1. "Israel ha protestado ante las autoridades de Moscú porque misiles anticarro de fabricación rusa llegaron a manos de los milicianos de Hezbolá, que los usaron contra los soldados israelíes en el sur de Líbano, han informado hoy fuentes gubernamentales israelíes".
(Porque, al parecer, Israel considera que sólo él y sus amiguetes tienen el famoso "derecho a defenderse".
Los demás deberían estar desarmados y morir calladitos.
Pues, bien, yo protesto ante las autoridades estadounidenses porque armas de destrucción masiva procedentes de los Estados Unidos llegaron a manos del ejército israelí, que las usó contra la población civil libanesa de manera deliberada, matando a más de mil personas indefensas, entre ellas 350 niños terroristas).
2. "Un general israelí exhortó ayer a la comunidad internacional a no dejar a Irán financiar la reconstrucción de las zonas del Líbano destruidas por la ofensiva del Estado judío.
- Debemos estar muy atentos para asegurarnos de que sea la comunidad internacional, a través de sus organizaciones, y no los iraníes, la que financie la reconstrucción, declaró el general Yossi Kuperwasser".
(Israel pretende decidir quién debe pagar y quién no lo que ellos mismos han destruido. Es el colmo de la desvergüenza.
Mi proposición es que sea Israel el que pague la reconstrucción de Líbano, lógicamente, además de las indemnizaciones correspondientes. ¿La bienpensante "comunidad internacional" no considera que el responsable de una destrucción es el que tiene que hacerse cargo de la reparación? No en este caso, evidentemente, porque ciertos países tienen todos los derechos y ninguna obligación.
¡Jo, qué suerte! Yo también quiero romperle la casa a mi vecino y además elegir quién tiene que pagar los gastos.
¿Qué hay que hacer, por favor, para entrar en el selecto Club del Morro y la Impunidad?).
3. "Reunidos ayer en Atenas, expertos internacionales y ministros de países del Mediterráneo oriental subrayaron la urgencia de una movilización internacional para hacer frente a la marea negra en la región por el conflicto en Líbano".
(Más de lo mismo. Pero obsérvese el maniqueo y maquiavélico lenguaje periodístico: "la marea negra provocada por el conflicto en Líbano". ¿Quién ha provocado la marea negra? ¿Acaso han sido los bombardeos israelíes sobre los depósitos de carburante de Jiyeh, depósitos de uso civil exclusivamente y sin absolutamente ninguna relación con la supuesta guerra contra Hizbullah? ¿Ha sido Israel el culpable, al destruir deliberadamente todas las infraestructuras civiles de Líbano?
¡No!, la culpa es de "el conflicto". ¡Hay que ver, mira que es malo el conflicto!).
4. La radio francesa dijo ayer que el gobierno de ese país duda respecto a su participación en la fuerza internacional de interposición en el sur de Líbano, mientras no estén claras las condiciones del despliegue y ante el peligro que supondría para sus militares.
El periodista añadió que el gobierno francés teme que sus soldados puedan ser objetivo de Irán o de Siria (!).
(He hablado antes del "colmo de la desvergüenza". He aquí una muestra del "colmo de la desfachatez y de la hipocresía". Supongo que la última frase es cosecha personal de un periodista o mal informado o mal intencionado.
Porque el gobierno francés sabe que nunca Irán o Siria van a atacar a la Finul. Y mucho menos el Hizbullah. Me gustaría que el glorioso periodista nos pusiera algún ejemplo de agresión libanesa contra los elementos de una fuerza internacional en el sur de Líbano, a no ser que se considere "agresión" al hecho de que la cerveza que tomaban los soldados de la Finul en la piscina de la Resthouse de Tiro no estuviera en ocasiones suficientemente fría.
No, hombre, no, de lo que tiene miedo el gobierno francés, y perdón por romper el tabú, es de los ataques del ejército israelí, un ejército que desprecia a la Onu tanto como a Francia (lógicamente, porque los 2 se han atrevido a criticarle, y eso "no se hace"). Un ejército que ha matado en varias ocasiones a miembros de la Finul -no sé si el periodista lo recuerda, la última vez, que no la única, fue en Khiam hace bien poco tiempo, y no fue por accidente precisamente-).
18 agosto 2006
16 agosto 2006
¿Para qué sirve este blog?
Luis me dice en su comentario que no quiere que mueran los indios ni tampoco el soldado Ryan.
Y yo estoy de acuerdo, pero aclarando que en una guerra no están al mismo nivel de inocencia un civil y un soldado; ni tampoco podemos comparar al que sufre una agresión con el que va a tu casa a agredirte.
Este blog está hecho por varias razones:
- En primer lugar, denunciar la hipocresía de la mal llamada "Comunidad Internacional". Estados Unidos actualmente suplanta a la ONU y aplica una política agresiva y de doble moral. El mundo sería más justo con una ONU fuerte y democrática donde todos tuvieran algo que decir.
- En segundo lugar, me duele ver la imagen distorsionada y negativa que mucha gente tiene en mi país sobre el mundo árabe y sobre los musulmanes. Se da una terrible simplificación, así como una amalgama de conceptos y una manipulación política.
Desgraciadamente los medios de comunicación ni son independientes ni son objetivos, y demasiadas veces sirven a los intereses políticos de sus patronos. Se autocensuran, utilizan la terminología "oficial" y lo políticamente correcto. Nos dan una imagen parcial y sesgada de los acontecimientos, nos orientan hacia un punto de vista y organizan la opinión de la mayoría de la gente, que sigue creyendo que "si lo dicen los periódicos será verdad".
Por eso, mientras los blogs no sean censurados, estos se convierten en un ámbito de libertad de expresión al que, además, tienen acceso los ciudadanos normales, frente al elitismo de los medios de comunicación.
Este verano la prensa ma ha llamado en varias ocasiones, y cada una de ellas ha sido una decepción: no quieren saber tu opinión sino utilizarte para un fin previamente establecido por ellos.
Lo que me gustaría es que todo el mundo expusiera su opinión en este blog, a favor o en contra, y sobre cualquier tema.
- En tercer lugar, la función de este blog es la de luchar contra la prepotencia y la ignorancia de los que se consideran parte de una civilización superior en todos los sentidos, incluido el ético.
Mostrar que los países árabes no son como crees, como te han hecho creer.
Y sobre todo, decirte que tu hijo no es mejor ni más guapo que un niño palestino, que los iraquíes no son salvajes sino personas como tú pero con menos suerte, y que cada uno de los 1150 libaneses muertos era una persona diferente con proyectos para su vida, con ilusiones, exactamente igual que los israelíes y que tú, y que las bombas que les han caído nos podrían haber matado a tí y a mí.
Por eso, si las palabras que van a continuación te dicen algo, y si tienes algo que decir, dilo. Aquí o en otro lugar, no importa.
"A veces, en mis ratos de soledad, convoco a la palabra. Y la hago danzar a mi voluntad, pudiendo hacer que sea tan veloz como el pestañeo de un ojo, o tan lenta como un recuerdo desvaneciéndose.
Puedo hacer que te divierta, o, al contrario, que te sumerja en la más cruda de las tristezas.
Depende del momento, de la situación.
Puede ser tan dulce como tu cara o tan retorcida como la mente de un asesino en serie, ¿sabes?
Porque una palabra a veces vale más que mil imágenes sin sentido.
Recuerda: no hay arma más mortífera que una palabra brotada de un corazón noble y un par de huevos que la respalden".
(Nach, grupo español de rap).
Y yo estoy de acuerdo, pero aclarando que en una guerra no están al mismo nivel de inocencia un civil y un soldado; ni tampoco podemos comparar al que sufre una agresión con el que va a tu casa a agredirte.
Este blog está hecho por varias razones:
- En primer lugar, denunciar la hipocresía de la mal llamada "Comunidad Internacional". Estados Unidos actualmente suplanta a la ONU y aplica una política agresiva y de doble moral. El mundo sería más justo con una ONU fuerte y democrática donde todos tuvieran algo que decir.
- En segundo lugar, me duele ver la imagen distorsionada y negativa que mucha gente tiene en mi país sobre el mundo árabe y sobre los musulmanes. Se da una terrible simplificación, así como una amalgama de conceptos y una manipulación política.
Desgraciadamente los medios de comunicación ni son independientes ni son objetivos, y demasiadas veces sirven a los intereses políticos de sus patronos. Se autocensuran, utilizan la terminología "oficial" y lo políticamente correcto. Nos dan una imagen parcial y sesgada de los acontecimientos, nos orientan hacia un punto de vista y organizan la opinión de la mayoría de la gente, que sigue creyendo que "si lo dicen los periódicos será verdad".
Por eso, mientras los blogs no sean censurados, estos se convierten en un ámbito de libertad de expresión al que, además, tienen acceso los ciudadanos normales, frente al elitismo de los medios de comunicación.
Este verano la prensa ma ha llamado en varias ocasiones, y cada una de ellas ha sido una decepción: no quieren saber tu opinión sino utilizarte para un fin previamente establecido por ellos.
Lo que me gustaría es que todo el mundo expusiera su opinión en este blog, a favor o en contra, y sobre cualquier tema.
- En tercer lugar, la función de este blog es la de luchar contra la prepotencia y la ignorancia de los que se consideran parte de una civilización superior en todos los sentidos, incluido el ético.
Mostrar que los países árabes no son como crees, como te han hecho creer.
Y sobre todo, decirte que tu hijo no es mejor ni más guapo que un niño palestino, que los iraquíes no son salvajes sino personas como tú pero con menos suerte, y que cada uno de los 1150 libaneses muertos era una persona diferente con proyectos para su vida, con ilusiones, exactamente igual que los israelíes y que tú, y que las bombas que les han caído nos podrían haber matado a tí y a mí.
Por eso, si las palabras que van a continuación te dicen algo, y si tienes algo que decir, dilo. Aquí o en otro lugar, no importa.
"A veces, en mis ratos de soledad, convoco a la palabra. Y la hago danzar a mi voluntad, pudiendo hacer que sea tan veloz como el pestañeo de un ojo, o tan lenta como un recuerdo desvaneciéndose.
Puedo hacer que te divierta, o, al contrario, que te sumerja en la más cruda de las tristezas.
Depende del momento, de la situación.
Puede ser tan dulce como tu cara o tan retorcida como la mente de un asesino en serie, ¿sabes?
Porque una palabra a veces vale más que mil imágenes sin sentido.
Recuerda: no hay arma más mortífera que una palabra brotada de un corazón noble y un par de huevos que la respalden".
(Nach, grupo español de rap).
14 agosto 2006
¿Qué es eso del antisemitismo?
"Semita", según el diccionario Larousse, significa "que pertenece a un conjunto de pueblos de Oriente Medio que hablan o hablaron en la Antigüedad lenguas semíticas (Acadios, Amorritas, Arameos, Fenicios, Arabes, Hebreos, Etiopes).
Según esto, un sirio es semita y un palestino también; y lo mismo un libanés (sea árabe, fenicio, o mezcla de diversos pueblos).
Un judío israelí originario de Ucrania, Rusia, Estados Unidos, Francia, etc (es decir, una gran parte de la población israelí) no es semita.
Por lo tanto vamos a dejar de manipular el lenguaje: el antisemitismo no existe en el sentido que se da a esa palabra.
Si de lo que hablamos es de la gente que odia o rechaza a los judíos, así en conjunto, en cualquier país y momento y por el simple hecho de ser judíos, entonces hablaremos de "antijudío" o "judeofobo".
Aquí también se da una tremenda manipulación de los términos, porque judeofobo no tiene nada que ver con "antisionista" ni tampoco con "israelofobo".
Hay judíos, desgraciadamente no muchos, que son antisionistas. Para ellos, el sionismo es una monstruosidad en lo que tiene de victimista, de agresivo, de ultranacionalista y de racista.
En cuanto a los judeofobos, ¿quiénes son?
Evidentemente no son los que critican a Israel por su política o por sus actos.
Se trata más bien de movimientos minoritarios neonazis, ultraderechistas, en cuyo inconsciente colectivo ha permanecido una imagen distorsionada y negativa de los judíos, desde la época de la Inquisición en España o desde la Alemania nazi.
Repito, son una minoría y marginalizada.
Y en ningún caso se trata de musulmanes, sino más bien de ultracatólicos (del tipo, por ejemplo, de los que dicen que los judíos mataron a Jesucristo).
Sí existen, por el contrario, muchos antisionistas e israelofobos. Estos dos conceptos en principio no deberían ser sinónimos puesto que hay sionistas fuera de Israel. Pero resulta que Israel se define a sí mismo como un Estado Sionista y también como un Estado Judío, creando toda una tergiversación y asimilación de todos estos términos.
Hay árabes israelíes, de religión musulmana o cristiana, que, evidentemente, no son ni judíos ni sionistas.
En la estrategia victimista israelí, cuando se critica a Israel se está atacando a todos los judíos del mundo, lo cual es falso y demuestra una mala fe considerable;
La gran mayoría de los antisionistas no tiene nada contra los judíos, ni consideran que ser judío sea peor que ser cristiano, musulmán o budista.
Así que aclaremos de una vez las cosas: a Israel se le critica simplemente porque es muy criticable, porque hace cosas terribles que no se le permitirían a ningún otro país del mundo.
Y los que crean esa amalgama entre judío, sionista e israelí son ellos mismos.
A los judíos se les respeta (ni más ni menos que a cualquier otra persona, porque no son ni más ni menos que cualquier otra persona).
Si Israel quiere ser respetado debería en primer lugar cambiar su actitud; no confundir el apoyo de las superpotencias con la justicia. Israel no es ningún pueblo elegido: todos somos pueblos elegidos porque todos somos iguales. Israel debería saber que el orgullo y la prepotencia no llevan a nada bueno. Y olvidarse ya de su victimismo agresivo: los sufrimientos pasados por un pueblo no justifican en absoluto los crímenes presentes contra otros pueblos.
Que Israel tenga impunidad no significa que tenga razón y si quiere vivir en paz tendrá que empezar por devolver lo que ha robado a los demás y por cumplir con sus obligaciones internacionales y sobre todo éticas, y dejar de agredir con la eterna excusa de que es agredido.
Y ser consciente de que su política y su actitud hacen de él uno de los países más odiados del mundo.
Ante esto hay dos opciones:
- la que tiene normalmente: "somos mejores y por eso nos odian",
- o la que llevaría a la paz en Oriente Medio: hacer un examen de conciencia y, con humildad y objetividad, plantearse qué es lo que están haciendo mal y dejar de hacerlo.
Y los judíos de otros países, quizás si dejaran de justificar lo injustificable, evitarían la confusión que pueda haber entre judío y sionista.
Según esto, un sirio es semita y un palestino también; y lo mismo un libanés (sea árabe, fenicio, o mezcla de diversos pueblos).
Un judío israelí originario de Ucrania, Rusia, Estados Unidos, Francia, etc (es decir, una gran parte de la población israelí) no es semita.
Por lo tanto vamos a dejar de manipular el lenguaje: el antisemitismo no existe en el sentido que se da a esa palabra.
Si de lo que hablamos es de la gente que odia o rechaza a los judíos, así en conjunto, en cualquier país y momento y por el simple hecho de ser judíos, entonces hablaremos de "antijudío" o "judeofobo".
Aquí también se da una tremenda manipulación de los términos, porque judeofobo no tiene nada que ver con "antisionista" ni tampoco con "israelofobo".
Hay judíos, desgraciadamente no muchos, que son antisionistas. Para ellos, el sionismo es una monstruosidad en lo que tiene de victimista, de agresivo, de ultranacionalista y de racista.
En cuanto a los judeofobos, ¿quiénes son?
Evidentemente no son los que critican a Israel por su política o por sus actos.
Se trata más bien de movimientos minoritarios neonazis, ultraderechistas, en cuyo inconsciente colectivo ha permanecido una imagen distorsionada y negativa de los judíos, desde la época de la Inquisición en España o desde la Alemania nazi.
Repito, son una minoría y marginalizada.
Y en ningún caso se trata de musulmanes, sino más bien de ultracatólicos (del tipo, por ejemplo, de los que dicen que los judíos mataron a Jesucristo).
Sí existen, por el contrario, muchos antisionistas e israelofobos. Estos dos conceptos en principio no deberían ser sinónimos puesto que hay sionistas fuera de Israel. Pero resulta que Israel se define a sí mismo como un Estado Sionista y también como un Estado Judío, creando toda una tergiversación y asimilación de todos estos términos.
Hay árabes israelíes, de religión musulmana o cristiana, que, evidentemente, no son ni judíos ni sionistas.
En la estrategia victimista israelí, cuando se critica a Israel se está atacando a todos los judíos del mundo, lo cual es falso y demuestra una mala fe considerable;
La gran mayoría de los antisionistas no tiene nada contra los judíos, ni consideran que ser judío sea peor que ser cristiano, musulmán o budista.
Así que aclaremos de una vez las cosas: a Israel se le critica simplemente porque es muy criticable, porque hace cosas terribles que no se le permitirían a ningún otro país del mundo.
Y los que crean esa amalgama entre judío, sionista e israelí son ellos mismos.
A los judíos se les respeta (ni más ni menos que a cualquier otra persona, porque no son ni más ni menos que cualquier otra persona).
Si Israel quiere ser respetado debería en primer lugar cambiar su actitud; no confundir el apoyo de las superpotencias con la justicia. Israel no es ningún pueblo elegido: todos somos pueblos elegidos porque todos somos iguales. Israel debería saber que el orgullo y la prepotencia no llevan a nada bueno. Y olvidarse ya de su victimismo agresivo: los sufrimientos pasados por un pueblo no justifican en absoluto los crímenes presentes contra otros pueblos.
Que Israel tenga impunidad no significa que tenga razón y si quiere vivir en paz tendrá que empezar por devolver lo que ha robado a los demás y por cumplir con sus obligaciones internacionales y sobre todo éticas, y dejar de agredir con la eterna excusa de que es agredido.
Y ser consciente de que su política y su actitud hacen de él uno de los países más odiados del mundo.
Ante esto hay dos opciones:
- la que tiene normalmente: "somos mejores y por eso nos odian",
- o la que llevaría a la paz en Oriente Medio: hacer un examen de conciencia y, con humildad y objetividad, plantearse qué es lo que están haciendo mal y dejar de hacerlo.
Y los judíos de otros países, quizás si dejaran de justificar lo injustificable, evitarían la confusión que pueda haber entre judío y sionista.
13 agosto 2006
El jodido soldado Ryan.
Una de las más perversas estrategias del que controla los medios de comunicación es la de deshumanizar los muertos de "los otros" y humanizar a los suyos.
Primera ley de los medios de comunicación: cuanto más lejos sucede una catástrofe, menos espacio ocupa en los periódicos y menos tiempo en la televisión. Así, es más importante un accidente de autobús en mi país con 3 heridos que los 2100 muertos ahogados en Bangladesh al hundirse un ferry.
Segunda ley: Si un muerto pertenece a Europa o Estados Unidos tiene nombre, cara y familia. Si pertenece a otro país, es un número. Por eso, quizás, no nos damos cuenta de que cada día mueren en Irak más personas que las del atentado del metro de Londres.
Tercera ley: La importancia de un suceso está en relación directa con la que le dan los medios de comunicación. Por eso el entrenamiento del Real Madrid es más importante que la guerra civil en Sri Lanka.
Por eso el soldado Ryan es una persona.
Por eso conocemos a los padres de los dos soldados israelíes secuestrados, mientras que los muertos libaneses se llaman "mil" y, al parecer, no tienen padres.
Cuando era niño, qué felicidad cuando John Wayne mataba él solo a 50 salvajes, que caían de sus caballos pegando alaridos. Y qué tristeza cuando herían al caballo de John Wayne. El caballo se llamaba "Pinto" y era más humano que los 50 indios. Visto así, ni siquiera nos dábamos cuenta de que John Wayne, además de pésimo actor, acartonado, y con el pantalón subido hasta los sobacos, también era un fascista, un colonizador y un ladrón, ni de que los salvajes malos eran los dueños de esa tierra y la estaban defendiendo.
Venga, hombre, John Wayne, vete a cagar, que el malo eras tú. Ya no veo cine de Hollywood pero en los telediarios nos siguen contando las mismas películas de vaqueros y de indios, de héroes y de salvajes.
Estoy harto de saber que el soldado se llama Ryan.
Quiero saber cómo se llamaban los indios.
Primera ley de los medios de comunicación: cuanto más lejos sucede una catástrofe, menos espacio ocupa en los periódicos y menos tiempo en la televisión. Así, es más importante un accidente de autobús en mi país con 3 heridos que los 2100 muertos ahogados en Bangladesh al hundirse un ferry.
Segunda ley: Si un muerto pertenece a Europa o Estados Unidos tiene nombre, cara y familia. Si pertenece a otro país, es un número. Por eso, quizás, no nos damos cuenta de que cada día mueren en Irak más personas que las del atentado del metro de Londres.
Tercera ley: La importancia de un suceso está en relación directa con la que le dan los medios de comunicación. Por eso el entrenamiento del Real Madrid es más importante que la guerra civil en Sri Lanka.
Por eso el soldado Ryan es una persona.
Por eso conocemos a los padres de los dos soldados israelíes secuestrados, mientras que los muertos libaneses se llaman "mil" y, al parecer, no tienen padres.
Cuando era niño, qué felicidad cuando John Wayne mataba él solo a 50 salvajes, que caían de sus caballos pegando alaridos. Y qué tristeza cuando herían al caballo de John Wayne. El caballo se llamaba "Pinto" y era más humano que los 50 indios. Visto así, ni siquiera nos dábamos cuenta de que John Wayne, además de pésimo actor, acartonado, y con el pantalón subido hasta los sobacos, también era un fascista, un colonizador y un ladrón, ni de que los salvajes malos eran los dueños de esa tierra y la estaban defendiendo.
Venga, hombre, John Wayne, vete a cagar, que el malo eras tú. Ya no veo cine de Hollywood pero en los telediarios nos siguen contando las mismas películas de vaqueros y de indios, de héroes y de salvajes.
Estoy harto de saber que el soldado se llama Ryan.
Quiero saber cómo se llamaban los indios.
11 agosto 2006
Víctimas y verdugos
El victimismo siempre les funciona a los racistas.
El victimismo consiste, por ejemplo, en que una ideología en el poder durante 30 años, como el nacionalismo vasco, continúa hablando de opresión. El opresor dice que está oprimido y aprovecha para oprimir más.
Otro ejemplo: yo te doy un puñetazo en la cara y me quejo de que me has hecho daño en la mano. Mis amigos lo corroboran: me has hecho daño en la mano y lo has hecho además a propósito. Mis compinches "no tienen más remedio que actuar", para defenderme: Así que te damos una paliza, para que dejes de agredirnos, cabrón.
El juez (que es mi amiguete pero, bueno, eso no es importante) te condena a indemnizarme por tu agresión, te obliga a firmar que nunca más me harás daño en la mano, te expulsa de tu casa y me la da a mí. Mis compañeros periodistas escriben que tú siempre has sido así, que eres un peligro para la gente de bien como yo. Lo tuyo es terrorismo, fanatismo, integrismo.
Los ignorantes leen en el periódico el titular de la noticia sobre ti ("Ataca a un hombre indefenso y le rompe un dedo de la mano con su cara") e inmediatamente pasan a lo importante: el nuevo fichaje del Real Madrid. Como mucho, hacen un comentario: "Yo, es que a estos cabrones que te rompen el dedo, es que los mataba a todos".
Otro ejemplo (en realidad es el mismo) se llama "el pobrecito Israel".
En la versión oficial Israel es un país moderno y democrático, "punta de lanza de la civilización occidental en Oriente Medio" (lo que por sí mismo constituye ya una contradicción: un país occidental en Oriente. Bueno. Un país asiático en Eurovisión. Bueno).
"Su existencia es necesaria para garantizar nuestros valores", repiten ciegamente ciertos periodistas y políticos. (¿Qué valores? Si los valores de Israel son los nuestros, resulta muy preocupante).
"Su existencia está amenazada", nos dicen también. Se trata de un pequeño país de 6 millones de habitantes rodeado de 300 millones de fanáticos musulmanes que quieren exterminarlos sin motivo, solamente porque odian a Occidente, porque "nos" odian.
Estos fanáticos, para el que no lo sepa, son los mismos que atacaron las torres gemelas, el metro de Londres y los trenes de Madrid. Y Bombay, pero eso ya es menos importante porque los muertos de Bombay no son de los nuestros y por lo tanto son muertos de segunda categoría.
(Este pequeño país, se nos olvida casi siempre, qué mala memoria tenemos, tiene un ejército poderosísimo, mucho más que el de todos los países vecinos juntos; un ejército armado, preparado y apoyado siempre por los Estados Unidos de América).
Israel quiere vivir en paz y armonía pero no puede porque los odian y quieren exterminarlos. Entonces, claro, ante esta terrible situación para ellos, Israel "tiene el derecho a defenderse".
Y por eso se defiende de las constantes agresiones que sufre, sobre todo de los terroristas de Hizbullah, de los terroristas de Siria, de los terroristas de Irán, de los terroristas de Al-Qaeda y de los terroristas de Palestina, que, para simplificar y que ustedes lo entiendan, son todos lo mismo.
Israel no hace nada malo para ser agredido, al contrario, son un ejemplo para toda la región y para el mundo.
(Bueno, hay "detalles", "cositas", pero que también se nos olvidan por nuestra mala memoria:
las matanzas cotidianas de población civil palestina indefensa; su regimen racista y militarista; la invasión de Líbano con bombardeos indiscriminados y mas de mil asesinatos; el desprecio a la Convención de Ginebra y a la ONU; la destrucción sistemática de infraestructuras en Palestina y ahora en Líbano; el robo de recursos hidraúlicos; la construcción de muros de separación y de zonas de exclusión, siempre en la tierra de los otros; la colonización del territorio sirio del Golán; la negativa a permitir un estado palestino viable en sus fronteras reconocidas; el rechazo a dialogar con el gobierno palestino, democráticamente electo; la negativa a pagar indemnizaciones por las destrucciones y las muertes causadas durante tantos años; la colonización continua de las tierras que antes han invadido y la expulsión de sus habitantes originarios, sustituidos por colonos llegados de Estados Unidos o Rusia; la destrucción de casas y cultivos; su presencia ilegal en el sur de Líbano durante más de 20 años; los llamados "asesinatos selectivos", la discriminación de los árabes israelíes, las torturas, las detenciones, y tantas y tantas otras "menudencias").
Lo mezclo todo porque, en el fondo, qué más da, todo se justifica en su derecho a defenderse, ¿no?
Pobrecitos. Que viven además aterrorizados, y hasta sus gatos están abandonados y su turismo paralizado.
(¿A quién le importa el terror de los libaneses, y sus gatos y su turismo que empezaba a recuperarse- se esperaba un millón y medio de visitantes para el año 2006-? ¿A quién le importa el terror de terroristas y de gatos terroristas y de turistas terroristas?).
Bueno, pues a pesar de lo claro que es todo, todavía hay gente que no lo entiende; por mucho que se lo expliquen Bush, Blair y Aristegui; por mucho que se lo demuestren los periodistas. Todavía hay gente que se atreve a criticar a Israel, hay gente rara que se escandaliza ante su sistemática violación de los derechos humanos (los de los otros , claro), hay fanáticos que se indignan ante la destrucción y la muerte de inocentes; hay ignorantes que lloran de rabia ante la hipocresía de la llamada eufemísticamente "comunidad internacional".
(Pero tampoco esto es importante porque ya sabemos que se trata de extremistas que no tienen "nuestros sagrados valores". O de antisemitas llenos de odio).
Ayer, una persona a la que quiero y que, difícilmente podría ser catalogada de antisemita, me decía: "los israelíes destruyen los puentes y contruyen muros, justo lo contario de la cultura de Oriente Medio".
El victimismo consiste, por ejemplo, en que una ideología en el poder durante 30 años, como el nacionalismo vasco, continúa hablando de opresión. El opresor dice que está oprimido y aprovecha para oprimir más.
Otro ejemplo: yo te doy un puñetazo en la cara y me quejo de que me has hecho daño en la mano. Mis amigos lo corroboran: me has hecho daño en la mano y lo has hecho además a propósito. Mis compinches "no tienen más remedio que actuar", para defenderme: Así que te damos una paliza, para que dejes de agredirnos, cabrón.
El juez (que es mi amiguete pero, bueno, eso no es importante) te condena a indemnizarme por tu agresión, te obliga a firmar que nunca más me harás daño en la mano, te expulsa de tu casa y me la da a mí. Mis compañeros periodistas escriben que tú siempre has sido así, que eres un peligro para la gente de bien como yo. Lo tuyo es terrorismo, fanatismo, integrismo.
Los ignorantes leen en el periódico el titular de la noticia sobre ti ("Ataca a un hombre indefenso y le rompe un dedo de la mano con su cara") e inmediatamente pasan a lo importante: el nuevo fichaje del Real Madrid. Como mucho, hacen un comentario: "Yo, es que a estos cabrones que te rompen el dedo, es que los mataba a todos".
Otro ejemplo (en realidad es el mismo) se llama "el pobrecito Israel".
En la versión oficial Israel es un país moderno y democrático, "punta de lanza de la civilización occidental en Oriente Medio" (lo que por sí mismo constituye ya una contradicción: un país occidental en Oriente. Bueno. Un país asiático en Eurovisión. Bueno).
"Su existencia es necesaria para garantizar nuestros valores", repiten ciegamente ciertos periodistas y políticos. (¿Qué valores? Si los valores de Israel son los nuestros, resulta muy preocupante).
"Su existencia está amenazada", nos dicen también. Se trata de un pequeño país de 6 millones de habitantes rodeado de 300 millones de fanáticos musulmanes que quieren exterminarlos sin motivo, solamente porque odian a Occidente, porque "nos" odian.
Estos fanáticos, para el que no lo sepa, son los mismos que atacaron las torres gemelas, el metro de Londres y los trenes de Madrid. Y Bombay, pero eso ya es menos importante porque los muertos de Bombay no son de los nuestros y por lo tanto son muertos de segunda categoría.
(Este pequeño país, se nos olvida casi siempre, qué mala memoria tenemos, tiene un ejército poderosísimo, mucho más que el de todos los países vecinos juntos; un ejército armado, preparado y apoyado siempre por los Estados Unidos de América).
Israel quiere vivir en paz y armonía pero no puede porque los odian y quieren exterminarlos. Entonces, claro, ante esta terrible situación para ellos, Israel "tiene el derecho a defenderse".
Y por eso se defiende de las constantes agresiones que sufre, sobre todo de los terroristas de Hizbullah, de los terroristas de Siria, de los terroristas de Irán, de los terroristas de Al-Qaeda y de los terroristas de Palestina, que, para simplificar y que ustedes lo entiendan, son todos lo mismo.
Israel no hace nada malo para ser agredido, al contrario, son un ejemplo para toda la región y para el mundo.
(Bueno, hay "detalles", "cositas", pero que también se nos olvidan por nuestra mala memoria:
las matanzas cotidianas de población civil palestina indefensa; su regimen racista y militarista; la invasión de Líbano con bombardeos indiscriminados y mas de mil asesinatos; el desprecio a la Convención de Ginebra y a la ONU; la destrucción sistemática de infraestructuras en Palestina y ahora en Líbano; el robo de recursos hidraúlicos; la construcción de muros de separación y de zonas de exclusión, siempre en la tierra de los otros; la colonización del territorio sirio del Golán; la negativa a permitir un estado palestino viable en sus fronteras reconocidas; el rechazo a dialogar con el gobierno palestino, democráticamente electo; la negativa a pagar indemnizaciones por las destrucciones y las muertes causadas durante tantos años; la colonización continua de las tierras que antes han invadido y la expulsión de sus habitantes originarios, sustituidos por colonos llegados de Estados Unidos o Rusia; la destrucción de casas y cultivos; su presencia ilegal en el sur de Líbano durante más de 20 años; los llamados "asesinatos selectivos", la discriminación de los árabes israelíes, las torturas, las detenciones, y tantas y tantas otras "menudencias").
Lo mezclo todo porque, en el fondo, qué más da, todo se justifica en su derecho a defenderse, ¿no?
Pobrecitos. Que viven además aterrorizados, y hasta sus gatos están abandonados y su turismo paralizado.
(¿A quién le importa el terror de los libaneses, y sus gatos y su turismo que empezaba a recuperarse- se esperaba un millón y medio de visitantes para el año 2006-? ¿A quién le importa el terror de terroristas y de gatos terroristas y de turistas terroristas?).
Bueno, pues a pesar de lo claro que es todo, todavía hay gente que no lo entiende; por mucho que se lo expliquen Bush, Blair y Aristegui; por mucho que se lo demuestren los periodistas. Todavía hay gente que se atreve a criticar a Israel, hay gente rara que se escandaliza ante su sistemática violación de los derechos humanos (los de los otros , claro), hay fanáticos que se indignan ante la destrucción y la muerte de inocentes; hay ignorantes que lloran de rabia ante la hipocresía de la llamada eufemísticamente "comunidad internacional".
(Pero tampoco esto es importante porque ya sabemos que se trata de extremistas que no tienen "nuestros sagrados valores". O de antisemitas llenos de odio).
Ayer, una persona a la que quiero y que, difícilmente podría ser catalogada de antisemita, me decía: "los israelíes destruyen los puentes y contruyen muros, justo lo contario de la cultura de Oriente Medio".
08 agosto 2006
Hipócritas
Ayer tuve un sueño muy extraño: el mundo era normal.
La ONU era una organización democrática, independiente y con capacidad de decisión. Ningún país tenía derecho a veto, claro, ya he dicho que era una organización democrática. Todos los países que la componían acataban sus decisiones.
Cuando un país miembro no respetaba los derechos humanos, los valores democráticos, el derecho internacional, los otros le obligaban a hacerlo, llegando en algunos casos al embargo internacional total.
No existía un doble rasero: ningún país tenía el derecho de poseer armas nucleares.
Era bonito: la libertad individual crecía al mismo ritmo en que iban desapareciendo la hipocresía y la mentira.
Era impensable que un país invadiera a otro y más impensable aún que a un invasor se le considerara "país democrático".
Me desperté, y entonces empezó la pesadilla:
Hay un país que está invadiendo a otros 3, que ha expulsado durante años a cientos de miles de personas, que ha matado y continúa matando a decenas de miles, que ha incumplido 46 resoluciones de la ONU, que ha colonizado y coloniza las tierras de los otros, que en su prepotencia y agresividad no admite ni la más mínima crítica, en parte, porque goza de la impunidad que le da el apoyo total del país más poderoso del mundo, el que le da el dinero y las armas y el que justifica todas sus acciones, incluidas las que van contra la ONU, contra el derecho internacional, la Convención de Ginebra, los derechos humanos...; y en parte también, porque en su degeneración ética se siente superior moralmente; y porque confunde la fuerza con la justicia; y porque su dios, al parecer, les prometió toda una parte del mundo, ¡qué suerte!; y porque cuando agrede se siente víctima.
Este país tiene armas nucleares pero no admite que sus vecinos puedan tenerlas, porque él tiene la razón y los otros son malos.
Cada día, repito, cada día, mata a gente indefensa, pero la culpa siempre es de los otros. En Líbano acaba de matar impunemente a 1000 personas que, ¡sorpresa!, tenían nombre, apellidos, una escuela, planes y un futuro por delante.
Por cierto, qué cobarde es llegar con un avión y tirar una bomba y marcharse, ¿no?
- Y este país, ¿pertenece al "eje del mal"? ¿Sufre un embargo internacional por sus invasiones, por su "apartheid", por su colonización ilegal, por su desprecio a la ONU?
Pues no, es un país democrático, occidental, que pertenece a la ONU, que recibe apoyo internacional, que juega la Copa de Europa de baloncesto, que canta en Eurovisión, que...
Este país puede hacer cualquier barbaridad (¿pronto una bomba atómica a Irán?), que siempre hablaremos de su famoso "derecho a defenderse".
Y a los que mueren en sus "operaciones", en sus "acciones", en sus "incursiones" seguiremos denominándolos "terroristas", "milicianos", "activistas",... aunque tengan 7 años.
La ONU era una organización democrática, independiente y con capacidad de decisión. Ningún país tenía derecho a veto, claro, ya he dicho que era una organización democrática. Todos los países que la componían acataban sus decisiones.
Cuando un país miembro no respetaba los derechos humanos, los valores democráticos, el derecho internacional, los otros le obligaban a hacerlo, llegando en algunos casos al embargo internacional total.
No existía un doble rasero: ningún país tenía el derecho de poseer armas nucleares.
Era bonito: la libertad individual crecía al mismo ritmo en que iban desapareciendo la hipocresía y la mentira.
Era impensable que un país invadiera a otro y más impensable aún que a un invasor se le considerara "país democrático".
Me desperté, y entonces empezó la pesadilla:
Hay un país que está invadiendo a otros 3, que ha expulsado durante años a cientos de miles de personas, que ha matado y continúa matando a decenas de miles, que ha incumplido 46 resoluciones de la ONU, que ha colonizado y coloniza las tierras de los otros, que en su prepotencia y agresividad no admite ni la más mínima crítica, en parte, porque goza de la impunidad que le da el apoyo total del país más poderoso del mundo, el que le da el dinero y las armas y el que justifica todas sus acciones, incluidas las que van contra la ONU, contra el derecho internacional, la Convención de Ginebra, los derechos humanos...; y en parte también, porque en su degeneración ética se siente superior moralmente; y porque confunde la fuerza con la justicia; y porque su dios, al parecer, les prometió toda una parte del mundo, ¡qué suerte!; y porque cuando agrede se siente víctima.
Este país tiene armas nucleares pero no admite que sus vecinos puedan tenerlas, porque él tiene la razón y los otros son malos.
Cada día, repito, cada día, mata a gente indefensa, pero la culpa siempre es de los otros. En Líbano acaba de matar impunemente a 1000 personas que, ¡sorpresa!, tenían nombre, apellidos, una escuela, planes y un futuro por delante.
Por cierto, qué cobarde es llegar con un avión y tirar una bomba y marcharse, ¿no?
- Y este país, ¿pertenece al "eje del mal"? ¿Sufre un embargo internacional por sus invasiones, por su "apartheid", por su colonización ilegal, por su desprecio a la ONU?
Pues no, es un país democrático, occidental, que pertenece a la ONU, que recibe apoyo internacional, que juega la Copa de Europa de baloncesto, que canta en Eurovisión, que...
Este país puede hacer cualquier barbaridad (¿pronto una bomba atómica a Irán?), que siempre hablaremos de su famoso "derecho a defenderse".
Y a los que mueren en sus "operaciones", en sus "acciones", en sus "incursiones" seguiremos denominándolos "terroristas", "milicianos", "activistas",... aunque tengan 7 años.
03 agosto 2006
Volveremos
Volveremos a Beirut, a pasear por la Corniche, a pelearnos con los coches aparcados en las aceras, a tomar copas en Gemmeyzeh, a ver la luna caída, a empezar otra vez con los libaneses.
Volveremos lo antes posible, veremos lo que ha destruido Goliat disfrazado de David.
Nos bañaremos en el mar por la noche, si nos dejan las medusas y el petróleo.
Volveremos casi todos, a sentarnos en las terrazas que queden, y a escribir cartas que digan a nadie que estamos allí por más de mil motivos.
Volveremos para no darles la razón a los que la han destruido otra vez.
No sabemos cuándo pero sabemos que volveremos.
Entonces, hasta pronto, en Beirut.
Volveremos lo antes posible, veremos lo que ha destruido Goliat disfrazado de David.
Nos bañaremos en el mar por la noche, si nos dejan las medusas y el petróleo.
Volveremos casi todos, a sentarnos en las terrazas que queden, y a escribir cartas que digan a nadie que estamos allí por más de mil motivos.
Volveremos para no darles la razón a los que la han destruido otra vez.
No sabemos cuándo pero sabemos que volveremos.
Entonces, hasta pronto, en Beirut.
02 agosto 2006
Yo no soy occidental.
Según la tesis "oficial", están "ellos", que son bárbaros y fanáticos, que tienen unos valores incompatibles con la democracia y el progreso, y que, además, quieren destruir nuestro modo de vida, nuestros valores, que son los buenos.
Y estamos "nosotros", con un modo de civilización superior, que tenemos que defendernos de esa amenaza, sea como sea.
Porque, dice la tesis, existe un choque entre estas dos "civilizaciones", choque inevitable cuando "nosotros" tenemos la razón y con "ellos" no merece la pena ni hablar, es imposible. Se trata de obligarles a ser como "nosotros" para poder sobrevivir "nosotros" y porque es mejor para "ellos", aunque "ellos" no lo saben.
"Ellos" son Irak, Líbano, Siria, Afganistán, Palestina, Corea del Norte, Cuba...
A la mayoría les une su religión, que es peor que las de "nosotros", o su falta de religión, su ateismo, que también atenta contra nuestros valores judeo-cristianos.
Algunos países "bárbaros" pueden ser tolerados si aceptan "colaborar" con los "buenos". Es el caso de Egipto, Jordania, Arabia Saudí. Están muy lejos del buen camino pero, vale, les hemos dejado claro lo que tienen que hacer.
"Nosotros" somos aparentemente muy variados: Noruega, Israel, Alemania, Estados Unidos, hasta Japón... Pertenecemos a la gran "civilización occidental".
Cuesta creer que seamos una misma civilización pero lo somos porque nos unen 3 ó 4 "super-valores"; quizás nuestras mentalidades son opuestas, quizás algunos desprecian a la ONU y otros creen en ella; quizás algunos tienen democracia pero se la niegan a los demás; quizás unos hacen lo contrario de lo que dicen; quizás...
Pero lo más importante es lo que nos une, los supervalores: nuestros dioses son los buenos y además justifican la guerra y la destrucción; somos ricos y eso es otro supervalor, el dólar es otro de nuestros dioses.
Nos unen también la hipocresía y el sentimiento de superioridad. Y nuestra intolerancia lógica: "somos mejores, así que o te haces como nosotros o nos sentiremos agredidos. Y eso no lo podemos permitir; porque también somos más fuertes".
Lo siento, no trago, no creo en vosotros, en vuestra civilización tan extraña, floreciente en lo material pero moralmente degenerada.
Cuando decís "occidental" queréis decir "anglosajón y asimilados".
Pero yo no soy anglosajón, estoy muy lejos; y no quiero serlo porque estoy en el error, lo sé. No soporto vuestra mentalidad, vuestra cultura me parece mediocre y vacía, estáis llevando al mundo a ser lo contrario de lo que me gustaría.
Pertenezco a la civilización greco-latina, formo parte de la cultura mediterránea, soy hispano, soy árabe, soy judío (y, como judío, Israel me da vergüenza), soy español, soy europeo.
Pero no soy "occidental", porque no soy de los vuestros.
Hay un choque entre vuestra "civilización" y la mía.
Y estamos "nosotros", con un modo de civilización superior, que tenemos que defendernos de esa amenaza, sea como sea.
Porque, dice la tesis, existe un choque entre estas dos "civilizaciones", choque inevitable cuando "nosotros" tenemos la razón y con "ellos" no merece la pena ni hablar, es imposible. Se trata de obligarles a ser como "nosotros" para poder sobrevivir "nosotros" y porque es mejor para "ellos", aunque "ellos" no lo saben.
"Ellos" son Irak, Líbano, Siria, Afganistán, Palestina, Corea del Norte, Cuba...
A la mayoría les une su religión, que es peor que las de "nosotros", o su falta de religión, su ateismo, que también atenta contra nuestros valores judeo-cristianos.
Algunos países "bárbaros" pueden ser tolerados si aceptan "colaborar" con los "buenos". Es el caso de Egipto, Jordania, Arabia Saudí. Están muy lejos del buen camino pero, vale, les hemos dejado claro lo que tienen que hacer.
"Nosotros" somos aparentemente muy variados: Noruega, Israel, Alemania, Estados Unidos, hasta Japón... Pertenecemos a la gran "civilización occidental".
Cuesta creer que seamos una misma civilización pero lo somos porque nos unen 3 ó 4 "super-valores"; quizás nuestras mentalidades son opuestas, quizás algunos desprecian a la ONU y otros creen en ella; quizás algunos tienen democracia pero se la niegan a los demás; quizás unos hacen lo contrario de lo que dicen; quizás...
Pero lo más importante es lo que nos une, los supervalores: nuestros dioses son los buenos y además justifican la guerra y la destrucción; somos ricos y eso es otro supervalor, el dólar es otro de nuestros dioses.
Nos unen también la hipocresía y el sentimiento de superioridad. Y nuestra intolerancia lógica: "somos mejores, así que o te haces como nosotros o nos sentiremos agredidos. Y eso no lo podemos permitir; porque también somos más fuertes".
Lo siento, no trago, no creo en vosotros, en vuestra civilización tan extraña, floreciente en lo material pero moralmente degenerada.
Cuando decís "occidental" queréis decir "anglosajón y asimilados".
Pero yo no soy anglosajón, estoy muy lejos; y no quiero serlo porque estoy en el error, lo sé. No soporto vuestra mentalidad, vuestra cultura me parece mediocre y vacía, estáis llevando al mundo a ser lo contrario de lo que me gustaría.
Pertenezco a la civilización greco-latina, formo parte de la cultura mediterránea, soy hispano, soy árabe, soy judío (y, como judío, Israel me da vergüenza), soy español, soy europeo.
Pero no soy "occidental", porque no soy de los vuestros.
Hay un choque entre vuestra "civilización" y la mía.
01 agosto 2006
¿Es Bush uno de los muchos millones de analfabetos funcionales de Estados Unidos?
Lo digo porque utiliza equivocadamente muchos conceptos, porque no sabe lo que significa "democracia" (el fascismo no es democracia), "libertad" (la dictadura no es libertad), "Dios" (el dios de la guerra no es Dios), "el trabajo" (invasión no es trabajo, masacre no es trabajo), "paz" (la paz es lo contrario de la guerra), América" (América es un continente y no su país), "países aliados" (un súbdito no es un aliado), "progreso" (progreso no es violencia), "derecho a defenderse" (lo confunde con derecho a agredir), "valores occidentales" (en lugar de valores estadounidenses), y tantas y tantas otras, "terrorismo", "derechos humanos",...
Estas alteraciones semánticas no serían tan graves si este sujeto se dedicara a vender coches de segunda mano, por ejemplo, en un concesionario de Houston, Texas, EEUU, con todo respeto para los vendedores de coches usados de Houston, Texas, EEUU.
Lo grave es que cuando él manipula el significado de una palabra, inmediatamente muchos presidentes de otros países teóricamente independientes, y muchos medios de comunicación teóricamente libres de países teóricamente libres, lo repiten como papagayos, haciendo bueno aquello de que "una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad" y lo de "manipula, miente, que algo queda".
Cuando oigo a los dirigentes del PP bendiciendo las masacres de civiles en Líbano con la misma terminología, calcada de la del "jefe", me pregunto si el domingo comulgan.
Hace pocos días las noticias de la Cope comenzaban así: "Los terroristas de Hizbullah amenazan con seguir atacando Israel". Todo un ejemplo de objetividad periodística, de buen uso del lenguaje y de gradación en la importancia de los temas.
Cuando todos los periódicos españoles ponen en portada "Hizbullah mata a 8 israelíes" el mismo día en que "mueren" 39 civiles libaneses en "acciones" del ejército israelí, uno se pregunta si estos periódicos manipulan la información o si les obligan a manipularla.
Quiero recordar a los acólitos españoles de Bush, que en la lista de grupos terroristas de la Unión Europea no aparecen ni Hizbullah ni Hamas. Y es ésa la lista en la que deberían basarse.
Y uno también se pregunta porqué no lo hacen y prefieren la del Departamento de Defensa de Estados Unidos de América.
Estas alteraciones semánticas no serían tan graves si este sujeto se dedicara a vender coches de segunda mano, por ejemplo, en un concesionario de Houston, Texas, EEUU, con todo respeto para los vendedores de coches usados de Houston, Texas, EEUU.
Lo grave es que cuando él manipula el significado de una palabra, inmediatamente muchos presidentes de otros países teóricamente independientes, y muchos medios de comunicación teóricamente libres de países teóricamente libres, lo repiten como papagayos, haciendo bueno aquello de que "una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad" y lo de "manipula, miente, que algo queda".
Cuando oigo a los dirigentes del PP bendiciendo las masacres de civiles en Líbano con la misma terminología, calcada de la del "jefe", me pregunto si el domingo comulgan.
Hace pocos días las noticias de la Cope comenzaban así: "Los terroristas de Hizbullah amenazan con seguir atacando Israel". Todo un ejemplo de objetividad periodística, de buen uso del lenguaje y de gradación en la importancia de los temas.
Cuando todos los periódicos españoles ponen en portada "Hizbullah mata a 8 israelíes" el mismo día en que "mueren" 39 civiles libaneses en "acciones" del ejército israelí, uno se pregunta si estos periódicos manipulan la información o si les obligan a manipularla.
Quiero recordar a los acólitos españoles de Bush, que en la lista de grupos terroristas de la Unión Europea no aparecen ni Hizbullah ni Hamas. Y es ésa la lista en la que deberían basarse.
Y uno también se pregunta porqué no lo hacen y prefieren la del Departamento de Defensa de Estados Unidos de América.
31 julio 2006
Cuando los terroristas llaman terroristas a los otros
La R.A.E. define el terrorismo como una "sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror".
Por eso un profesor universitario estadounidense decía que "el mayor acto de terrorismo mundial de la historia fueron los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki".
Y por eso cualquier bombardeo contra la población civil es un acto de terrorismo.
Y por eso el que realiza estos bombardeos es un terrorista (Terrorista: 1. El que practica actos de terrorismo).
Y el que los justifica o apoya es un terrorista (Terrorista: 2. Partidario del terrorismo).
Y los países responsables de esos asesinatos son Estados Terroristas (Terrorista: 3. Dícese del gobierno, partido, etc, que practica el terrorismo).
La lista "oficial" de grupos terroristas está incompleta.
Por eso un profesor universitario estadounidense decía que "el mayor acto de terrorismo mundial de la historia fueron los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki".
Y por eso cualquier bombardeo contra la población civil es un acto de terrorismo.
Y por eso el que realiza estos bombardeos es un terrorista (Terrorista: 1. El que practica actos de terrorismo).
Y el que los justifica o apoya es un terrorista (Terrorista: 2. Partidario del terrorismo).
Y los países responsables de esos asesinatos son Estados Terroristas (Terrorista: 3. Dícese del gobierno, partido, etc, que practica el terrorismo).
La lista "oficial" de grupos terroristas está incompleta.
27 julio 2006
La Democracia
La democracia no consiste en haber elegido a un presidente.
La democracia va acompañada de unos valores que constituyen su esencia.
Y que se aplican dentro y fuera de las fronteras de un Estado.
Un país democrático no lo es porque otros países lo digan, sino porque respeta los derechos humanos, se somete a la legalidad internacional, y acepta para los otros lo que reclama para sí mismo.
Un país democrático no invade a otro, ni agrede a nadie.
En un país democrático no existen los presos sin juicio, ni el concepto de asesinato perpetrado por el estado.
Un país democrático nunca asesina a civiles.
El que tenga Dios que se plantee si lo que hace es admisible.
El que tenga ética que intente dormir tranquilo por las noches.
El que no tenga ni dios ni ética, que siga asesinando,
pero que sepa que sabemos que es sólo un asesino.
La democracia va acompañada de unos valores que constituyen su esencia.
Y que se aplican dentro y fuera de las fronteras de un Estado.
Un país democrático no lo es porque otros países lo digan, sino porque respeta los derechos humanos, se somete a la legalidad internacional, y acepta para los otros lo que reclama para sí mismo.
Un país democrático no invade a otro, ni agrede a nadie.
En un país democrático no existen los presos sin juicio, ni el concepto de asesinato perpetrado por el estado.
Un país democrático nunca asesina a civiles.
El que tenga Dios que se plantee si lo que hace es admisible.
El que tenga ética que intente dormir tranquilo por las noches.
El que no tenga ni dios ni ética, que siga asesinando,
pero que sepa que sabemos que es sólo un asesino.
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