos" es porque esta novela, para una vez que me pongo, será larguísima, eterna; estaré un año o diez meses escribiéndola y así comprobaré quién es realmente mi amigo, el que me quiere tanto que no se salta del capítulo 3 al 115. Con un breve interrogatorio, como quien no quiere la cosa, averiguaré si han soportado estoicamente los avatares de mi vida:
- Oye, ¿qué te parece lo de mi afición por la caza?¿Y la historia de amor y sexo con mi profesora de Dibujo Técnico II?
- Pues, muy bien. Me ha gustado. Qué pasada, macho.
- ¿Ah, sí?, pues nunca he tenido afición a la caza y jamas hice dibujo técnico. ¡Vete de mi vista y vaga por los mundos y avergüénzate de tu iniquidad!

Y es que, aunque siempre quise escribir la novela, durante años y años creé sólo poemas sin rima, de sentimiento intenso (cuando estaba triste y mi psique sufría) y cuentitos, relatitos y desahoguitos en verano, que me inspiraba más.
Pero, eso sí, juro que en mis obras nunca aparecieron ninfas, ni dioses hindúes; a veces casi ni adjetivos, ni verbos, y todo porque siempre he huido de tales pedanterías.
Venga de sustantivos y conjunciones; y algún pronombre, sin abusar.

Pero, claro, siempre supe que acabaría escribiendo una novela, lento pero seguro, tauro.
Ya no me importa el Nobel: quedó sin valor para mí desde que se lo entregaron a ese tipo, europeo por más señas, que nunca había oído hablar de Cervantes. Y no es que sea obligatorio haber oído hablar de Cervantes, es sólo que me dolió en mi orgullo patrio porque hacía años que yo creía en el "españolismo" viendo la decadencia en que se encontraba, y, cuanto más moribundo está, más creo en él, por reacción, claro.
Y ahora doy clases de español a extranjeros y difundo así por el mundo mi lengua materna y paterna y fraterna.
Por lo tanto no fue la inevitable gloria lo que me impulso a decidirme a escribir ya de una puñetera vez, sino mi lamentable estado de ánimo (y esto no es nada, ya veréis en el capítulo 12 ó 14: qué depresión), y además una escena que viví en una estación de autobuses:

Así es el amor.
Y aquel día yo esperaba un autobús por amor.
Más de 40 pegajosos grados. Y yo llevaba 3 días sin ducharme, en autobuses, aviones, aeropuertos, carreteras y estaciones.
Y todo, ay el amor, para convencerla de que lo único que yo deseaba era quererla, pelearme poco con ella, porque yo no tenía tan mala leche como ella; y no volver a ser vulnerable ante ella; y decirle que ya no me imaginaba la vida sin ella y que el mundo era ella y que todo me recordaba a ella, las calles, las casas, la música, yo; y que haría lo que fuera por ella y que lo mío era para ella, ¡qué bella!
Y que nada en el mundo me gustaba más que hacer el amor bajo ella, y sobre ella, apretado contra ella, entre la pared y ella, tras ella.
Claro que también me gustaba hacerlo sin ella y ése era el problema, según ella.
Podría agotar la lista de preposiciones, porque me la sé, pero me parece que tanto "ella", si bien marca un ritmo intenso en mi prosa, ya empieza a irritar profundamente.

Los detalles sobre este amor antiquísimo tendrán que esperar al "flash-back" de los capítulos 95-96. Sólo adelanto ahora que al final llegué al culo del mundo y ella, la soberbia, la malvada, la insensible, abrió la puerta y se me quedó mirando sin dejarme entrar.
Me quité el sudor de la frente con la manga y, con cara de dolor y tono lastimero, le dije:
"Hola"
No respondió.
Volví a la carga: "He recorrido mileses y mileses de kilómetros para verte. ¿Me perdonas?"
Y ella respondió: "No".
¿Os dais cuenta? ¡Respondió que no la maldita, la estirada, la petarda!
Podía haberme hincado de rodillas y abrazarme a sus pantorrillas ("rodillas/pantorrillas", disfrútese el efecto sonoro). Pero, como soy un orgulloso, me di media vuelta y deshice los mileses de kilómetros sin mirar atrás.

Pero volvamos ahora a aquella estación de autobuses y a cómo exclamé por trigésima vez: "¡Coño, voy a escribir una novela!"....
------------------------------

Etcétera.
Así que técnica tienes, porque sabes escribir y hablar y leer y para todo eso se necesita técnica.
Sí, sí, ya sé, piensas que aún te falta algo: la constancia.
Y algo más: el lector.
Nada, nada, hombre-mujer, que te ahogas en un vaso de agua.
Vas a ver que también tienes eso aunque no lo sepas.

14 marzo 2007

Las Partes: 3.La técnica - 6º ejemplo.

Otra fuente inagotable es la pura imitación del estilo o del tono o de los temas de un escritor.
¡Qué fácil!, te dirás, habiendo tantos escritores...
2 ejemplos:

6. EL ARTÍCULO HEROICO-CRÍTICO-MANIQUEO-EMOTIVO-BILIOSO-CLARO-CHULESCO A LO PÉREZ-REVERTE. Aquí se aprovecha cualquier tema para hablar de uno mismo y concluir que, aunque parezca que no, uno mismo es cojonudo.
(Por cierto, ¿por qué todos los Pérez, Gómez, Gutiérrez y demás "-ez" que llegan o piensan llegar a ser algo se colocan un guioncito o un "de" o un "y" entre sus apellidos, que los distinga de la chusma?):

Oye, Pérez-Reverte, que te veo cada vez más maricón, con lo que tú has sido, que los legionarios se te cuadraban y comías tarántulas sin masticar y eras el azote de infieles, estómagos agradecidos y catetos del hecho diferencial.
Que se me queda el ala triste cuando veo en lo que te has convertido, canalla, que seguro que has dejado las putas cariñosas y las borracheras en ciudades sitiadas y las tertulias en trincheras inhóspitas con el chaleco antibalas puesto...sin el chaleco, qué coño, que da calor.

Ya no nos queda más remedio que leer tus novelitas a lo Dumas que ocupan estanterías enteras en el Corte Inglés:
- Hola, buenas, ¿tienen algo de Alejandro Dumas?
- ¿Alejandro Dumas, el gabacho que escribe como Pérez-Reverte? Algo debe de haber en el almacén, si quiere se lo miro...

¿Qué fue de aquellas narraciones tremebundas que uno sudaba al leerlas, cuando las balas te silbaban a un centímetro de la cabeza y tú, duro como el pellejo de una mierda, ni te inmutabas, ni se te movía el vaso de güisqui DYC que tu traductor a 100 dólares el día te había conseguido jugándose el tipo en el mercado negro y peligroso?
¿Dónde fueron los cagondioses gloriosos?
¿Dónde quedaron aquellas despedidas dramáticas de amigos íntimos a los que habías conocido media hora antes? Es que eso de las guerras une que te cagas de lo que une.

Yo, lo confieso con la boca pequeña, yo, me identificaba contigo, con tus bilis, con tus experiencias únicas, con esa ética incorruptible que te hacía llamar gilipollas a cualquier gilipollas.
Me has dejado solo, Pérez, seguro que hasta tienes ahora el móvil del ministro, colesterol y ofertas de Jolibud.
Éramos los 7 magníficos tatachín, primero cayó Alejandro Magno, luego le tocó el turno al General Custer, y, tras él, desaparecieron Churchill y De Gaulle, Mario Alberto Kempes...y ahora tú.

Pues yo sigo, porque "alguien tiene que hacerlo".
Porque a mí, que te enteres, también me han disparado y no voy contándoselo a todo el mundo.
Porque he cogido arena negra del Tigris, allí Turquía, allá Irak, aquí Siria.
Y me he paseado bajo la lluvia junto a rascacielos agujereados de balas, hundidos de tiempo, en Beirut.
Y he llegado a una aldea perdida junto al Éufrates y me han dado ganas de quedarme allí para siempre entre hombres enjutos con "galavia" y bigotito recortado que no saben qué lengua se habla en España.
Y he visto amanecer mil veces en Oriente y los viejos iban a rezar y el aire estaba caliente y la luna caída.
Y me he bañado en el Mar Rojo, al frente Arabia, entre miles de peces de colores que venían a verme.
Y he tomado café en Lisboa, en Palermo, en Anmán, en el Cairo, en Baalbeck, en Alepo, en Montpellier, Madrid, Sfax...
Y no sólo conozco sino que he sufrido mafias nacionalistas y contratos basura de la España que va tan bien.
Y he emigrado.
Y he visto desde fuera cómo España se hacía europea para lo bueno y para lo malo.
Y cómo unos fascistas soberbios me cambiaban mi Bilbao por otra cosa que no me creo con la ayuda del miedo y porque el que grita parece que tiene razón.
Y me he encontrado solo, o muy cerca de mujeres encantadoras.
Y he visto gente con honor, pero más veletas, cantamañanas, chupapollas y enchufaos.
Y he hecho cosas terribles: he mentido, he leído libros de Javier Marías, me he hecho una foto con Jon Juaristi...
Te lo juro por Arturo.
Y muchas más cosas buenísimas y malísimas.
O sea, como todo el mundo.

Y no por eso llevo un halo luminoso en la cabeza ni soy más profundo ni más listo ni más irresistible ni me ha cambiado la cara de tonto.
Ni cuando hablo, que es cada vez menos, la gente se arremolina a escucharme.
Más bien, al contrario.

Así que no me vengas con pamplinas y vuelve a contarnos historias tuyas.
No hace falta que sean verdad, Pérez.

07 marzo 2007

Las Partes: 3. La técnica - 5º ejemplo.

5. EL CUENTO FUTURISTA DE CRÍTICA AL NACIONALISMO VASCO O A CUALQUIER NACIONALISMO, TEMA QUE LA INSPIRACIÓN DIVINA ME DEJA CAER SOBRE LA CABEZA CÍCLICAMENTE:

Yo era un turista alemán y llegaba con reserva de hotel a aquel exótico país, nación ancestral donde se aúna la más vanguardista modernidad con las más viejas y curiosas tradiciones europeas.
Aquella lengua extraña que allí se había hablado siempre (salvo 40 años de invasión española), que había resistido, impoluta y pura, a las hordas romanas y a cualquier otro pueblo extranjero, siempre todos al acecho de contaminar la raza pura, de disfrutar de las verdes praderas donde una vez estuvo el paraíso y después la Atlántida.
Territorio virgen para lingüistas, antropólogos, sociólogos...
La gente era amable y hospitalaria (aunque todos tenían una prominencia occipital).
En su extraña lengua había 3 ó 4 palabras del español (las únicas para las que todavía no se había inventado un equivalente ancestral).
Llevaban piedras cilíndricas bajo el brazo, cruces gamadas en el cuello y tocaban una flauta ancestral con un agujero solo (pero que nada tenía que ver, faltaría más, con aquella otra de Bartolo).
No sé porqué, se habían convertido al cristianismo, pero aún rendían culto -restos de su ancestral paganismo- a unos guerreros, al parecer superiores a los espartanos y a los que llamaban "gudariak" o "batzokiak" o algo así.
Oí que había comunidades de infrahumanos venidos de fuera, pequeños, morenos y con pelos debajo de la nariz. No los llegué a ver porque eran pocos y trabajaban bajo la tierra y farfullaban una lengua latina.
¡Qué extraño era todo!
Bebían un líquido ancestral que llamaban "Zerbesa" en unos lugares denominados "Herikos" o "Irispaf", no sé, no me enteré bien.
Lo único que aprendí de la lengua milenaria fue "bankoa", y eso porque se parece a nuestra palabra, por casualidad.

Y mientras me lavaba la cara, me miré al espejo y le dije con voz ronca a mis ojeras:
"Joder, qué pesadilla. Tengo que dejar de beber".

Las Partes: 3. La técnica - 4º ejemplo.

El cuento futurista es muy agradecido: te permite la crítica sociopolítica, el humor, los temas universales del amor y la muerte, el absurdo, el cientifismo, la premonición.
2 ejemplos:

4. EL CUENTO POÉTICO FUTURISTA SOBRE LA MUERTE:


Dobló una esquinita, y luego otra esquinita, pensando en aquello. En aquello..., en aquella civilización ancestral y futura que había casi vencido a la muerte: la había despojado de sus armas -el miedo, su violencia, el llegar casi siempre mucho antes de tiempo, y, a veces, peor, avisando-.
Y detrás del miedo encontraron placidez.
Y vivían ochocientos años, y llenarán el mundo hasta que explote, o lo llenaron hasta que explotó.
No, sus cuerpos nunca duraron tanto: como mucho un siglo, poco más.
Después era sólo su cerebro el que estaba, mucho y mucho tiempo; pero cada vez estaba menos. Las oscilaciones eran muy pequeñas y siempre terminaban un poquito más abajo de donde habían empezado.
Y la consciencia desaparecía tan poco a poco a poco que la consciencia no era consciente de que era menos consciente.
Y un día la última luz se apagaba y tal vez se encendía otra luminosa y blanca que llenaba todo.
O tal vez no.

Y dobló otra esquinita y se paró y deseó morir así.